Prueba MITSUBISHI SPACE STAR
120 MPI Motion

RECOLOCADO

Es pequeño pero aprovecha muy bien el espacio con un maletero y un habitáculo amplios para la categoría en la que se encuadra. El motor de 3 cilindros y 80 caballos le da suficiente vivacidad prestacional y tiene una relación precio/equipamiento estupenda. Muchos rivales tiemblan.

  

CAMBIO DE UBICACIÓN

Mitsubishi ya había utilizado con anterioridad la denominación Space Star para un monovolumen medio, pero ahora cambiar de estrategia y la aplica a un utilitario, un segmento donde anteriormente la marca estuvo representada por otro modelo, el Colt, también desaparecido de la gama del fabricante japonés.

El nuevo Space Star mide 3,7 metros de largo y tendrá que luchar por hacerse un hueco entre los pequeños coches de usó inminentemente urbano o semiurbano, aunque también se puede defender a la perfección en zonas rurales donde los recorridos habituales no suelen tener grandes kilometrajes.



HABITÁCULO DE CINCO PLAZAS PARA CUATRO ADULTOS

El habitáculo del Space Star está configurado para cinco ocupantes. Mejor así que renunciar a la quinta plaza como hacen algunos competidores (ahorrándose el cinturón de seguridad de la plaza central y el reposacabezas). Ciertamente el espacio atrás y a lo ancho es muy justo y solo tres niños podrán acomodarse razonablemente. En cambio, el espacio para las piernas es más generoso que en la mayoría de rivales y longitudinalmente dos adultos de tallas medias podrán alojarse uno delante y otro detrás sin muchos agobios. Lo harán en asientos algo pequeños y con mullido firme pero suficientemente cómodos, aunque en los delanteros se echa en falta una mayor sujeción lateral.

Mitsubishi Space Star

Nos ha llamado mucho la atención la diferencia de tratamiento que reciben los pasajeros de las dos plazas delanteras respecto a los que ocupan las traseras. Porque delante hay muchos sitios para guardar cosas y agarramanos en el techo, y detrás ni lo uno ni lo otro. Por su parte el puesto de conducción está bien resuelto, aunque el volante sólo se regula en altura, la instrumentación carece de indicador de temperatura del motor y del nivel de combustible informa en un formato digital muy pequeño y poco legible. Como curiosidad, el botón de arranque (tiene sistema de apertura de puertas y arranque sin llave) está ubicado a la izquierda del volante, una “originalidad” que encontramos también en los vehículos de la marca Porsche y que solo resultara cómoda a los conductores zurdos.



ACABADOS Y MALETERO

Respecto a los acabados hay que decir que son austeros como corresponden al planteamiento económico del Space Star. De ahí que el salpicadero sea de plástico duro como en todos los coches de este perfil, aunque los ajustes están muy bien resueltos y transmite sensación de durabilidad. En cualquier caso hay cosas que delatan la obsesión por ahorrar, como la falta de pintura en el interior del capó, en el chasis, o incluso en el hueco del tapón de la gasolina. Del mismo modo la zona del maletero se percibe muy pobre, con una bandeja cubrequipajes muy básica y sujetan con un solo cordón, y un cartón bajo la moqueta que casi parece una solución “casera”. Por supuesto no hay rueda de repuesto y hay que conformarse con un kit de reparación de pinchazos.

El maletero en sí es bastante amplio y los 235 litros de capacidad que declara le colocan en muy buena posición respecto a los rivales. Además se puede ampliar abatiendo el respaldo trasero en las habituales dos partes asimétricas 60/40.



MOTOR DE 3 CILINDROS Y 80 CABALLOS

El Space Star está disponible con dos motores ambos de tres cilindros. El más básico es un 1.0 litros de 71 caballos y el que nos ocupa un 1.2 litros que rinde 80 caballos.

Mitsubishi Space Star

Como la mayoría de mecánicas con este número de cilindros emite un sonido poco armónico y las vibraciones son perceptibles en el habitáculo. Es a partir de 4.600 revoluciones cuando muestra su mayor viveza de funcionamiento y también a partir de ahí cambia el tipo de sonido y las vibraciones se atenúan o cambian de frecuencia, volviéndose más agradable. Su mejor virtud es la buena respuesta que tiene al acelerador, con una inmediatez que le hace parecer más potente de lo que es.

El cambio tiene cinco velocidades, tampoco necesita más, y se maneja mediante una palanca de tacto firme pero a la que le falta algo de precisión. Y en particular encontramos demasiado cortos los recorridos transversales de la palanca; los que separan los “carriles” longitudinales de 1ª/2ª de los de 3ª/4º y estos de la 5ª.



PRESTACIONES Y CONSUMO

Prestacionalmente el Space Star no es un coche lento. Sobre todo si usamos el cambio de marchas con buen criterio y recurrimos a las aceleraciones donde muestra mayor viveza que en la recuperaciones. De hecho, emplea 11,7 segundos en acelerar de 0 a 100 km/h, un tiempo razonable para el tipo de coche y nivel de potencia. Esto le permite moverse con mucha agilidad en el tráfico urbano ayudado, como hemos dicho, por la rápida respuesta del motor a las solicitudes del acelerador.

