Prueba NISSAN CUBE
1.6 Tekna Pack Urban 110 CV

EL FRIQUICOCHE

El primer Cube nació en Japón hace ya 12 años pero ha sido recientemente cuando Nissan ha decidido exportar el concepto Cube y venderlo por el resto del mundo.

  

EL PRIMER CUBE DE LA HISTORIA

Si en 1998 nació el primer Cube, fue cuatro años más tarde, en 2002, cuando aparecía su segunda evolución con unas formas cuadradas más parecidas al que hoy conocemos. Aunque la versión de la que realmente deriva estéticamente este modelo es el llamado Nissan Denky Cube lanzado en 2009. 

El Denky es un modelo completamente eléctrico y de emisiones cero que anuncia una autonomía de 165 kilómetros.De esta forma, tras tres generaciones de Cube, llega al mercado europeo este modelo con motor convencional de gasolina o diésel. En el mercado americano se convertirá en un poderoso enemigo de otro modelo de culto superventas en Estados Unidos y pionero en la tarea de diseños arriesgados, el Scion (marca filial de Toyota en el mercado USA fundada en 2003).



EL INTERIOR

El Cube es puro diseño desde la matrícula delantera hasta el último tornillo, pero veamos si todo ese diseño en la práctica sirve de algo o es solo un modelo fruto del delirio de un diseñador japonés aburrido. Ya que casi nada en el Cube es convencional, tendremos que analizarlo sin compararlo con otro modelo, aunque al final veremos que las comparaciones son inevitables. Nada más sentarnos observamos el diseño del salpicadero haciendo curvas. Original y práctico, buena visibilidad de un cuadro de mandos simple, dos esferas analógicas con un display central. Este diseño curvilíneo sería ideal si no fuera por la curva que “no” hace la guantera principal a la altura del copiloto, lo que resta sitio para las piernas de esta plaza. Esto obliga a retrasar el asiento algo más que el del conductor y robar espacio a los pasajeros traseros, algo solucionable si retrasamos a su vez los asientos de los pasajeros traseros a costa de algo de reducir maletero. Lo siguiente que llama la atención es el techo corredizo de un material que imita el papel de arroz, en la cultura oriental de denomina panel “Shoji” y sirve para separar distintas estancias en las viviendas japonesas. 

La ventaja es que deja pasar la luz tamizada pero nos dio la sensación de que también dejaba pasar más calor que los cubre techos tapizados convencionales. El resto del techo que no va descubierto, está diseñado con relieves en forma de ondas. El objetivo del diseñador es imitar las ondas que produce una piedra al caer en un remanso inmóvil de agua. Para diseñar otras partes del Cube, según cuenta el responsable, también se inspiró en cosas tan dispares como las curvas de Jennifer López para la trasera o la cara de un perro Bulldog para el frontal del coche. En el centro superior del salpicadero, también nos encontramos con una suave hueco que imita a la caída de una piedra en el agua pero que no es capaz de sujetar ningún objeto, ya que al menor movimiento sale despedido. Existe en opción una alfombra redonda con pelo largo que posiblemente sea capaz de evitar los desplazamientos de los objetos situados encima. Llama la atención la cantidad de huecos portalatas que encontramos repartidos por todo el interior, hasta seis. Los asientos son cómodos y muy anchos, diseñados al estilo de sillones, pero no sujetan bien el cuerpo. El volante es regulable en altura, no en profundidad, aun así no resulta difícil encontrar la posición correcta a los mandos. Gracias a la forma cúbica del techo, todos los pasajeros disfrutan de un generoso espacio para la cabeza y hombros, 94 centímetros de alto desde la banqueta hasta el techo en todas las plazas traseras. Éstas, también admiten desplazamiento longitudinal. De esta forma si no necesitamos mucho espacio para maletas y los movemos hasta su posición más retrasada, 23 centímetros más en total, los dos pasajeros traseros cuentan con un espacio extra digno de un coche de representación.

Si a esto le añadimos la posibilidad adicional de abatir el respaldo en varias posiciones, pocos modelos encontraremos en el mercado que con sus reducidas dimensiones dispongan de tanto espacio para los dos pasajeros. Hay que hacer especial énfasis en lo de dos porque aunque está homologado para cinco plazas, sería incómodo realizar trayectos largos con un quinto pasajero sentado en la plaza central trasera.

En el caso de necesitar mucho espacio en el maletero, podemos desplazar la segunda fila de asientos hasta su posición más adelantada. A costa de sacrificar el espacio para las piernas, conseguimos un maletero de 83 centímetros de longitud como máximo, 60 centímetros como mínimo, cuando la segunda fila se encuentra retrasada. El borde trasero del maletero tiene 25 centímetros de altura desde la base, por lo que las labores de carga y más aún las de descarga no resultan especialmente fáciles.



