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¿Cómo recurrir una multa que consideras injusta?

Última actualización: 07/02/2020

¿Cómo recurrir una multa que consideras injusta?

Ilustración: Víctor López

La regulación del tráfico de vehículos contempla diferentes tipos de multa para los conductores que circulan incumpliendo las normas, como exceder la velocidad máxima permitida, saltarse un semáforo o una señal de stop, utilizar el móvil durante la conducción, estacionar en una zona prohibida, dar positivo en alcohol o drogas, etc.

Cualquiera de estas multas puede ser recurrida en un plazo de 20 días desde que recibes la notificación, pero antes tienes que valorar si hay posibilidades reales de éxito en la reclamación, ya que hacerlo significa perder la posibilidad de obtener un 50% de descuento en el importe de la sanción, pero ¿cómo sabes cuándo es recomendable presentar un recurso de multas? ¿Cómo puede ayudarte tu seguro?

Multas que puedes recurrir

Aunque en la mayoría de las ocasiones nadie te va a librar de tener que pagar una multa, hay veces en las que las posibilidades de que el recurso prospere aumentan debido a que se dan una serie de circunstancias. Es el caso, por ejemplo, de aquellas multas en las que falta información o hay algún tipo de error o inexactitud en los datos del conductor, como el nombre o apellidos, la matrícula del vehículo, la indicación del lugar donde ha tenido lugar la infracción o en la descripción de esta.

También puedes recurrir una sanción cuando hay motivos externos que han resultado determinantes para la comisión de la infracción, como por ejemplo la falta de señalización, el mal estado de la vía o las condiciones de visibilidad nula en la misma. En estos casos es recomendable que aportes pruebas visuales que confirmen tu versión.

En ocasiones puedes recibir una multa relativa a una infracción que no has cometido o sobre la que no hay pruebas visuales que lo confirmen o, de haberlas, aparece más de un vehículo y no se puede saber quién es el autor de la infracción (algo muy común en las multas por exceso de velocidad). En estos casos puedes solicitar la aportación una prueba fehaciente de que fuiste tú quien cometió la infracción o, de lo contrario, la multa no tendrá validez.

Teniendo en cuenta que las multas por infracciones leves prescriben en un plazo de tres meses desde que se produce el hecho y en seis meses por infracciones graves, es aconsejable revisar cuánto tiempo ha pasado desde que te lo han notificado, ya que de superar estos plazos podrás denegar el pago.

Defensa en multas

La forma más sencilla de recurrir una multa es hacerlo a través de tu compañía de seguros, ya que un asesor jurídico de la entidad hará un estudio de viabilidad para comprobar si es recomendable recurrirla o no y, en caso de hacerlo, redactarán por ti el escrito y lo presentarán a la administración correspondiente.

Eso sí, para hacerlo deberás tener incluido en tu seguro la cobertura de recurso en multas, que puedes contratar en casi todas las compañías y con cualquier modalidad de póliza, ya sea a terceros o a todo riesgo.

Pasos para recurrir una multa por tu cuenta

Si la multa ha sido impuesta por la Policía Local debes acudir al ayuntamiento de la localidad donde hayas sido sancionado y solicitar un escrito de alegaciones. En él tendrás que redactar los motivos por los que no estás de acuerdo con la multa y, si es necesario, aportar pruebas visuales que atestigüen tu versión.

Este escrito deberás llevarlo a la oficina de registros de dicho ayuntamiento para que lo envíen a la comisaría y sean ellos quienes tomen la decisión de aceptar el recurso o, por el contrario, rechazarlo, obligándote a pagar la sanción.

Para recurrir multas impuestas por la Dirección General de Tráfico puedes redactar un escrito de alegación y enviarlo directamente a la propia DGT desde su página web. A través la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) puedes conseguir un modelo de reclamación.

En el caso de que el recurso que presentes no logre evitar la multa, puedes recurrirla ante los tribunales por la vía contencioso-administrativa, pero en este caso la aseguradora no te prestará ayuda alguna y precisarás de un abogado, debiendo pagar, además, el importe de la sanción si quieres evitar un posible recargo del 20%.

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07 de Febrero de 2020
Daniel Bañares