Prueba MINI COOPER S
Automático 175 CV

ELIXIR DE JUVENTUD

Por imagen y detalles interiores, cualquier Mini es un bomboncito deseado por los más jóvenes, pero por prestaciones y capacidad dinámica, esta versión de 175 CV es un reclamo para cualquier conductor, independientemente de su edad, que busque pasárselo a lo grande con un auténtico kart carrozado y con matrícula. Una jugosa bomba de sensaciones que, eso sí, requiere atención y eficacia al volante para exprimir al máximo todo su potencial.

  

LA JOYA MECÁNICA

En el caso de la versión Cooper S, la mecánica es de estreno. Se trata de un 1.600 centímetros cúbicos de inyección directa animado con turbocompresor de doble entrada –twin scroll–, alimentado por los gases de escape provenientes de los cilindros dos a dos, con objeto de que el sobrepresión se realice sin retardo desde revoluciones muy bajas. También cuenta con el sistema variable de válvulas Valvetronic, ideado por BMW, para una respuesta mecánica más inmediata y un consumo y emisión de gases de escape optimizados. Elementos que permiten desarrollar nada menos que 175 caballos de potencia, cifra excepcional dada la limitada cilindrada del bloque, además de un par máximo de 240 Nm disponible casi constantemente entre las 1.600 y las 5.000 vueltas. Fuerza mecánica que puede aumentar momentáneamente –entre 2.000 y 4.500 rpm– hasta los 260 Nm, sobrepresión (overboost) proveniente de una mayor fuerza del turbo. Otros detalles innovadores de este motor, capaces de reducir consumos y emisiones contaminantes, es su construcción ligera en aluminio, una bomba de aceite que trabaja en función del caudal y una bomba de agua de accionamiento eléctrico que sólo se activa cuando es necesario.

 

Esta joya mecánica, similar a la utilizada por vehículos de segmentos superiores, es un desarrollo conjunto de BMW y el grupo PSA Peugeot Citroën, y ha ganado el galardón Motor internacional del año 2007, en la categoría de 1.4 a 1.8 litros, otorgado por la Engine Technology International. Un motor que trabaja en conjunción con cajas de cambio de seis velocidades, manual o automática en el caso de esta unidad de pruebas, de accionamiento rápido y suave y con un sexta velocidad de desarrollo largo para desahogar el consumo de combustible. Con todo este despliegue tecnológico, las prestaciones son brillantes: 7,1 segundos en alcanzar los 100 km/h desde parado y una velocidad punta de nada menos que 225 km/h. Todo ello con unos consumos teóricos ajustados pero que en realidad se alejan un poco de las cifras oficiales. El mínimo real está entorno a los ocho litros cada 100 kilómetros, cifra que se puede disparar hasta los 14 en conducción deportiva. Datos no excesivos si tenemos en cuenta las prestaciones de un vehículo de pequeño tamaño pero que lastra 1.205 kilogramos de peso, pero que cuenta con varias soluciones para reducir el gasto de combustible, similares a las del BMW Serie 1. Por ejemplo el alternador, que sólo resta energía al motor en retenciones; el sistema de parada automática de la mecánica cuando el coche se detiene –sólo con cambio manual–, así como un indicador que aconseja cuándo se debe cambiar de marcha.

 

Motor y transmisión de carácter deportivo que se combinan con una dirección servoasistida de funcionamiento electromecánico. En ciudad es muy suave mientras que en carretera se endurece en función de la velocidad. Por si fuera poco, la electrónica hace que apretando el botón del modo Sport, la dirección se endurezca aún más a la vez que se incrementa la respuesta del motor. Sensaciones similares a las de un kart que se ven subrayadas por medio de una suspensión firme que cuenta, en opción, con un reglaje más deportivo, que varía la dureza de los amortiguadores y la rigidez de las barras estabilizadoras, para ganar estabilidad y deportividad.



