Prueba DACIA DUSTER
1.5 dCi Laureate 90 CV 4x2

POSIBLEMENTE, EL CROSSOVER MÁS BARATO DEL MUNDO

El Duster, con un precio de Record Guinnes, es la cenicienta de los Crossover. Dacia se aprovecha de la alianza Renault Nissan para tomar prestado hasta un sistema de tracción total del fabricante Japonés.

  

EL RESCATE DE DACIA

Dacia nació a finales de los años 60 tras el telón de acero. Renault con la adquisición de la mayoría de las acciones de la compañía en 1999, ha renovado completamente su gama por lo que han comenzado a ganar numerosos adeptos gracias a su bajo precio y elevada fiabilidad.

Las ventas se han elevado no solo en los países con economías emergentes para los que se fabricaban en principio estos modelos, si no también en otros como Alemania, Italia, Francia o España. Está desarrollado a partir de la misma plataforma que el Logan, mide poco más que un Golf y se enfrenta a modelos tan consolidados en el mercado como el Nissan Qashqai o el Skoda Yeti, aunque por su reducido precio de partida bien se podría comparar con un utilitario como el Renault Clio. Casualmente la plataforma del Logan deriva de la del antiguo Renault Clio, esa circunstancia y el estar fabricado en un país, Rumania, donde la mano de obra es más barata que en el resto de Europa contribuyen a lograr un precio tan interesante.



LA GAMA

Está formada por tres motores y dos tipos de tracción. El modelo de acceso es el 1.6 105 caballos de gasolina en su versión de tracción delantera, las otras dos mecánicas son diésel 1.5 dCi con potencias de 85 (90 caballos en su nombre comercial) y 110 caballos. Todas las mecánicas están disponibles con tracción delantera o total salvo el diesel menos potente que solo se comercializa con tracción delantera. Las versiones con tracción total carecen de reductora, en su lugar disponen de un mando redondo situado delante de la palanca de cambios que permite circular con tres modos: tracción delantera, total (En caso de pérdida de adherencia) y bloqueo del diferencial (50% del par en cada eje). De todos los motores disponibles en la gama Duster, los dos diésel son los más recomendables por su eficiencia y agradable respuesta. 

Los acabados son tres: Base, Ambiance y Laureate. Parte del secreto de lograr unos precios tan competitivos se encuentra en ofrecer un equipamiento limitado y ofertar en opción elementos que en la mayoría de modelos forman parte del equipo de serie.

El equipamiento en el Base cuenta con ABS, dos airbag, asistente de ayuda a la frenada y distribución electrónica de frenado EBV. El siguiente acabado, Ambiance, ya incluye cierre centralizado con mando a distancia y elevalunas eléctricos. En opción volante, asiento del conductor y cinturones regulables en altura por 344.93 euros. El aire acondicionado tiene un coste de 715 euros o 1.022 si viene en un paquete junto con la radio que reproduce MP3 y tiene mandos en el volante. El más equipado Laureate añade airbag de cabeza, faros antiniebla, ordenador de viaje y el ESP por 270 euros, éste último solo para el motor dCi de 110 caballos. La rueda de repuesto va situada debajo del maletero, en el exterior. Existe la posibilidad de elegir entre rueda de repuesto o kit de repara de pinchazos sin coste añadido. Estéticamente también se ofrece un Pack denominado Look que incluye llantas de aleación de 16 pulgadas, protecciones inferiores y laterales, carcasa cromada de los retrovisores y barras portaequipajes cromadas por 583 euros. Los elevalunas traseros son una opción por 98.20 euros y si añadimos un equipo de audio, desde 245 hasta 300 euros.



DISEÑO E INTERIOR

Desafortunadamente el Dacia Duster actual poco tiene que ver con el presentado en el Salón de Ginebra de 2009 y afortunadamente menos con su antecesor el Aro, aquel modelo cuadrado de los años 80. En definitiva la línea del Duster es bastante atractiva, los abultados pasos de rueda con capacidad para albergar otros neumáticos más voluminosos y su trasera de inspiración Nissan Pathfinder logran un modelo que desde algunos ángulos, en especial el de tres cuartos trasero, no se ve nada mal.

La parte delantera tiene una parrilla de diseño un tanto extraño pero en conjunto su diseño transmite la misma robustez de la que presume.

Con los antecedentes de precio uno espera encontrar en el interior una calidad acorde, es decir escasa y de diseño muy espartano. Sin embargo no es así, la primera sorpresa viene dada por los asientos, una tapicería discreta y con apariencia de resistir el maltrato se encarga de acomodarnos con una sujeción lateral excelente e inesperada. El cuadro de mandos y consola central, simples y muy claros, son herencia directa de otros modelos de Dacia como Duster y Logan, no el volante que es exclusivo para este modelo. Con tres brazos, el volante tiene un buen tacto y mejor apariencia.

La parte menos atractiva es la zona superior del salpicadero, por culpa del plástico utilizado, duro al tacto y pobre a la vista. La otra mitad del salpicadero mejora considerablemente por ser de otro tipo de plástico y con un diseño en forma de nido de abeja, más agradecido.

La ergonomía es un punto claramente mejorable en el Duster, para tocar el claxon debemos apretar el mando de los intermitentes y luces, a la antigua usanza, que queda bastante oculto tras el volante. El mando que regula los retrovisores se encuentra entre los asientos delanteros lo que dificulta enormemente su manejo cuando el freno de mano está quitado. Los elevalunas delanteros están en la consola central, algo que hace apartar la vista al conducir, pero es que los de los elevalunas traseros están más escondidos aún entre los dos asientos, justo detrás del freno de mano. Además existe en opción un reposabrazos, 112,90 euros, que resultaría muy cómodo para conductor y acompañante pero que suponemos, terminaría por ocultar los controles de los elevalunas.