DISEÑO ASIMÉTRICO

Es una de sus señas de identidad, entre otras muchas. La parte trasera de la luneta se ha diseñado ocultando uno de sus pilares y se ofrece de dos formas distintas en función del país al que vaya destinada su comercialización. Si la conducción se hace al estilo anglosajón, volante a la derecha o como en nuestro país con el volante a la izquierda. 

El objetivo es facilitar las maniobras de aparcamiento y carga de equipaje. Otra de las peculiaridades del Cube la encontramos en el lugar elegido para alojar triángulos de averías y gato para elevar el coche, todos estos elementos se encuentran alojados en un hueco que hay en el piso del suelo tras el conductor, bajo una trampilla. La rueda de repuesto es de tamaño “normal” y se encuentra en el lugar habitual, bajo el maletero por la parte exterior.



EN MARCHA

En realidad creemos que poco puede importar a quien se compre un Nissan Cube su velocidad máxima, aceleración o su respuesta a pocas vueltas, pero a pesar de ello vamos a comentarlo. Su entorno ideal es la ciudad, eso es muy evidente, no llega a los cuatro metros, es muy manejable y su radio de giro, 10,2 metros, hace que sea muy fácil desenvolverse en espacios limitados. Aunque su apariencia es la de un vehículo utilitario propio de ciudad, la mecánica de 1.6 litros de gasolina y 110 caballos resulta más que suficiente para moverse con alegría por carretera.

 

El motor cuenta con una respuesta lineal y no es ruidoso. Más de un peatón nos ha preguntado durante la prueba si se trataba de un coche eléctrico, no por su aspecto si no porque no escuchaba el sonido del motor. En carreteras a mayor velocidad, lo único que nos puede estropear un viaje largo serán las rachas de viento. El tener la aerodinámica de una caja de zapatos (CX de 0,35) resulta incómodo con las ráfagas de viento fuerte. Esto hace que sea más sensible a estas inclemencias y en conducción por vías rápidas esto se traduce en que tenemos que bajar el ritmo para no estar continuamente corrigiendo la dirección.

En curvas lentas forzando los apoyos por encima de lo normal, nos ha sorprendido gratamente su buena estabilidad y la sensación de seguridad que transmite. En cuanto a los consumos no nos ha parecido muy gastón y nuestras cifras, 6,8 litros cada cien kilómetros en carretera, se aproximan bastante a las oficiales que a buen seguro no se midieron con el viento en contra.



EQUIPAMIENTO

El Cube está disponible desde 16.950 euros con dos mecánicas: un 1.5 dCi de 110 caballos con cambio de seis velocidades y el 1.6 de gasolina de nuestra prueba que se vende con cambio manual de cinco velocidades o automático.
Ambos motores se ofrecen con el acabado Tekna, Urban y Premium

 

Desde la más básica, Tekna, incluye techo solar, aire acondicionado, radio Cd con mp3, ESP, seis airbags, faros antiniebla o control de velocidad de crucero entre otros.

La versión Limited Edition cuenta con un color exterior y una tapicería especiales, parte del acabado Tekna al que suma el climatizador o la llave inteligente con botón de arranque.



LOS RIVALES

El más directo podría ser el Kia Soul o el Citroën C3 Picasso por sus diseños también originales, aunque si dejamos el diseño a un lado y vamos al lado práctico surgen más contendientes que se lo ponen difícil al Cube, principalmente por el elevado precio de éste. Dentro de su misma marca podemos compararlo con el Nissan Note, modelo muy lógico y recomendable y, si hablamos de otras marcas con el Ford Fusion o el Renault Grand Modus.

 

Todos ellos son entre 4.000 y 6.000 euros más baratos que el Cube. Esto se traduce en que por el mismo precio que cuesta un Cube, encontramos modelos de un segmento superior al del japonés y que ofrecen más espacio a cambio del mismo dinero. Como ejemplo un Kia Carens o un Ford C-Max. En cualquier caso no podemos dejar de elogiar la valentía de Nissan por atreverse a lanzar un modelo de diseño tan peculiar fuera de Japón, actualmente pocos modelos de los que se lanzan a la venta tienen un diseño tan audaz como el del Nissan Cube.



A favor

- Diseño original (Nada parecido al Cube en Europa).

- Estabilidad (En apoyos fuertes).

- Equipamiento completo (De seguridad activa, pasiva y de confort).

En contra

- Diseño original (Su estética tiene tantos adeptos como detractores).

- Solo cuatro plazas (Admite hasta cinco, pero solo en trayectos cortos).

- Precio elevado (Existen otras opciones más convencionales y menos costosas).

Prueba y Redacción: Arpem.com
Fotos: Alex Blanco
Abril 2010

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