NUEVOS DETALLES EXTERIORES

En cuanto a la carrocería, ésta sigue siendo inconfundible y muy personal pero incluye una serie de cambios poco perceptibles pero evidentes a poco que nos fijemos con detalle. La carrocería es algo más larga –unos 60 centímetros–, aunque prácticamente no se nota porque se mantiene el equilibrio de las proporciones, permaneciendo inalterable la sensación de ser un coche bajo dada la marcada anchura del vehículo. Un tamaño mayor debido a la necesidad de que crezca el vano motor y para cumplir con la legalidad en cuanto a protección de peatones en caso de atropello. El capó del Cooper S se diferencia del Cooper, entre otros elementos, porque está más arqueado y exhibe unos nervios más marcados, además de una estilizada entrada de aire que sirve de adorno ya que al ir tapada carece de funcionalidad alguna. Una víctima del diseño que, además, empeora la aerodinámica del Cooper S.

En el frontal llaman la atención la nueva parrilla hexagonal, constituida por un solo elemento completo, y los grandes faros redondos equipados con luces intermitentes. Los laterales aparecen ahora más marcados, los voladizos son casi inexistentes y la superficie de cristal da la sensación de rodear todo el coche. La línea de la cintura es ligeramente ascendente en la parte posterior, zona donde la franja acristalada se hace algo más estrecha. Todo ello ofrece un aspecto en forma de cuña, realzando el carácter dinámico del coche. También se perciben detalles premium, como los acabados en cromo que se exhiben en las manillas de las puertas, en los embellecedores de los faros y de los pilotos posteriores, en la parrilla del radiador y en la tapa del depósito, entre otros. El Cooper S se distingue fácilmente desde atrás por la salida doble de escape ubicada en el centro.



INTERIOR AMPLIO Y ACTUALIZADO

Más evidentes son los cambios introducidos de puertas a dentro, donde se mantiene la prioridad de ofrecer la máxima sensación de espacio reduciendo al mínimo los elementos de la instrumentación. Se combinan las líneas horizontales del salpicadero con elementos redondos de información, todo ello en un ambiente de cierto aspecto aeronáutico. El componente principal es la inmensa esfera central, denominada por Mini como Center Speedo, de indicaciones similares a los de una báscula, donde además de la velocidad se incluye todo lo concerniente a los sistemas de entretenimiento y navegación. Estos sistemas se manejan perfectamente mediante una palanquita similar al iDrive de BMW, situada detrás de la palanca de cambios. La situación central de la esfera es un inconveniente ya que para fijarse en la información que ofrece hay que apartar la vista del frente. No ocurre lo mismo con el cuentarrevoluciones, que se exhibe en una esfera separada anclada a la caña de la dirección y situada detrás del volante, un guiño a los coches de competición.

 

Se mantienen los mandos giratorios del sistema de ventilación, los portavasos integrados en la base de la consola central y los interruptores metálicos en forma de tecla aeronáutica típicos de Mini. Estos últimos, ubicados en la parte baja de la consola central, sirven, entre otros, para manejar los elevalunas eléctricos y activar el cierre centralizado. Tanto por posición como por tamaño, resultan muy vistosos pero no son fáciles de utilizar. Lo mismo ocurre con los botones del climatizador, agrupados en el centro de la consola a modo de logotipo de Mini, de escaso tamaño y difícil utilización. También hay teclas en el techo, de estética idéntica a las otras, cuya misión es activar la iluminación interior, y el techo abatible de accionamiento eléctrico. Este último cuenta con dos cristales, delante y detrás, el primero se puede desplazar completamente o bascular de atrás a la vez que lo hace el trasero.

 

Un vistoso toque de color es la iluminación ambiental interior de colores, incluida como opcional, que permite que el color de la luz pueda cambiar entre cinco tonalidades diferentes, desde un cálido naranja hasta un eléctrico azul. Los haces se localizan, entre otros puntos, en el techo, en las bolsas y manillas de las puertas, y en los montantes centrales. Otros detalles de personalización son los diferentes materiales de decoración del interior, con posibilidad de elegir madera natural o piel tratada a mano, además de una variedad de colores disponibles para individualizar aún más el habitáculo. Opciones de personalización que se complementan con diferentes colores de la pintura de la carrocería que se pueden combinar con techos del mismo color que el resto de la chapa, o en blanco o negro.

