Presentación BMW F 850 GS 2018

LA "F" AVENTURERA

La nueva F 850 GS viene a tomar el relevo de la 800 GS con el mismo enfoque de siempre, pero siendo una moto absolutamente nueva.

 

Merece la pena comentar que en este segmento dirigido a los amantes de los grandes viajes, en el que entra en juego un importante componente aventurero, la BMW es la reina absoluta. Vende casi la mitad del total del mercado (la R 1200 GS es un baluarte inexpugnable). Si cogemos solo el segmento medio al que corresponde nuestra protagonista de hoy (de 500 a 900 cc), BMW ha vendido en 2017 la tercera parte del total: unas 1600 motos en nuestro mercado doméstico, una cifra más que respetable.

Rompiendo moldes

Esta F 850 GS del 2018 apenas tiene un solo tornillo que coincida con su predecesora. Su renovación es total, tanto estética como mecánicamente y, curiosamente, emplea nuevas soluciones que son bastante convencionales en otras marcas. BMW siempre se ha caracterizado por innovar en muchos campos, algunas cosas cuajan y otras no. Por ejemplo, en el modelo anterior, el depósito de combustible se ubicaba en la parte posterior, debajo del asiento y sujeto al semichasis; en su lugar habitual, encontrábamos la caja del filtro del aire, la batería, los fusibles... El motivo de esta disposición era optimizar el reparto de pesos. Ahora, todo vuelve a lugares más convencionales: el depósito entre la pipa de la dirección y el asiento; la batería, en el lugar que ocupa en la mayoría de las motos, debajo del asiento junto a otros componentes del sistema eléctrico... La razón argumentada para estos cambios vuelve a ser la misma: optimizar el reparto de pesos... ¡Estos ingenieros!

Estéticamente, la carrocería es absolutamente nueva, pero sigue teniendo ese inconfundible aire de familia. El depósito fluye hacia delante, se une con el frontal superior en forma de “pico de pato” con toda la capilla de la instrumentación y la iluminación delantera. La cúpula del parabrisas que, a pesar de su reducido tamaño, hace muy bien su trabajo, va en la parte superior completando el conjunto.

BMW F 850 GS

Ahora la moto es un poco más grande, ha crecido en longitud (5 mm) y en la distancia entre ejes (20 mm), ha engordado 12 kilogramos (229 kg y antes 217 kg) y el asiento ofrece más posibilidades de regulación de altura: 815, 835, 860, 875 y 890 milímetros.

Técnicamente también ha crecido. El motor es absolutamente nuevo, lo único en lo que coincide con el anterior es que tiene su misma arquitectura (dos cilindros en línea). Cubica 55 cc más y, lógicamente, ha cambiado sus medidas internas para llegar a los 853 cc; la culata lleva 4 válvulas por cilindro y son también más grandes. Ahora la lubricación es por cárter seco y en su funcionamiento han modificado el tiempo entre las explosiones de cada cilindro, con un desfase de 270º. Además, han abandonado el anterior sistema de equilibrado -que eliminaba vibraciones por medio de una tercera biela ciega anclada al cigüeñal con su correspondiente muñequilla- por una más usual pareja de ejes de equilibrado contrarrotantes. Su rendimiento ha mejorado en un 10%, desarrolla 95 caballos a 8250 rpm, con un par de 92 Nm a 6250 rpm y existe la posibilidad de pedirlo con limitación a 48 caballos para los conductores del carné A2.

En cuanto a su parte ciclista, el bastidor es un híbrido entre una estructura de doble viga en la pipa de la dirección y tubular en el subchasis posterior, construido todo en acero. Esto aporta la ventaja de una mayor robustez y facilidad de reparación sin tener unas herramientas muy sofisticadas, cosa que agradecerán los viajeros más aventureros que no siempre sufren los percances cerca de un concesionario oficial. Por su parte, el basculante con sistema de suspensión monoamortiguador es de doble brazo y está fabricado en aluminio.

