Prueba HONDA CR-V
1.6 i-DTEC 120 Cv Elegance 4x2

EL MEJOR DE LA SAGA

La cuarta generación del Honda CR-V es un coche pensado para las familias por su generoso espacio para pasajeros y amplio maletero. La última motorización en incorporarse a la gama, un diesel de pequeña cilindrada, le da la vitalidad suficiente para moverse con alegría además de mantener los consumos bajo control. En el interior mayor calidad y soluciones inteligentes que marcarán tendencia entre las marcas rivales

  

SUPERVENTAS

Esta es la cuarta entrega del popular CR-V, un coche con cierta capacidad off road pero que está especializado en prestar servicio al transporte de familias. Es muy práctico y cómodo para realizar viajes de larga duración además de tener un comportamiento es cHonda CR-Varretera más cercano a un turismo que a un todoterreno. La última mecánica incorporada a la gama, no está disponible con tracción total con el fin de reducir los costes de mantenimiento y consumo.

El CR-V ha obtenido siempre buenos resultados entre los crossovers compactos desde hace muchos años en España. Este modelo no parece muy diferente al modelo que sustituye pero lo cierto es que los cambios son muy profundos. Es 30 mm más bajo y 5 mm más corto y sin embargo no sufre ninguna reducción en el espacio interior. Es también más rígido y la llegada de motores más eficientes han terminado por darle el espaldarazo final que necesitaba. Sigue manteniendo versiones 4x4 en todos los motores salvo en el de acceso, el pequeño 1.6 i-DTEC como el de esta prueba, en principio, el más equilibrado de los tres por la relación entre prestaciones y consumos.



MODELOS Y VERSIONES

Al principio de su lanzamiento fueron solo dos los motores empleados en el CR-V. Una mecánica diesel de 2,2 litros y 150 caballos y el bloque de gasolina de 2.0 litros y 155 caballos. La joya de la corona se hizoHonda CR-V de rogar y no fue hasta 2013 cuando se incorporó a la gama. Al añadirse al elenco de motores como adalid de bajo consumo, el 1.6 i-DTEC, solo se comercializó con dos ruedas motrices no contemplando la tracción 4x4 ni tan siquiera como opción, así como tampoco una caja de cambios automática que si está disponible en los otros dos motores junto con la tracción integral. Se comercializa con cinco niveles de acabado: Confort, Elegance, Lifestyle, Executive y Luxury. El modelo de esta prueba corresponde a un acabado Elegance y tiene un precio de partida de 26.900 euros. A este precio hay que añadir la pintura metalizada (500 euros), navegador (2.200 euros) por lo que se obtiene un precio final de 29.600 euros. Existe un Honda CR-V desde 24.400 euros.



INTERIORES DEL CR-V

La posición en el asiento cuenta con todos los reglajes habituales que permiten adoptar una posición idónea al volante, el reglaje en altura permite un gran recorrido en vertical que se adapta a cualquier talla por grande o pequeña que esta sea. Los asientos delanteros, aunque cómodos, tienen una sujeción media.

Las plazas traseras cuentan con amplio espacio para piernas y en altura. Al ser de tracción delantera, carece de túnel central de transmisión y gana espacio libre para hacer que el pasajero central viaje cómodamente, de hecho los tres pasajeros traseros viajan bastante cómodos. Los respaldos y banquetas de los asientos traseros son reclinables con un sistema innovador y de muy fácil utilización. Normalmente hay que abatir losHonda CR-V respaldos uno por uno, en ocasiones hay que levantar la banqueta y a veces también es necesario desmontar los reposacabezas traseros para que los respaldos desciendan sin tropezar con los respaldos de los asientos delanteros. En el caso del Honda CR-V esta operación que habitualmente ocupa varios minutos y cierto esfuerzo, se puede realizar en cerca de dos segundos y con un solo movimiento desde el maletero. Allí se encuentran dos tiradores, uno para cada sección de asientos,  estos hacen que simultáneamente se escondan los reposacabezas, se levanten y plieguen las banquetas y se abatan los respaldos traseros. De esta forma se queda una superficie completamente plana y lista para cargar de hasta 1.669 litros. Con todos los asientos en su sitio la capacidad es de 589 litros, una cifra muy razonable para una familia de cinco miembros. Además de los tiradores del maletero, el CR-V cuenta con un tirador en cada lateral de la banqueta posterior por si se quiere hacer la misma operación desde alguna de las puertas traseras. El ambiente interior del CR-V no llega a ser tan mullido en sus plásticos como el de sus rivales alemanes, pero cuenta con calidad razonable y sobre todo se percibe como muy sólido y bien encajado, el interior entero transmite esta sensación. Algunas zonas menos visibles del salpicadero, en la parte baja, utilizan plásticos más duros y de peor calidad.



