Prueba CITROËN DS3
1.6 150 CV THP

EL VEHÍCULO ANTIMINI

Citroën intenta emular el éxito del Mini y lanza el nuevo DS3. No solo la combinación de colores recuerda poderosamente al pequeño modelo, para acercarse más todavía nada mejor que montar exactamente el mismo motor que éste.

  

FORMULA DE ÉXITO

El eslogan para la publicidad de este modelo se centra en una palabra “antiretro”, esto quiere decir que a la hora de desarrollar el DS3 han preferido partir desde cero y no inspirarse en ningún modelo del pasado para no imponerse limitaciones, algo muy acertado para hacer un aprovechamiento óptimo del espacio. Sin embargo, para dar nombre a esta nueva serie, se eligió el nombre de uno de los modelos más distinguidos de su pasado: el Citroën DS, conocido como Tiburón en España y lanzado en el año 1.955. Dejando a un lado esta pequeña contradicción publicitaria sin importancia, estas dos siglas son el inicio de una nueva saga de modelos que se sitúan un peldaño por encima de los actuales modelos C, es decir que habrán de llegar un DS4 y un DS5 durante 2011. Lo primero que dice casi todo el mundo al ver el DS3 es: “me recuerda al Mini”. En realidad ese es el fin perseguido por la marca francesa. En Citroën han estudiado bien a su competencia de Alfa, Fiat o Mini y han seleccionado los elementos más interesantes y que mejor funcionan de todos ellos para elaborar el primer vástago de una nueva generación de Citroën con aspiraciones Premium.



MÁS CALIDAD

Al sentarnos en el DS3 nos encontramos con materiales de mayor calidad a lo habitual, miremos donde miremos lo único que apreciamos son buenos ajustes y plásticos de una calidad superior a la media. Al estar basado en la plataforma del Citroën C3 podemos decir que el espacio es bastante razonable y está bien aprovechado. Puede que el techo más bajo que el C3 le haga perder altura para los pasajeros pero el hecho de no estar inspirado en modelos del pasado, como sus rivales, le permite ofrecer más espacio que ellos. En la parte trasera del DS3 se pueden sentar dos adultos cómodamente y tres un poco apretados. El diseño del salpicadero hundido en el lado derecho justo donde se ubica la guantera, hace que se puedan arañar unos centímetros para cederlos al pasajero de la plaza trasera derecha si fuera necesario. No hemos visto otros acabados interiores del DS3 pero lo que está claro es que al acabado Sport no podemos encontrarle ni una sola pega. Todo el diseño del cuadro, consola y los diversos acabados son realmente buenos, dignos de un coche deportivo de un segmento superior. Todos los controles y mandos tienen un tacto y apariencia de solidez que hacen plantearse el por qué no fabricar todos los Citroën con estos parámetros estéticos y de calidad.



LA GAMA

El precio de partida para el DS3 es de 15.100 euros. Éste corresponde a la versión de 1,4 litros gasolina de 95 caballos. El resto del elenco lo completan el motor 1.6 de 120 y 150 caballos, éste último es el que ilustra nuestra prueba y su precio asciende hasta los 19.700 euros. Para las mecánicas diésel el precio de partida es de 17.700 euros, 1.6 HDI de 90 caballos. El techo en cuanto a precio de la gama lo pone la versión de 110 caballos con 20.000 euros. Al completo equipamiento de serie desde la versión básica, 8 airbags, ESP, control de tracción, indicador de cambio de marcha, regulador-limitador de velocidad, etc, pero además podemos añadir una enorme variedad de opciones de personalización. Junto con los cuatro colores disponibles para el techo: negro, blanco, azul y marrón, en el interior podemos elegir entre ocho para el tablero de instrumentos. Retrovisores cromados, diversos acabados para la pintura exterior de la carrocería y también adhesivos para el techo; leopardo, con lunares son algunos de ellos. Las luces de leds delanteras forman parte también de los opcionales y tienen un sobrecoste de 260 euros. Otras opciones como el navegador van incluidas dentro de un nutrido paquete que incluye la ayuda al aparcamiento y climatizador entre otros muchos extras, su precio es de 1.874 euros.

Las llantas de 17 pulgadas, los asientos sport junto con las lunas tintadas y los reposapiés de aluminio de nuestra unidad forman parte de otro paquete de equipamiento cuyo precio es de 1.041 euros.



