Prueba MINI Cooper

IGUAL PERO DISTINTO

Tercera generación del resucitado Mini ahora con un tamaño ligeramente superior y nuevos motores de tres cilindros como el que equipa esta versión. Mantiene toda la esencia deportiva ya conocida en sus antecesores mezclada con la calidad de un vehículo Premium. Un utilitario único por su desbordante personalidad.

  

MÁS GRANDE PERO SIEMPRE MINI

BMW ha conseguido hacer de Mini una marca independiente y con una gama de modelos variada. Un mérito para un coche que parecía destinado a empezar y acabar en sí mismo por su necesaria vinculación con una estética y un tamaño que inevitablemente condiciona su posicionamiento.

Pero estamos en la tercera reencarnación y pese a los sucesivos cambios estéticos y a las dimensiones en aumento, sigue manteniendo un inequívoco aire Mini. Ahora es 7 mm más alto, 4,4 cm más ancho y sobre todo 9,8 cm más largo. Estos últimos centímetros prácticamente se incorporan todos en el voladizo delantero (el espacio que va del morro hasta la rueda delantera) y desequilibran ligeramente las proporciones estéticas del Mini en la visión lateral o fronto-lateral. Pero en contrapartida, se incrementa la seguridad en caso de incidente por el efecto que una estructura de absorción de impactos más larga y por lo tanto más eficiente.



ACABADOS PREMIUM

El habitáculo, como el exterior, sigue manteniendo la atmósfera Mini. Pero hay algunos cambios: el accionamiento del arranque se hace ahora mediante una palanca en lugar de un botónPrueba MINI Cooper, los interruptores de los elevalunas han pasado de la consola central a las puertas y sobre todo, la instrumentación al completo está ahora delante del volante (antes solo el cuentarrevoluciones) dejando el enorme círculo central para el navegador y restó de funciones multimedia. De la instrumentación destacamos negativamente el indicador de nivel de gasolina, por su apariencia de “añadido” de última hora y con unas rayas que se van apagando más propias de un juguete que de un coche de esta categoría.

Categoría que si demuestra en prácticamente todas las demás facetas del acabado. Porque los materiales y los ajustes son muy buenos, los detalles están cuidados y la atmósfera corresponde a la categoría Premium en la que se encuadra. Y en este sentido encontramos algunas cosas muy practicas como el parasol doble (uno frontal y otro lateral) para el conductor o la reducida pero útil (gafas, móviles, etc.) guantera suplementaria camuflada encima de la tradicional.



CUATRO PLAZAS MEJORES DE LO PREVISTO...

El habitáculo del Mini está configurado sólo para cuatro plazas. En las traseras hay suficiente espacio para las piernas y aún mejor altura al techo; y solo si los dos ocupantes delantero/trasero miden más de 1,75 metros pueden aparecer las apreturas. Lástima que falten los agarramanos y que el respaldo sea un poco vertical lo que compromete algo la comodidad en los viajes. A su vez el acceso a esas plazas es correcto para el tamaño del coche aunque ciertamente requiere de alguna contorsión.

Lógicamente en las plazas delanteras el acomodo es más fácil. Se dispone de dos buenos asientos (los deportivos opcionales de la unidad de pruebas) que recogen muy bien el cuerpo en las curvas y tienen regulación de banqueta en extensión. El único inconveniente proviene de la incomodidad de manejo de las regulaciones del respaldo y del apoyo lumbar.

Prueba MINI CooperY siguiendo con las regulaciones, mencionar que las del puesto de conducción (altura y profundidad del volante y altura del asiento) son amplias y se adaptan muy bien a todas las tallas. Solo hemos encontrado que el display desplegable y transparente (opcional) posicionado encima del salpicadero delante del conductor y donde se reflejan algunas informaciones (velocidad, navegador, etc.), no tiene suficiente reglaje de altura cuando un conductor de talla medio/baja elige la posición inferior del asiento.