EN CARRETERA

Es donde más sorprendente ha resultado el CR-V. Con una mecánica en apariencia escasa, 1.6 litros y 120 caballos, el funcionamiento general no ha podido ser más óptimo. La respuesta es satisfactoria en todo el rango de revoluciones y aunque no dispone de una aceleración de deportivo si es más que suficiente para una utilización convencional. Incluso viajando cargado a tope con cinco pasajeros adultos y el maletero completo de equipaje, la respuesta del CR-V no es pobre. Ciertamente el motor superior de 2.2 litros y 150 caballos tiene mejor respuesta, pero la diferencia tan escasa en prestaciones no justifica el mayor consumo de la versión superior. En autovía viajando plenamente cargados, la respuesta no flaquea ni a la hora de afrontar pendientes pronunciadas. Honda CR-VSe puede mantener una media muy razonable sin esfuerzo y sobre todo con un consumo muy comedido. En el inicio de la marcha el motor es relativamente tranquilo, con solo un leve traqueteo típico de motor diesel. Posteriormente, hasta las 5.000 rpm, se vuelve más suave y refinado, las adecuadas relaciones de su cambio de marchas de seis velocidades hacen que su conducción sea agradable y se aprovechen mejor todas las cualidades de esta brillante mecánica. En carreteras de curvas se ha mantenido estable en conducción deportiva, al menos en ningún momento transmite la sensación de barco que tienen otros modelos rivales. Puestos a inclinar la balanza entre deportividad y comodidad, lo hace hacia la comodidad de los pasajeros. El CR-V incorpora un sistema, Eco Assist, para ayudarnos a conducir de forma más eficiente. Mediante un botón verde que se encuentra a la izquierda del salpicadero, el cuadro pasa a tener una iluminación verde que cambia a blanco si conducimos de forma poco eficiente, aceleraciones o frenadas bruscas. Con él activado se mejora el ajuste del rendimiento de la transmisión, del aire acondicionado y del control de crucero. También incorpora un sistema de control de crucero que ajusta nuestra velocidad a la del vehículo que nos precede manteniendo la misma distancia todo el tiempo y otro sistema que ayuda a mantener el CR-V dentro del carril en el que circula corrigiendo levemente la dirección.



CONSUMOS REALES DEL COCHE

Esta joya mecánica deja en evidencia a su hermano de mayor cilindrada. Su buena respuesta ha ido acompañada en todo momento de unos consumos más que razonables.

En autopista y circulando con cinco pasajeros y maletero a plena carga, el consumo obtenido a 120 kilómetros/hora de media, ha sido de 5,5 litros/100 kilómetros. Si se aumenta un poco el ritmo el consumo no crece en exceso, en ciudad la cifra más habitual fue de 6,2 litros/100 kilómetros. Pocos rivales le hacen sombra con unos consumos tan reducidos.



¿CUANTO CUESTA ASEGURAR EL HONDA CR-V?

En nuestro comparador de seguros, en la fecha que hemos realizado la prueba, hemos calculado el precio que costaría asegurar el Honda CR-V 1.6 i-DTEC 120 Cv Elegance 4x2, hemos tomado como referencia un hombre de 40 años casado, con 20 de antigüedad de carné, que vive en Huelva, guarda el coche en garaje privado y recorre hasta 18.000 kilómetros al año. Con estos datos, la compañía que ofrece un precio más competitivo para un seguro a todo riesgo, es Balumba con un precio de 672 € y con una calidad en la póliza de 7.17.



RIVALES Y CONCLUSIONES

El nuevo CR-V puede no parecer tan diferente del modelo anterior pero ha avanzado bastante en multitud de pequeños detalles. Cuanto más grande es el motor, mayor consumo y la economía de uso o la eficiencia, se disuelven de forma inevitable. Por ello entre las tres mecánicas disponibles, este 1.6 i-DTEC resulta altamente recomendable.

Honda tiene una fuerte reputación Honda CR-Ven la construcción de grandes motores y el 1.6 i.DTEC es uno de sus mayores esfuerzos recientes. Utiliza la última tecnología para maximizar la eficiencia y además es capaz de entregar unas prestaciones decentes. Para algunos puede ser un hándicap el carecer de caja de cambios automática o no disponer de la tracción integral, pero para el resto, este motor es uno de los mejores valores actuales de la marca. Será inevitable que este nuevo CR-V suponga un éxito para la marca japonesa dado el hambre del público por los crossovers diesel.

Rivales con cualidades parecidas al CR-V hay unos cuantos, desde el superventas Nissan Qashqai que acaba de renovarse profundamente a los Kia Sportage, Mazda CX-5 y una larga lista de modelos, hasta cerca de una veintena. El Honda CR-V no es el mejor de todos ellos pero si está entre los más recomendables. El precio, demasiado elevado comparado con el de sus rivales, es el único escollo para lograr un coche que realmente pueda llegar a convertirse en superventas.



A favor

- Motor 1.6 i-DTEC (este motor tiene un comportamiento brillante en prestaciones y consumos, no es un motor explosivo pero cumple los requisitos mínimos para una utilización convencional)

- Soluciones inteligentes (la forma de abatir los asientos traseros deja boquiabierto la primera vez por la facilidad y la rapidez con la que se efectúa. Es con diferencia el mejor sistema de todos los que se han desarrollado hasta el momento)

- Diseño (exteriormente es simple pero de buen gusto, por dentro es refinado pero algo recargado de plástico)

- Coche familiar (esta cuarta generación combina utilidad, espacio generoso y una mecánica capaz de mover el coche con relativa agilidad cuando va a plena carga de pasajeros y equipaje)

En contra

- Precio (el motor 1.6 i-DTEC queda ubicado entre los más caros de su segmento, el 2.2 i-DTEC tiene un precio demasiado elevado que le coloca incluso por encima de los modelos Premium)

- Solo cinco plazas (no se puede equipar con siete asientos ni de forma opcional)

Prueba y Redacción: Miguel A. Corcuera
Fotos: Álex Blanco
Mayo 2014

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