 

La tradicional llave de arranque y apertura de puertas se sustituye por un mando redondo que sirve para abrir a distancia las puertas y, una vez encastrado en un hueco, activar el encendido. Posteriormente el arranque o parada del motor se realiza accionado el botón start/stop. En la unidad probada, el arranque del motor no acababa de funcionar correctamente.

 

Una vez sentado en el asiento, la sensación de espacio es grande, tanto en altura como a lo ancho, al menos delante ya que en las dos plazas traseras hay poco hueco para las rodillas. También la visibilidad es buena, sobre todo hacia delante y a los lados. Peor es el el acceso a la zona de atrás, pues los asientos delanteros no recuperan automáticamente su posición una vez desplazados y porque el hueco que dejan libre resulta pequeño. También escaso es el maletero, de tan sólo 160 litros –diez más que en el modelo anterior–, inconveniente menor dado el tipo de uso del vehículo. Y tampoco hay muchos huecos para portar cosas menudas.



DIVERTIDO PERO EXIGENTE

Ya en marcha, se percibe claramente una gran agilidad y solidez, tanto en aceleración como en curva. A medida que aumentamos el ritmo y llegan los giros, la diversión se incrementa. Aunque todo resulta muy fácil y la sensación de seguridad es grande, no hay que confiarse. Cierto es que contamos con la ayuda de un control de estabilidad de funcionamiento efectivo y que sólo actúa cuando realmente es necesario, y que el centro de gravedad es bajo y la suspensión dura permite muchas alegrías, a costa de hacerse algo incómodo al circular sobre superficies bacheadas. Pero la fuerza mecánica es tal, en un amplio margen de revoluciones, que al acelerar en plena curva la tracción tiene un efecto directo en la dirección que se nota por un cierto tirón en el volante, un efecto buscado por los ingenieros de Mini y que sirve de aviso para empezar a aligerar la presión del pie sobre el acelerador. Algo que nunca haremos en pleno apoyo ya que la sensibilidad del vehículo es tal que podemos vernos en un apuro. Es mejor, en estos casos, mantener el acelerador con suavidad aunque hayamos entrado en la curva un pelín pasados.

  

El cambio automático de seis velocidades, con levas en el volante, es muy efectivo y suave. Permite apurar las marchas al máximo así como engranar varias velocidades inferiores para hacer reducciones efectivas sin tirones ni titubeos. Los desarrollos de cambio son correctos para apurar al máximo la mecánica y, en sexta, rebajar algo los consumos. La recuperaciones son inmediatas sin necesidad de engranar la segunda velocidad, ya que en tercera, incluso en cuarta, el motor va sobrado.



CONCLUSIÓN

Como todo lo bueno es caro, este Cooper S no es una excepción. Cuesta 26.150 euros, cantidad elevada a la que hay que añadir los cerca de 8.000 euros del equipamiento extra que monta –detalles de interior, control de aparcamiento trasero, alarma, navegador, control por voz, Bluetooth, techo solar, ordenador de a bordo, luces de xenón, llantas de 17 pulgadas y suspensión deportiva, entre otros–. Cifras que suman nada menos que unos 34.000 euros, dinero con el que podemos comprarnos todo un BMW 125 Coupé de 218 caballos. Los competidores de su segmento, por tamaño y prestaciones, son bastante más baratos pero menos exclusivos. Ejemplo de ello son los Alfa MiTo 1.4 TB Multiair QV de 170 CV –21.000 euros–, Abarth Grande Punto 1.4 Esseesse de 180 CV –22.703 euros–, Opel Corsa 1.6 Turbo OPC 192 CV –21.295 euros–, Renault Clio 2.0 Sport RS 200 CV –22.850 euros– y Seat Ibiza SC 1.4 TSi Cupra DSG de 180 CV –21.065 euros–.



A favor

- Puesto de conducción.

- Prestaciones y capacidad dinámica.

- Relación consumo y prestaciones.

- Diseño.

- Estabilidad.

- Posibilidades de personalización.

En contra

- Ergonomía interior.

- Acceso a las plazas posteriores.

- Capacidad del maletero.

- Toma de aire del capó.

- Detalles de acabado.

- Precio elevado.

Prueba y Redacción: Arpem.com
Fotos: Alex Blanco
Diciembre 2009

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