Prueba HONDA ACCORD
2.2 I-DTEC Luxury Innova MT

ALTERNATIVA JAPONESA

La firma de automóviles Honda goza de un reconocido prestigio por la calidad y deportividad de sus productos y por ser uno de los referentes en el mundo de las motos, tanto de calle como de competición. Una excelente imagen de marca que hace de su berlina media un producto muy apetecible frente a la competencia principalmente alemana, francesa y también nipona.

  

MÁS GRANDE Y HABITABLE

Es un coche que respecto al Accord anterior crece en longitud y en anchura pero no en altura. Mide 4.776 milímetros de longitud –61 más–, 1.840 de anchura –80 más– y tiene una altura de 1.440 milímetros –5 milímetros menos–. Esta mayor longitud y anchura hacen que el actual Accord se desenvuelva ligeramente peor a la hora de maniobrar en plazas de aparcamiento de difícil acceso. Lo bueno es que el interior gana espacio a lo ancho y a lo largo, tanto en las plazas delanteras como en las traseras, y se mantiene intacta la distancia que hay de la base de los asientos al techo.

La capacidad del maletero es prácticamente idéntica: 460 litros, ampliables si se abaten los respaldos de los asientos traseros en proporción 40/60. Del maletero me gusta la escasa altura que hay del borde al suelo –680 milímetros, unos 80 menos que en el Accord antiguo–, lo que facilita introducir cualquier bulto sin mucho esfuerzo. Pero sí es criticable la escasa iluminación y lo mal rematado que está el techo del maletero, con los altavoces y algunos cables demasiado a la vista. Tampoco es excesivamente aprovechable ya que el suelo es irregular y el hueco que deja libre los respaldos una vez abatidos es muy reducido. No lleva rueda de repuesto sino un kit de reparación.



PARA CUATRO PERSONAS

En cuanto a la habitabilidad, la sensación de amplitud es destacable, pese al gran tamaño del salpicadero y de la consola central. Pueden viajar cómodamente cuatro adultos de 1,80 metros, aunque los reposacabezas quedan algo bajos para las tallas más grandes. El acceso a las plazas traseras sería mejorable si las puertas tuvieran un mayor ángulo de apertura, y el asiento central sirve para personas no muy altas y no resulta muy cómodo por su duro mullido. Si no viaja nadie en el centro, se puede abatir un cómodo apoyabrazos. A diferencia de otros coches, carece de escotilla de acceso al maletero, útil para llevar por ejemplo un par de esquís.

La visibilidad es uno de los puntos fuertes del Accord excepto en la parte trasera, donde el tamaño de la luneta y los reposacabezas impiden ver bien. Esta limitación se soluciona, en parte, gracias a la cámara de aparcamiento que incorpora, disponible en las versiones con navegador. La cámara, situada en el embellecedor de la placa de matrícula trasera, se activa cuando se engrana la marcha atrás. La imagen se muestra en la pantalla del navegador, algo distorsionada por el efecto de ojo de pez de la lente pero suficiente como para saber lo que hay detrás del coche. Como ayuda extra, se puede activar el retrovisor de la puerta del acompañante para que se pliegue automáticamente hacia abajo al activarse la marcha atrás, así se puede ver el área situado en las inmediaciones del neumático trasero. También cuenta con sensores de aparcamiento.



CALIDAD INTERIOR Y DISEÑO

El interior del Accord destila calidad y buenos ajustes, sobre todo con el equipamiento más completo, el Luxury Innova de esta unidad de pruebas, aunque el diseño en general sea algo soso, muy a la japonesa. El salpicadero cuenta con plásticos blanditos en la parte superior y algo más duros en la zona inferior. Los paneles de las puertas también son muy buenos pues llevan la misma piel perforada que la de los asientos. El aislamiento del habitáculo es notable ya que únicamente se perciben ruidos del motor turbodiésel en ciudad. Cuando se rueda rápido sí aparecen sonidos procedentes de la rodadura de los neumáticos, unos Michelin Primacy en medidas 225/50/17.

Los huecos para llevar cosas en el habitáculo son numerosos, sobre todo los de la parte de delante. Hay dos en las puertas, un pequeño cajón a la altura de la rodilla izquierda del conductor, una guantera doble frente al acompañante, un portalatas doble al lado de la palanca del freno de mano, un cofre central de grandes dimensiones debajo del apoyabrazos –refrigerado y con tomas de corriente eléctrica y conexiones USB y auxiliar para el iPod– y un portagafas en el techo. Los pasajeros de atrás deben conformarse con dos pequeños huecos en las puertas y un portalatas doble en el apoyabrazos.



