Macbor Fun 125 2019

DIVERSIÓN Y UTILIDAD

La familia Macbor sigue creciendo y hoy nos presenta a una nueva integrante de su gama de 125 muy particular, la Fun. Es una naked de aspecto desenfadado que nos va a permitir disfrutar del placer de ir en moto de una manera diferente.

 

Este singular modelo viene a demostrar la atención constante de la marca barcelonesa hacia las últimas tendencias del mercado. A este joven producto lo tenemos que colocar en el nicho de las motos divertidas con un toque deportivo pero que también tienen faceta de utilitario. El rasgo más característico de la Fun lo encontramos en las medidas de sus llantas, de 12”, calzadas con neumáticos de balón grande, que le confiere unas dimensiones y aspecto realmente particular.

El propulsor ya lo conozco, es el mismo que utiliza la Rockster y otras motos de la gama, un monocilíndrico de 124,7 cc refrigerado por aire con diseño de origen japonés. Es sencillo, lleva dos válvulas en culata, va alimentado por un módulo de inyección monopunto de la firma americana Delphi y rinde 10,6 caballos a 8.500 rpm. Cumple la normativa Euro 4 y arroja un consumo medio de solo 2,7 l/100 km, de modo que con los 13 litros que caben en su depósito podemos recorrer más de 450 kilómetros.

Macbor Fun 125

En sus componentes y terminación es donde la marca catalana se diferencia de la competencia. Está claro que es un producto asiático, pero Macbor cuida los detalles. Resulta convincente el falso chasis multitubular, que en realidad es una tapa de plástico que forma parte de la carrocería y esconde el verdadero bastidor, que es un robusto monotubo tipo “espina de pescado” con el motor colgado y simple cuna delantera. Muy conseguido también resulta el triple silencioso trasero, el soporte minimalista de la matrícula fabricado en aluminio, el piloto y los intermitentes traseros integrados en el colín, así como el discreto guardabarros posterior anclado directamente al basculante. Todo de clara inspiración italiana, de una fábrica ubicada en Varese para ser más concretos. También se nota un plus de calidad en muchos detalles, tornillería, pintura, ajustes, el tacto de sus mandos, la iluminación con ledes, el cuadro de instrumentos digital… Y todo a un precio muy bien ajustado, 2.199 euros puesta en la calle.

Por tierras catalanas

Fueron los alrededores de Manresa y el circuito de karting de Sallent los lugares elegidos por Macbor para su presentación. En primer lugar, te diré que la Macbor Fun, aparte de su carácter lúdico, es un verdadero juguete utilitario que brilla precisamente donde otros vehículos se quedan parados en un atasco. 

Es una moto pequeña y compacta, a medio camino entre una moto y una minimoto, muy fácil de conducir, pensada para disfrutar pero que proporciona una gran movilidad dentro de la ciudad, donde se mueve como pez en el agua. Además, es capaz de acoger (eso sí con ciertas apreturas dependiendo del tamaño de los ocupantes) a un eventual pasajero.

El asiento se encuentra a 760 milímetros del suelo, lo que permite llegar con los dos pies y total seguridad prácticamente a cualquier talla de conductor. El problema lo tendrán los conductores más grandes que por lógica se encontrarán algo encajonados.

Macbor Fun 125

Pesa 118 kilos en orden de marcha, por lo que resulta bastante fácil de transportar y entra en la órbita de esos vehículos de apoyo para barcos o autocaravanas. Como te puedes imaginar su manejabilidad es imbatible. Cualquier conductor, por novel que sea, la controla con soltura desde el primer momento. Da confianza, la aparcas en cualquier sitio y maniobras con ella en el espacio de una moneda de un euro.

Con mís 1,70 metros de estatura me muevo con ella perfectamente. Nos ponemos en marcha y comienzo a apreciar sus buenos detalles, el buen funcionamiento del motor que vibra y suena poco y el tacto de sus mandos en general. La postura me resulta cómoda, el manillar alto, las estriberas bien colocadas y el asiento con un mullido agradable.

Por carretera realizamos un recorrido de unos 40 kilómetros y en llano llegué a mantener los 100 km/h y vi 110 en una ligera y larga cuesta abajo con el gas a fondo todo el rato, rozando el corte de encendido. Lo suyo en carretera es mantener cruceros entre 70 y 90 km/h en llano. Su comportamiento es bueno, a pesar de que su corta distancia entre ejes de 1.220 milímetros y de las pequeñas llantas de 12 pulgadas con neumáticos de perfil alto, pero el reparto de pesos está bien estudiado. Es noble en la entrada de los virajes, y con la potencia y prestaciones disponibles nunca te pone en apuros.

Macbor Fun 125

En cuanto a los frenos, frena bien, pero por la legislación Euro 4 lleva sistema de frenada combinado CBS, lo que en este modelo no me termina de convencer. Siempre que pisas el pedal del freno trasero actúa también sobre un pistón de la pinza delantera. Con la Fun nos podemos meter ocasionalmente por algún camino de tierra o circuito de karting y en esas circunstancias me gusta hacer derrapar la rueda trasera para colocar la moto. Con el CBS es imposible hacerlo porque siempre entra también el freno delantero. Cualquier mecánico o aficionado “manitas” lo puede anular, pero lo suyo, para seguir dentro de la normativa Euro 4, sería adoptar un sencillo sistema ABS de un solo canal (para la rueda delantera) y el freno trasero directo. Puede que la Fun saliera un poquito más cara, pero creo que merecería la pena.

Como conclusión quiero dar la bienvenida a este nuevo producto de la familia Macbor, que pertenece a un segmento minoritario, pero con muy buena aceptación en determinados mercados, por ejemplo, en Canarias y en algunas provincias costeras. No cabe duda de que la Fun es una moto diferente que, como he dicho al principio, puede tener más aplicaciones de lo que en principio puede parecer, así que cabe esperar que se extienda a más mercados.

Ya está disponible en cuatro acertadas combinaciones de color: blanco y rojo, gris y verde, negro y rojo y rojo y negro.

Macbor Fun 125

Prueba y Redacción: Mariano Urdín
Fotos: Macbor
Octubre 2019

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