Respecto al confort, la sonoridad mecánica es mínima, hasta el punto de ser la aerodinámica y la rodadura lo que más se percibe. Y las suspensiones son claramente firmes, y por lo tanto con un nivel de absorción de irregularidades muy limitado, lo que termina por resultar incómodo a poco que el asfalto o no esté en perfectas condiciones.



... Y MALETERO PEQUEÑO

Con una carrocería de tamaño contenido y dónde se ha destinado una buena parte del espacio al habitáculo, el que acaba pagando las consecuencias es el maletero.

Prueba MINI CooperTiene una capacidad de 211 litros. Muy pequeño. Y eso que cuenta con un doble fondo ya que el “suelo” tiene dos posiciones de altura. También los respaldos posteriores se pueden colocar en una posición más avanzada (lo que prácticamente impide usar esas plazas) o bien reclinarlos en dos partes.

Como coche urbano puede ser suficiente, pero cuatro personas en desplazamiento de fin de semana deberán reducir el equipaje más que si viajaran en una compañía aérea “Low Cost”.

Por supuesto no hay rueda de repuesto y tampoco kit de reparación de pinchazos porque los neumáticos de serie tienen sistema Run Flat y pueden circular sin presión de aire a baja velocidad un numero de kilómetros limitados (si pinchamos en un viaje tenemos un problema).



MOTORES DE TRES CILINDROS

Una de las novedades de esta nueva generación del Mini es la incorporación masiva de motores de tres cilindros. De hecho sólo el SD y el Cooper S, respectivamente las versiones más potentes en diesel y gasolina, tienen motores de cuatro cilindros.

Prueba MINI CooperEl Cooper que probamos tiene una cilindrada de 1.5 litros y con inyección directa de gasolina y turbocompresor rinde 136 caballos. Unos caballos que se perciben más tranquilos de lo que nos habría gustado porque no hay ningún efecto turbo y la entrega de potencia es tan lineal y suave que su condición de sobrealimentado pasa completamente desapercibida. Además, aunque la zona roja del cuentarrevoluciones está marcada a 6.500 rpm, no interesa “estirarlo” tanto porque a partir de 5.500 el empuje decae y es más rentable cambiar a la marcha siguiente.

Esta ultima característica la comparte con el motor Ford 1.0 litros Ecoboost  que se ha convertido en toda una referencia entre las mecánicas de tres cilindros. Sin embargo y pese a tener “solo” 125 cv da mayor sensación de poderío.

En cualquier caso, no hay ni rastro de las vibraciones ni del ruido poco agradable que “acompañaba” a las anteriores generaciones de este el tipo de motores, fueran de la marca que fueran.



ACELERA BIEN, RECUPERA MAL

La búsqueda de unos consumos bajos y la correspondiente cifra de homologación ha llevado a Mini a montar unos desarrollos del cambio exageradamente largos. Tanto, que en sexta velocidad y a 120 km/h el motor sólo gira a 2.500 revoluciones. Y a la misma velocidad si la marcha empleada es la 4ª entonces la aguja del cuentarrevoluciones sigue marcando unas “tranquilísimas” 3.500 rpm.

En la práctica esto supone que la 5ª y la 6ª parecen sobrar salvo en conducción por autovías y autopistas. Porque la respuesta del motor a las solicitudes del acelerador en esas condiciones es mínima y en consecuencia las recuperaciones son malas. Sin embargo, usando el cambio adecuadamente (es fácil porque la palanca es rápida y precisa) y sobre todo cuando nos mantenemos en las cuatro primeras relaciones, este Mini parece transformarse y las prestaciones y la vivacidad de marcha brillan a buen nivel. Es por lo tanto en las aceleraciones donde el Mini da lo mejor de sí mismo con registros buenos, como los 7,9 segundos que tarda en alcanzar los 100 Km/h desde parado.