OPTIMA POSTURA AL VOLANTE

El puesto de conducción resulta perfecto para conducir muy cómodo tanto si se viaja tranquilo como si se quiere ir rápido en tramos de curvas. La regulación en altura y profundidad de la columna de la dirección y, sobre todo, las múltiples posibilidades de regulación eléctrica del asiento izquierdo, disponible con dos posiciones de memoria, permiten encontrar una óptima postura al volante, independientemente de la altura del conductor. Para quienes les guste ir sentados muy bajo, este Accord es ideal. El pomo de la palanca de cambios es pequeño, de diseño deportivo y accionamiento rápido y preciso. Una maravilla.

Menos positivo encuentro el manejo de los múltiples mandos que tiene a su disposición el conductor tanto en el volante como en la consola central, principalmente por la cantidad de botones y teclas que hay, aunque el uso de todos ellos resulta fácil pasado un tiempo de aprendizaje. A ello contribuye una distribución lógica de los mandos y a que se encuentran perfectamente a mano. Desde el volante se pone en funcionamiento el manos libres del teléfono –por medio de un sistema de reconocimiento de voz mediante Bluetooth de difícil manejo–, el equipo de audio y un completísimo ordenador. Desde la consola central se actúa sobre el climatizador bizona, el cargador de discos compactos, el navegador y el sistema de sonido.



INSTRUMENTACIÓN COMPLETA Y MUY ÚTIL

El cuadro de instrumentos resulta muy colorido, completísimo y de fácil lectura. Consta de dos esferas centrales de gran tamaño que informan del régimen del motor y de la velocidad, además de otras dos pequeñas con la temperatura del agua y el nivel de combustible. En el centro de la esfera del cuentarrevoluciones hay un indicador que sugiere al conductor el momento más óptimo para subir o bajar de marcha con el fin de economizar combustible, un sistema que en la práctica no me ha parecido muy útil pues obliga a llevar el motor escasamente revolucionado. La esfera del velocímetro rodea a otra más pequeña donde aparecen los múltiples datos que proporciona el ordenador: entre otros, cuentakilómetros total y parcial, consumos de combustible actual y medio, autonomía, velocidad media, tiempo transcurrido, estado de los cinturones de seguridad y la información de un avanzado sistema de control de la velocidad de crucero que Honda lo denomina como Sistemas Avanzados de Asistencia a la Conducción (ADAS, en inglés Advanced Driver Assistance System). Veamos en qué consisten.

El sistema ADAS incorpora a su vez tres sistemas de seguridad: LKAS, ACC y CMBS. El primero es el sistema de mantenimiento de carril (LKAS: Lane Keeping Assist), pensado para evitar salirse involuntariamente del carril en carreteras rápidas. Si el coche se aparta del carril sin que el conductor haya accionado el intermitente, la dirección corrige la trayectoria para mantener el coche dentro de las líneas del carril. Esto no significa que el coche pueda conducir sólo ya que el sistema se desactiva pasado unos doce segundos, previa advertencia acústica y visual al conductor. El reconocimiento de las líneas de la carretera se realiza a partir de 72 kilómetros/hora, mediante una cámara ubicada tras el parabrisas. Este sistema puede ser útil para quienes realicen largos y cansados recorridos por autovía, aunque a es preferible parar a descansar que confiar plenamente en el sistema. Además tiene otra pega, que no funciona en carreteras reviradas.



CONTROL DE CRUCERO

El ACC (Adaptative Cruise Control o control de crucero adaptativo) es un sistema que además de servir para establecer una velocidad fija, utiliza un radar para mantener una distancia constante que puede ser ajustada, con tres distancias prefijadas, por el conductor respecto al vehículo que marcha inmediatamente delante. Es muy útil ya que si se encuentra un vehículo en nuestra trayectoria, el vehículo desacelera e incluso frena para mantener la distancia de seguridad. Me ha parecido realmente válido para mantener una conducción segura, aunque no te puedes fiar totalmente de él pues cuando un objeto está en la diagonal no lo detecta.

