Prueba AUDI A1
1.4 TFSI 122 CV Ambition S tronic

EL PEQUEÑO GRAN AUDI

El Mini tiene un nuevo rival, Audi entra por la puerta grande en el segmento de los utilitarios premium.

  

SEGUNDO INTENTO

Tras el poco éxito que tuvo el anterior A2 comercializado en 2000, Audi vuelve a la carga con otro modelo más convencional para entrar en el segmento de los utilitarios, en este caso con aparente mayor precisión.

Todas las marcas quieren imitar el éxito de BMW con su reactivación de Mini, modelos como el Alfa MiTo o el más reciente Citroen DS3 no han conseguido robarle protagonismo completamente. Audi apuesta por ofrecer algo con más tamaño y calidad para intentar poner en apuros al todopoderoso Mini. El A1 es la mejor interpretación de lo que un Audi pequeño debe ser tanto por su diseño que respeta las líneas de familia de la marca como por las sensaciones que transmite cuando lo conducimos. Bajo la carrocería del A1 se esconde la plataforma del Volkswagen Polo o Seat Ibiza aunque con modificaciones en suspensiones y algunos centímetros menos de longitud y altura, además de algunos más en anchura.

Al principio se venderá solamente con carrocería de tres puertas, posteriormente se sumará una versión de cinco hacia el final de 2011.

 



VERSIONES

Por el momento se comercializa con tres mecánicas, dos gasolina con 1,2 y 1,4 litros TFSI de 86 y 122 caballos respectivamente y una diésel 1,6 TDI con 105 caballos.

Tras un tiempo se incorporarán a la gama uno más en cada tipo de combustible, un diesel de 90 caballos y un gasolina de 185. El 1,2 TFSI y el 1,6 TDI llevan una caja de cambios de cinco velocidades mientras el 1,4 TFSI monta de serie una con seis velocidades que puede ser en opción automática de doble embrague con siete marchas, S Tronic. Todos incorporan de serie la tecnología de ahorro de combustible Start/Stop. Hay dos acabados disponibles Attraction y Ambition además de varias líneas de paquetes de diseño.

Para nuestra prueba hemos seleccionado el motor de gasolina más potente hasta la fecha, y el acabado más deportivo y lujoso con el extra del cambio automático de 7 relaciones. Este acabado tiene una suspensión rebajada más firme y deportiva que el resto además de unas enormes llantas, opcionales, de 17 pulgadas calzadas con unos neumáticos de 215/40. Los asientos también difieren del resto de versiones al ser más deportivos y envolventes.

 



INTERIOR DESIGUAL

Como siempre la primera impresión es la más importante y en el A1 a pesar de tratarse del benjamín de la marca los interiores no defraudan y mantienen el mismo nivel que pueda tener cualquier Audi.

El interior está cuidado al detalle, volante, cambio y parte de los asientos están tapizados en cuero (Solo en acabado Ambition) y añade muchos detalles exclusivos, los plásticos son de muy buena calidad y mejor tacto.

Las salidas de aire circulares le dan al interior del A1 su propio carácter. Estos son uno de los numerosos elementos que admiten personalización intercambiando los colores del aro que las enmarca: aluminio, beige, titanio, verde o rojo son algunas de las ocho posibilidades.

El exterior, con la mirada puesta en el Mini, también admite modificaciones a la carta, sirva como ejemplo la barra que va desde el pilar A hasta el pilar C y que centra el principal rasgo del diseño del A1. En nuestra unidad de pruebas aparece en color aluminio pero Audi ofrece la posibilidad de elegir otros colores como blanco o negro.audi a1

En las plazas delanteras hay bastante espacio para cualquier talla y unos asientos, que con el acabado S Line, resultan muy cómodos y envolventes. El navegador opcional, está disponible desde 1.330 euros (uno más sofisticado por 3.040 euros) y se pliega manualmente desde la parte superior del salpicadero por lo que queda colocado a la vista, no molesta en la conducción y cuando no lo utilizamos queda completamente oculto.

El acceso a las plazas traseras, al abatir el asiento, no es cómodo ya que no queda mucho sitio pero aun así es mejor que en el Mini. Si tienen que viajar cuatro personas será mejor que no sobrepasen 1,75 centímetros de altura. Con esta talla podrían hacerlo relativamente cómodos, pero cualquier centímetro de más va en detrimento de la comodidad general.