CONDUCCIÓN Y COMPORTAMIENTO

Aunque la base del DS3 sea el humilde C3, la conducción poco tiene que ver entre ambos. Es patente en toda la gama DS y en especial en esta versión, que Citroën pone un especial cuidado en ofrecer una estabilidad por encima de la media y al resto de su gama, un esfuerzo que busca convertir la conducción del DS3 en divertida y eficaz. Los neumáticos opcionales de 17 pulgadas de nuestra unidad transmitían al volante la información justa para aprovechar todo su potencial. El manejo de todos los mandos es preciso y agradable. El tacto y desarrollos de la caja de cambios de seis velocidades se complementa perfectamente con los 150 caballos del THP por lo acertado de sus desarrollos. En carretera la sonoridad es muy contenida, se nota el nuevo aislamiento acústico, y solo si lo forzamos para tener algo de diversión, escuchamos el agradable bramido del motor, que, a nuestro juicio no parece molesto.



EL CORAZÓN

La mecánica de este DS3 deriva directamente de la montada por el Mini Cooper S y está desarrollado conjuntamente con BMW. El motor es un 1.6 litros de 150 caballos con turbo y distribución variable. Suave silencioso y sobre todo divertido. Ya probamos esta misma mecánica instalada en el Peugeot 5008 y nos sorprendió por su buen funcionamiento y prestaciones deportivas a pesar de estar hablando de un monovolumen de más de 1.500 kilos. El empuje en el DS3 comienza a partir de tan solo 1.500 r.p.m., el par máximo lo ofrece a partir de 1.200, y lo que más sorprende es la facilidad con la sube de vueltas, la aceleración de cero a 100 kilómetros por hora es de 7,3 segundos.  En ciudad resulta muy agradable por esta cualidad y no es necesario andar jugando con el cambio para circular a ritmos lentos ya que nunca da tirones aunque vayamos con alguna marcha de más.

La parte más emocionante llega cuando cambiamos de escenario y salimos a autovías o mejor aún, carreteras sinuosas. La suspensión se ve perfectamente complementada por el motor y de esta forma la velocidad de paso por curva es muy elevada. Mucho más estable que un C3, el DS3 no se balancea en los apoyos fuertes. Junto con el menor balanceo y los asientos que ofrecen una sujeción adecuada a su carácter deportivo, el resultado es un modelo muy divertido de conducir, efectivo pero nada exigente por la suave entrega de potencia. No es un empuje violento en ningún caso, lo que sería más divertido aún, pero si muy constante y agradecido al ser desde pocas vueltas.



LOS RIVALES

El DS3 es un modelo difícil de encasillar en un segmento pero lo que está claro es que de entre sus posibles rivales del segmento B, el DS3 logra destacarse con su aporte extra de personalidad y originalidad. Modelos como el Mini, el Fiat Cinquecento o el Alfa MiTo son los tres que comparten la filosofía del DS3 por lo elevada carga de personalidad de la que disponen. Los más amplios son el Citroën DS3 y el Alfa Mito seguidos del Mini y Cinquecento. Estos últimos arrastran la “carga” de tener que respetar las líneas de sus antepasados y se ven limitados en espacio por causas de diseño. En cuanto al modelo en particular de nuestra prueba, el THP, lo compararemos con su rival más directo de los citados anteriormente, el Mini. El Citroën se enfrenta sin complejos y con la tranquilidad que le dan sus armas: más espacioso, tanto por maletero, casi el doble, como para los pasajeros, y también divertido de conducir aunque el Mini pone el listón muy alto. El DS3 demás de contar con unos precios ligeramente inferiores es algo menos deportivo pero lo suficiente para no acomplejarse frente al Mini. Sin embargo el Mini cuenta con una excelente reputación y un valor de reventa superior al de el DS3 y también al resto de rivales. El otro contendiente, Alfa MiTo, es también un duro rival a tener en cuenta, por espacio, precio y contar con un diseño cargado de personalidad. Entre su gama también encontramos una versión deportiva capaz de pelear con el THP de Citroën, el MiTo 1.4 Turbo MultiAir de 170 caballos, el italiano cuenta también con aspiraciones más deportivas que el francés pero ligeramente menos espacioso.

Estaremos esperando impacientes la llegada de la versión Racing del DS3 de 200 caballos para compararlo con el Mini JCW de similar potencia. Dos pequeñas bombas de 200 caballos, menos de cuatro metros y poco más de mil kilos de peso, cifras que suenan francamente bien.



A favor

- Diseño (Original y atemporal)

- Personalización (Ofrece múltiples formas de combinar opciones para ser exclusivo)

- Prestaciones (El motor 1.6 con turbo tiene un excelente término medio entre prestaciones y consumos)

En contra

- Valor de recompra (El DS3 deberá incrementar la actual valoración de Citroën en el mercado de segundamano)

- Iluminación interior (Solo lleva una luz en el centro del techo)

Prueba y Redacción: Arpem.com
Fotos: Álex Blanco
Junio 2010

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