En cuanto la habitabilidad es bastante mejor que en el Logan, es capaz de transportar hasta cinco pasajeros con bastante comodidad en todas sus cotas, el pasajero trasero central disfruta de bastante espacio para colocar los pies y todos cuentan con una altura más que razonable, es apto para tallas grandes.

El maletero tiene una capacidad de 475 litros que aumentan hasta 1.636 si abatimos los asientos, divisibles en 1/3 o 2/3. Las versiones con tracción 4x4 pierden algunos litros de maletero, 443 litros y 1.604 con asientos abatidos.

La visibilidad es buena a pesar de lo reducido de la luneta trasera y de los grandes pasos de rueda, maniobrar hacia atrás no requiere ningún esfuerzo extra gracias al tamaño de los espejos.



CONDUCCIÓN

Tenía mucha curiosidad por probar el Duster y conocer su comportamiento y consumo con este motor de escasa cilindrada. La sonoridad es contenida y no enturbia el resultado final, la respuesta es francamente buena desde pocas vueltas. La aceleración no hace que se pegue la cabeza al reposacabezas, 13,8 segundos de cero a 100 kilómetros/hora, pero francamente si necesitamos realizar un incorporación difícil a una vía rápida o realizar algún adelantamiento responde de forma más que correcta.

Cuando probamos a forzarle subiendo pendientes muy pronunciadas en tercera velocidad, una más de lo que sería lógico por la inclinación, el Duster responde mejor de lo esperado. Incluso saliendo desde parado y en segunda velocidad este motor es capaz de “tirar” del Duster sin ni un solo síntoma de debilidad. La versión 4x4 dispone de una primera velocidad de desarrollo más corto para ser utilizada en pendientes por lo que la segunda marcha casi puede ejercer de primera. En esta versión 4x2 los desarrollos tampoco son muy largos por lo que se hace muy agradable su utilización en ciudad donde no es necesario estar cambiando constantemente de marchas. En autovía las marchas se acaban rápido y cuando engranamos la quinta apurando el motor no logramos sobrepasar los 160 kilómetros por hora de marcador, 156 reales. Lo mejor es que es capaz de mantener una media de 140 con un nivel sonoro reducido y asumir las pendientes sin necesidad de reducir velocidades. La suspensión, independiente en ambos ejes en la versión 4x4 y semi-independiente en el eje trasero en la de tracción delantera, es muy eficaz en autovía sujetando perfectamente al Duster incluso cuando afrontamos un apoyo difícil a alta velocidad. En carreteras de montaña practicando una conducción deportiva sorprende por su aplomo y aunque balancea ligeramente sus reacciones son siempre muy nobles y previsibles.

En pistas de tierra filtra los baches correctamente sin transmitirlos al interior, en cuanto a su faceta de todoterreno nuestra unidad de pruebas se ve limitada por ser únicamente tracción delantera, aún se ha comportado mejor que todos los SUV que hemos probado hasta ahora. Si las exigencias de rodar por campo que tenemos son mayores siempre podremos elegir la versión con tracción a las cuatro ruedas y bloqueo de diferencial.

El Duster es un SUV, pero de los pocos que realmente se pueden permitir una utilización por el campo intensa ya que supera a todos sus rivales en ángulos de salida, ataque y altura libre al suelo.



CONCLUSIÓN Y RIVALES

Si analizamos todas las facultades del Duster a nivel general y sobre todo en cuanto al precio, este modelo no tiene competencia. El precio de partida del modelo Base con motor de gasolina y tracción al eje delantero es de 11.900 euros. El Nissan Qashqai más próximo por precio y configuración cuesta 7.000 euros más y respecto a un Skoda Yeti la diferencia es de 5.000 euros. La unidad de nuestra prueba tiene un precio de 15.920 a lo que hay que añadir 1.500 euros más por las opciones que incluye.

Cabría incluso la posibilidad de compararlo a un monovolumen si decidimos tener en cuenta las capacidades de carga de vehículos con similares medidas. En ese caso representaría una alternativa más barata a modelos como Renault Scénic, Peugeot 3008 o Ford C-Max. Siendo el que menos longitud tiene, ofrecería bastante más maletero, algo menos de capacidad para los pasajeros con el valor añadido de aventurarse campo a través a costa de perder algunos puntos en su comportamiento en carretera. En precio seguiría siendo el vencedor ya que costaría entre 4.000 y 8.000 euros menos que estos.

El Duster no es el coche más potente, ni el que más gadgets tiene, algunos plásticos de los interiores son de baja calidad y varios mandos están mal situados para su correcta utilización. Pero teniendo en cuenta todos estos aspectos negativos, me sigue pareciendo un modelo muy equilibrado y altamente recomendable. Al fin y al cabo su precio total es solo un poco más elevado de lo que cuestan los frenos opcionales cerámicos en un 911 Turbo.



A favor

- Precio (Cuesta lo que vale, no tiene rival que se le aproxime).

- Consumos (Con el motor diésel el consumo es muy contenido con cualquier tipo de tracción).

- Comportamiento (La suspensión está muy lograda, es cómodo en carretera y en el campo, la nobleza de reacciones es uno de sus puntos fuertes).

- Estética (El hecho de no ser un coche caro no es sinónimo de tener una estética discutible, como ocurre con alguno de los modelos de Dacia, como por ejemplo el Logan).

En contra

- Ergonomía (Algunos mandos están colocados de forma que resulta incómodo su accionamiento).

- Calidad (Algunos plásticos son de baja calidad, por suerte no todos y lo compensa el buen ajuste general del resto de la estructura del interior. De no ser así el precio no sería tan bajo, no se puede tener todo).

Prueba y Redacción: arpem.com
Fotos: Alex Blanco
Enero 2011

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