Es curioso que con tanta carga tecnológica como la descrita, Honda no haya incorporado otros gadgets más comunes en berlinas de esta categoría como el arranque sin llave, el freno de mano eléctrico, las luces adaptativas o el sistema de ayuda de arranque en parada.El último sistema que compone el ADAS es el de mitigación de impactos CMBS (Collision Mitigation Brake System), que controla la distancia y la velocidad de aproximación entre el coche y el vehículo que está justo delante, avisa al conductor si es probable que se produzca la colisión y ayuda a reducir el impacto cuando el choque es inevitable, entre otras cosas tensando los cinturones de seguridad. Es una gran ayuda pero hay que mantenerse atento en la conducción pues el sistema no es capaz de detener el coche por completo.



MÁXIMA ESTABILIDAD Y CONFORT

En cuanto a la conducción de este Honda, lo primero que llama la atención es la gran estabilidad que aporta el chasis gracias a unas suspensiones de tarado algo duro que mantienen la carrocería plana en curva. Sobre buen asfalto el coche va sobre raíles. Pero la dureza de la suspensión puede llegar a mermar un poco la comodidad del interior, principalmente en zonas de baches o con excesivas irregularidades en el firme. No obstante creo que el compromiso entre dureza y comodidad es acertado en esta berlina familiar de ciertas aspiraciones deportivas.

El coche tiende a irse de delante en curvas cerradas tomadas a buen ritmo, circunstancia que se corrige fácilmente levantando un poco el pie del acelerador. En caso de perderse la trayectoria, entra en funcionamiento el control de estabilidad VSA, que actúa sobre los frenos, el motor y la dirección. En caso de necesidad la electrónica actúa sobre el volante mandado una cierta cantidad de fuerza para que el conductor sepa hacia donde tiene que girar. Es una leve ayuda que en la práctica puede ser útil siempre que el deslizamiento de las ruedas no sea excesivo. Independientemente de este sistema, la dirección es rápida y muy precisa.



MOTOR DELICIOSO

El motor I-DTEC de 150 caballos y 2.200 centímetros cúbicos es una delicia por la suavidad de funcionamiento y el escaso ruido que emite. Permite circular por autovía a buen ritmo sin percibir traqueteos ni vibraciones mecánicas. Sólo cuando se apura el régimen mecánico en aceleraciones fuertes el sonido se hace más palpable pero sin llegar a molestar. La respuesta del motor es prácticamente inmediata desde muy pocas revoluciones y el manejo del cambio manual de seis marchas resulta muy ágil y tiene unos recorridos muy cortos. Los frenos funcionan bastante bien aunque he notado cierta tendencia a perder eficacia tras un uso intensivo al bajar un puerto de montaña.

En cuanto a las prestaciones, están a la altura de un moderno motor turbodíésel de 150 caballos. La aceleración 0 a 100 kilómetros por hora se sitúa por debajo de los diez segundos, y la capacidad de recuperación para pasar de 80 a 120 kilómetros por hora en torno a los siete segundos. También es digno de mención el consumo de combustible, ya que he conseguido viajar a velocidades legales por autovía con algo menos de seis litros cada 100 kilómetros, unos siete litros en ciudad y algo menos de diez en conducción deportiva.



CONCLUSIÓN

A las bondades dinámicas del Accord se suma un equipamiento completísimo en el que prácticamente no se echa en falta nada. De hecho, en las versiones Luxury lo único que se puede añadir es la pintura metalizada, por 450 euros. Y cuando digo que lleva absolutamente todo, me refiero, entre otros, a climatizador bizona, volante, pomo y asientos de cuero, Bluetooth y USB, faros de xenon, cámara trasera, control de estabilidad, ocho airbags, sensores de aparcamiento, asientos delanteros calefactados, techo corredizo, navegador con control de voz y asientos eléctricos con memoria el del conductor. El paquete Innova añade los Sistemas Avanzados a la Conducción ADAS. Con todo esto, el precio, de 34.200 euros, me parece muy competitivo dada la excelente relación entre calidad, equipamiento, prestaciones y seguridad. En resumen, un coche para viajar como un señor, cómodo y muy seguro, pero que no renuncia a la deportividad.



A favor

- Prestaciones y consumos.

- Calidad del interior.

- Equipamiento completo.

- Suavidad mecánica.

- Sistemas de seguridad.

- Caja de cambios

En contra

- Remates del maletero.

- Acceso a las plazas traseras.

- Visibilidad trasera.

- Manejo de algunos mandos.

Prueba y Redacción: Arpem.com
Fotos: Alex Blanco
Julio 2009

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