BMW F 850 GS

La instrumentación entra en la era de la conectividad y lleva una pantalla TFT de 6,5 pulgadas, con las funciones de gestión de archivos y navegación de nuestro teléfono, así como la posibilidad de descargar la APP para completar toda la información de nuestra GS y las rutas realizadas.

Nos ponemos manos a la obra

La ergonomía de esta F 850 GS está muy conseguida. Vas más encajado dentro de la moto, pero te permite una perfecta movilidad y buena perspectiva de todo lo que sucede a nuestro alrededor. Abrazas bien la moto con las rodillas y la posición a la hora de ir de pie sobre las estriberas es muy "endurera". Nuestro posible pasajero también se sentirá bien acogido, con un robusto asidero donde sujetarse y con las piernas formando un cómodo ángulo de 90º.

Nos ponemos en marcha y en el motor apreciamos una mejora sustancial, no solo en potencia y prestaciones, también en tacto, dulzura y suavidad de funcionamiento. Nada más abordar la primera vía rápida pongo a prueba el renovado propulsor. Es a partir de 3500 rpm cuando empiezo a apreciar una importante inyección de alegría. Mantengo el gas a fondo y cruza la zona media del tacómetro de forma vigorosa y se estira sin desfallecer hasta el final. Sí es verdad que al acercarnos a las 9000 rpm, el nivel de vibraciones se deja notar, pero tampoco llega a incomodar. Además, esas estiradas las podemos hacer de modo puntual, porque realmente donde más a gusto nos vamos a encontrar y donde habitualmente nos moveremos con esta GS es en el rango comprendido entre 3500 y 7500 rpm. Ahí entrega lo mejor de sí misma.

BMW F 850 GS

Nuestra unidad de pruebas venía muy bien equipada, con el asistente de cambio Pro en el que puedes subir marchas a toda velocidad sin cortar gas ni tocar el embrague. Es un accesorio que recomiendo sin ninguna duda. Además, para reducir contamos con un nuevo embrague con sistema antirrebote con unos muelles más blandos, que proporcionan más suavidad en la maneta y eliminan cualquier atisbo de bloquear la rueda trasera en reducciones al límite.

Las suspensiones es otro punto a destacar; proporcionan 204 y 219 milímetros de recorrido, delante y atrás respectivamente. Nuestra moto estaba equipada con la suspensión opcional Dynamic ESA, que posibilita la regulación del tren trasero entre sus modos Road, Dynamic y Enduro. El primero, más cómodo y turístico; el segundo, más firme y deportivo; y el tercero, específicamente para circular fuera del asfalto.

En los frenos disfrutamos también de otra “delicatessen” opcional, el sistema ABS Pro, que aúna con sorprendente eficacia buena potencia de frenada, excelente tacto y, si nos equivocamos, entra sin apenas darnos cuenta el sistema ABS que acude en nuestra ayuda para evitar el bloqueo de cualquiera de las ruedas. En el modo Enduro Pro el piloto puede decidir e incluso suprimir la acción del ABS en la rueda trasera, para poder girar la moto derrapando con el freno en tierra. Además, en este modo el control de tracción es mucho más permisivo y nos deja abrir gas a fondo obsequiándonos con una gratificante derrapada controlada. Todos estos sistemas electrónicos se pueden desconectar a voluntad del conductor si prefiere practicar un pilotaje más puro y que todo dependa de su pericia.

BMW F 850 GS

La nueva BMW F 850 GS ya está disponible en los concesionarios oficiales de la marca en colores Blanco Rally, Rojo/Gris y Gris/Negro, a un precio de 11 860 euros y con todas las ventajas de BMW Financial Service en su adquisición y diferentes opciones de financiación desde 210 euros/mes.

Prueba y Redacción: Mariano Urdín
Fotos: BMW
Junio 2018

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