En recuperaciones sufre más porque el cambio de marchas tiene unos desarrollos algo largos. Hasta el punto que es con la 4ª velocidad insertada donde alcanza la velocidad máxima (oficialmente unos optimistas 180 km/h), quedando la 5ª como una marcha de desahogo que permite circular por trazados despejados con el motor más bajo de revoluciones y en consecuencia consumiendo menos.

Unos consumos que globalmente están en la media de la categoría. En carretera en condiciones favorables de tráfico y orografía se conforma con 6 litros. Si recurrimos a las aceleraciones y a revolucionar mucho el motor entre curva y curva en un trazado de montaña entonces se llega con facilidad a los 8 litros. Una cifra que también puede alcanzarse en ciudad si nos movemos con cierta agilidad. En casos de atascos o paradas frecuentes le ayuda el sistema Stop/Start, que funciona muy bien por lo que respecta a la inmediatez con la que arranca (apenas se pisa mínimamente el pedal del embrague), pero al que le falta algo de refinamiento. Porque tanto cuando arranca como cuando para el motor, la vibración que se siente en el habitáculo es significativa y resta confort.



COMPORTAMIENTO: BLANDO PERO SEANO

Las suspensiones tienen unas geometrías muy sencillas y unos tarados bastante suaves. En consecuencia el confort de marcha es correcto incluso en asfaltos poco cuidados. Unos tarados suaves que permiten movimientos de la carrocería en las curvas más acusados que en algunos rivales. Al principio puede sorprender un poco, pero enseguida se le coge confianza, porque a la postre la estabilidad es muy sana, con reacciones muy previsibles, progresivas y fáciles de gestionar. Los neumáticos 175/55R15 son suficientes para asegurar un agarre correcto y el control electrónico de estabilidad solo se “entromete” cuando es necesario.

La dirección con asistencia eléctrica es suficientemente precisa y gira mucho, lo que es una gran virtud para un coche de tipo urbano. Esta cualidad junto con las medidas recortadas de la carrocería le otorga muy buena maniobrabilidad a la hora de moverse en espacios reducidos (por ejemplo en los parking). Y los frenos cumplen correctamente a pesar de montar tambores en el eje trasero.



RIVALES Y CONCLUSIONES

Hay una gran variedad de modelos que podrían competir con el Space Star. Pero la categoría de los urbanos es muy compleja. Porque a pesar de ser coches que buscan la practicidad y las medidas recortadas, la particularidad de estar homologados para transportar a 4 o 5 pasajeros puede ser un factor decisivo de compra. También el disponer de 2 o 4 puertas. En ambos casos el Mitsubishi está bien colocado, pero en contrapartida no tiene versión de 3 puertas que podría ser algo más económica y también más atractiva estéticamente para los clientes más jóvenes y que no necesariamente usan frecuentemente las plazas posteriores.

Mitsubishi Space Star

En el nivel de potencia de este Space Star encontramos al triunvirato Citroën C1, Peugeot 108 y Toyota Aygo (el mismo coche compartido por las tres marcas). También son rivales el Fiat Panda, el Hyundai i10, el Nissan Micra o el binomio Renault Twingo/Smart Fortwo (mismo coche compartido por las dos marcas), pero en una categoría tan sensible al precio todos son más caros que el Mitsubishi. Y es precisamente el precio una de las grandes virtudes del Space Star (cuesta 10.500 €), sobre todo si consideramos el abundante equipamiento al que va asociado. En contrapartida las posibilidades de personalizarlo estéticamente (una opción muy de moda en el segmento) son nulas, lo mismo que las de aumentar opcionalmente el equipamiento ya que solo la pintura metalizada esta prevista a tal fin. En resumen es un “lo tomas o lo dejas”.

A su favor también están los 5 años de garantía que Mitsubishi acaba de anunciar para todos sus modelos; un capítulo donde empata con Hyundai y en el que solo Kia está por encima al extenderla hasta  los 7 años.



A favor

- Precio muy interesante (en su nivel de potencia y tamaño es el más económico. Además viene muy bien equipado)

- 5 años de garantía (un factor importante, pocas veces valorado como se merece)

- Habitabilidad y maletero (buenos para su tamaño. Estar configurado para 5 ocupantes también es una virtud)

- Dirección (gira mucho y facilita así las maniobras en espacios reducidos. Gran cualidad en un coche urbano)

En contra

- Posibilidades de personalización (son nulas. Solo la pintura metalizada se contempla como opción)

- Refinamiento mecánico (el ruido y las vibraciones del motor 3 cilindros son muy evidentes. Lo mismo que las vibraciones al arrancar y parar del sistema Stop/Star.

- Acabados (ajustes correctos pero algunas cosas suspenden: zonas sin pintar o terminación del espacio del maletero)

Prueba y Redacción: Luís Villamil
Fotos: Alex Blanco
Enero 2015

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