DOS ORIGINALIDADES

Una particularidad del cambio de marchas del Mini es la función electrónica por la cual da un pequeño acelerón al motor al reducir de marcha. Se evitan así brusquedades al realizar esta maniobra pero lo hace de un modo tan sutil que llega a pasar desapercibido para los conductores más experimentados. Esta función no es una novedad absoluta en el mundo del automóvil puesto que ya la habían adoptado el Nissan 370 Z y el Porsche 911.

Prueba MINI CooperTampoco es una novedad el “Mini Driving Modes” una opción que montaba nuestra unidad de pruebas mediante la cual se puede regular en tres niveles (Sport, Mid y Green) la dureza de la dirección y de la suspensión y la respuesta del motor al pedal del acelerador. Pero si resulta original el modo de accionarla y la escenificación de la misma en la instrumentación, porque se maneja mediante un mando giratorio posicionado en la base de la palanca de cambios y en función de la elección se enciende un aro de color rojo, amarillo o verde en la periferia del gran círculo central donde se incluyen entre otras cosas la pantalla del navegador. Lógicamente es en la posición Sport donde el coche se siente más ágil y deportivo, mientras que con el ajuste Green se privilegian los consumos a costa de una respuesta muy parsimoniosa.



CONSUMOS MUY HETEROGÉNEOS

El consumo mínimo que hemos conseguido hacer durante la prueba ha sido de 6 litros a los 100 kilómetros en condiciones favorables de tráfico y de carretera. Sin embargo en una utilización más convencional y plural con todo tipo de vías y algo de ciudad ha subido a los 8 litros. Una cifra esta última que también será normal en el uso plenamente ciudadano donde el sistema Stop/Start de arranque y parada del motor en las detenciones evita que se dispare.

Sin embargo, como sucede con todos los motores turbo de gasolina, el consumo crece de manera notable con la conducción exigente; llegando hasta los 15 litros si en una carretera de montaña hacemos uso de su capacidad de aceleración entre curva y curva.



COMPORTAMIENTO ÁGIL Y DEPORTIVO

Donde mayor deportividad expresa este Mini es en el comportamiento dinámico. Las suspensiones muy firmes, que ya hemos comentado anteriormente, impiden los movimientos de la carrocería y ayudado por sus recortadas dimensiones da muestras de una enorme agilidad con cambios de trayectoria muy inmediatos. Tanto que puede llegar a parecer excesivo para los conductores más tranquilos que lo podrán llegar a percibir como “nervioso”. En contrapartida hace las delicias de los amantes de la conducción deportiva por su facilidad para encadenar curvas y las reacciones inmediatas que tiene a las órdenes del conductor.

Prueba MINI CooperSin embargo resulta muy sensible al tipo de asfalto y cuando no está en buenas condiciones obliga a ir muy pendiente de la dirección para corregir los pequeños pero constantes cambios de trayectoria a los que se ve sometido. Una tarea donde la dirección de asistencia eléctrica no le ayuda mucho por su notable falta de precisión. Aunque es en las rectas donde resulta más “molesta” ya que obligar a realizar constantes correcciones para mantener la línea recta.

Un “serpenteo” que también parece afectar a los frenos cuando se realiza una frenada de emergencia, porque la trasera se eleva en exceso y obliga al ABS a entrar en funcionamiento antes de lo previsto. Quizás por ello el tacto del pedal no es todo lo firme que nos gustaría aunque la resistencia a la fatiga es razonablemente buena en el caso de una utilización intensiva.



RIVALES

Por su singularidad y por su condición de vehículo Premium los rivales del Mini se cuentan con los dedos de una mano.

El menos caro es otro “resucitado”, el Abarth 500 1.4 T-jet de 135 caballos. Cuesta 18.700 €, es más pequeño y en consecuencia tiene una habitabilidad y un maletero aun más reducidos. Con un enfoque muy deportivo sus suspensiones son aun más firmes e incomodas que las del Cooper y consume más.