Lo peor de las plazas traseras, solo dos, es que la cabeza queda demasiado cerca del lateral y si el pasajero es demasiado alto tocará constantemente con la parte del techo que comienza a descender. La anchura, al ser solo dos los ocupantes, no representa un problema y sobra espacio para ambos.

La batería va alojada en el maletero en todos los modelos (menos en el 1.2 TFSI) en el hueco donde está normalmente la rueda de repuesto, ésta se sustituye por un kit de reparación que incluye un compresor. La base del maletero tiene dos posiciones posibles de colocación: bien pegado a la batería aumentando la capacidad de carga o bien enrasado con la carrocería para conseguir un nivel de carga plano. La mayor capacidad que se puede lograr sin abatir la fila trasera de asientos es de 270 litros, abatiéndolos aumenta hasta 920. Cuando la puerta del maletero está levantada, los pilotos traseros se van con ella y no queda ninguna iluminación o reflectante que advierta al resto de conductores que vengan desde atrás de la presencia del A1.

Para solucionarlo Audi ha instalado dos pequeños pilotos extra, uno a cada lado de la carrocería, que hacen las funciones de intermitencia (naranja) y posición (rojo).

 



COMPORTAMIENTO

Éste es uno de los puntos fuertes del A1, el motor es una auténtica herramienta para la diversión controlada. Los 122 caballos empujan con suavidad y confirman que están ahí, este motor no merece ninguna crítica a su respuesta y la inmensa mayoría de compradores quedarán altamente satisfechos. 

Pero puestos a pedir si que nos gustaría tener un poco más de potencia para que le dotara al A1 de ese pequeño plus que le transforme de utilitario divertido a utilitario realmente deportivo. Esperamos ansiosos la llegada del TFSI de 185 caballos que terminará por poner la guinda a este pastel.

La dirección esta asistida eléctricamente y es muy directa, con los tarados de suspensión tan efectivos de este acabado deportivo podemos exprimir la mecánica hasta sus últimas gotas ya que el chasis supera a las prestaciones de este A1, llevado al límite resulta muy neutro en su comportamiento. La contrapartida es que con la suspensión deportiva S Line y si rodamos por firmes rotos llega a ser incómodo, en especial para los pasajeros de las plazas traseras.

La escasa distancia entre ejes le convierte en una arma letal en puertos de montaña y ya sea con el cambio en el modo automático/sport o cambiando con las levas del volante la eficacia es muy elevada para cualquier nivel de conducción ya que perdona muchos errores.

 



RIVALES

Nada más ver el A1 los primeros modelos que vienen a la mente para competir con él son el Mini Cooper y el Citroën DS3, entre otros. 

Ambos son duros rivales por motivos diferentes, el Mini juega la baza de su pasado como coche icono y el Citroën apuesta por la imagen futurista. Los tres tienen un comportamiento excelente aunque el Audi esté unos pasos por delante en este punto. El A1 goza de un comportamiento más propio de un segmento superior, tomando este apunte como algo positivo ya que al volante se siente como si fuéramos a bordo de un Audi A3 aligerado. Otro detalle que distancia al A1 de sus rivales es el nivel de acabados en el interior. Alfa MiTo y Citroën están bien terminados pero quedan lejos del Audi y si bien es cierto que no tiene el enorme encanto del diseño interior del Mini, la calidad de acabados del A1 es también superior.

En cuanto al espacio aunque no será una cuestión prioritaria en la decisión de compra en modelos con tanta personalidad, si que hay que mencionar que tanto el Audi como el Citroën tienen unos maleteros decentes; 285 litros el DS por 270 del A1, mientras el Mini se conforma con 160 litros. En cuanto a los precios todos tienen una versión de partida desde alrededor de 15.000 euros, un poco más Mini y A1. La verdadera distancia la marcan las versiones más potentes, la pequeña diferencia inicial en torno a 1.000 euros, asciende a bastante más, 6.700 euros en el caso del Mini y probablemente una cifra parecida cuando se comercialice el A1 TFSI de 185 caballos.



A favor

- Comportamiento (Al volante se comporta como un A3 ligero, muy noble).

- Acabados (No tiene nada que envidiar a sus hermanos mayores de marca).

- Plazas delanteras (Son cómodas para cualquier talla).

En contra

- Precio (La calidad es excelente pero el precio, en el caso particular de nuestra unidad de pruebas es elevado).

- Plazas traseras (Para los más altos las plazas traseras serán incómodas por la caída del techo).

Prueba y Redacción: arpem.com
Fotos: KM77
Octubre 2010

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