Prueba MINI CooperPor 19.625 € encontramos al Citroën DS3 VTI de 120 cv. Doce centímetros más grande que el Mini, tiene un buen maletero y mejor habitabilidad además de ser más cómodo de suspensiones. Con el mismo tamaño encontramos al Audi A1 1.4 TFSI de 122 cv. Tiene mejor maletero pero la altura al techo en las plazas posteriores es muy reducida. Más cómodo y menos prestacional, cuesta 19.950 €. Por encima hay otro A1 de 140 cv con el motor que desconecta dos de los cuatro cilindros cuando no son necesarios. Pero está vinculado al cambio automático de dos embragues DSG y el precio se dispara hasta los 24.430 €.

Cierra esta restringida lista el Alfa Mito 1.4 T Quadrifoglio Verde que tiene el motor más potente, 170 cv, y la carrocería más grande. Por lo tanto, mejores prestaciones, habitabilidad y maletero. Pero también es más caro, 21.100 €, y gasta más. El Mini Cooper cuesta 20.550 €.



¿CUANTO CUESTA ASEGURAR EL MINI COOPER?

En nuestro comparador de seguros, en la fecha que hemos realizado la prueba, hemos calculado el precio que costaría asegurar el MINI Cooper, hemos tomado como referencia una mujer de 25 años soltera, con 5 de antigüedad de carné, que vive en Burgos, deja el coche en la calle y recorre hasta 10.000 kilómetros al año. Con estos datos, la compañía que ofrece un precio más competitivo para un seguro a terceros ampliados, es Verti con un precio de 288 € y con una calidad en la póliza de 7.45.



CONCLUSIÓN

El Mini es el Mini. Su vinculación estética con su antepasado original condiciona algunos apartados de su funcionalidad, pero tanto la estética como el planteamiento han cautivado a muchísimos usuarios y se ha convertido en un éxito de ventas. Y ello a pesar de ser un coche caro. Ciertamente está muy bien realizado y rebosa calidad, de ahí que se haya instalado en el segmento Premium donde muchos quieren estar y pocos lo consiguen.

Prueba MINI CooperTiene una habitabilidad buena para cuatro adultos de tallas normales y un maletero pequeño para viajar pero correcto en  su condición de coche urbano. Además con la nueva motorización turbo de tres cilindros está versión Cooper corre suficiente para viajar con mucho desahogo, particularmente si se usa el cambio adecuadamente. Y los consumos no son tan bajos como pretenden hacer ver las cifras oficiales de homologación y se muestran además muy sensibles al tipo de utilización.

Por comportamiento resulta muy ágil y deportivo aunque el confort se resiente por la firmeza de las suspensiones. La dirección con su asistencia eléctrica puede llegar a ser muy molesta por su falta de precisión cuando viajamos por autovías, autopistas o carreteras con muchas rectas. Merece una revisión.



A favor

- Estética y planteamiento (es un éxito de ventas y eso habla claro del acertado “renacimiento” del modelo de la mano de BMW)

- Habitáculo (acoge adecuadamente a cuatro adultos y además de su originalidad la terminación es muy buena y ha ganado funcionalidad)

- Comportamiento (eficaz, ágil y deportivo. Para los amantes de la conducción una delicia aunque a los memos expertos puede resultarles demasiado “activo”)

En contra

- Precio (No es barato y las opciones incrementan la factura con facilidad).

- Dirección imprecisa (como muchas de las nuevas direcciones con asistencia eléctrica para llevarlo recto obliga a ir realizando constantes corrección)

- Consumo (gasta poco solo en condiciones muy favorables. En un uso plural el motor sobrealimentado le pasa factura)

- Comodidad de suspensiones (muy firmes y algo secas, son adecuadas para un deportivo pero comprometen el confort de marcha en un coche de estas características)

- Maletero (pequeño para cuatro personas en un viaje, aunque suficiente para el uso urbano)

Prueba y Redacción: Luís Villamil
Fotos: Alex Blanco
Agosto 2014

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