Alfredo A. nos ha remitido un escrito a [email protected] que pasamos a resumir y a responder aquí:

«Los últimos cuatro o cinco años tengo asegurado el coche (el anterior y el actual que lo tengo desde hace un año) con Génesis, a todo riesgo con franquicia de 200 euros, con ampliación de coberturas para conductor y ocupantes hasta 60.000 euros y seguro de daños por impacto contra animales cinegéticos. No he dado parte alguno nunca, hasta octubre del año pasado.

Circulando por autovía (Toyota CHR híbrido), con el piloto automático a 120 km/h, un milano (ave de mediano porte), estando suspendido en el cielo, se abalanzó repentinamente sobre el coche, sin que me diera tiempo a reaccionar, impactando en la parte delantera del coche. Llevé el coche (que tenía en ese momento 6 meses) al concesionario oficial, donde me indicaron que diera parte al seguro.

Les hice caso y dejé el coche allí hasta la llegada del perito y posterior reparación. En Génesis insistieron en que lo llevara a un taller con el que ellos tenían contrato, pero me negué ya que pensé que lo repararían mucho mejor en el concesionario Toyota. Además, como por contrato puedo elegir el taller no cedí a sus pretensiones.

De los más de 400 euros que costó la reparación, pagué 200 de franquicia y me incrementan el recibo para el próximo período, así que en realidad he pagado de mi bolsillo la reparación casi completa. Para eso no necesito tener un seguro a todo riesgo. Por supuesto me he dado de baja y estoy buscando otra compañía de seguros.

Yo no fui el culpable, fui la víctima, me atropellaron a mí y resulta que tengo que pagar la franquicia y casi el resto de la reparación. Me gustaría saber su opinión sobre este caso y que lo tengan en cuenta a la hora de valorar a esta compañía de seguros».

La respuesta de arpem.com:

No cabe ninguna duda de que los daños que ha provocado el animal en su vehículo no han sido motivados por una irresponsabilidad suya durante la conducción. Sin embargo, el pago de la franquicia en seguros a todo riesgo se debe llevar a cabo cuando no existe un tercero culpable a quien poder reclamar los daños, como es su caso. Eso pasaría en todas las compañías de seguros, no solo en la suya.

Imagínese que le rayan el vehículo cuando está estacionado pero no encuentra o no consigue demostrar quién ha sido el culpable. En este caso, tampoco usted es el responsable, pero lamentablemente también debería hacer frente al pago de la franquicia.

Lo cierto es que en el caso de que el milano sea considerado una especie cinegética (desconocemos este punto), Génesis sí que debería devolver el importe de la franquicia, pero tendría que confirmar que efectivamente se trata de una especie cinegética. No cabría ninguna duda si el animal se tratara, por ejemplo, de un jabalí, pero en el caso de que el milano no fuera una especie cinegética no cabe tal afirmación.

Entendemos perfectamente su desengaño puesto que, tal y como menciona, ha sido un conductor responsable al no declarar ningún siniestro en todos los años que ha estado asegurado y que lleva varios años en la misma compañía. Las aseguradoras pueden subir la prima del seguro tras declarar un siniestro y eso es política de cada una, por lo que lo único que le podemos aconsejar hacer es:

Si no está conforme con el precio de renovación trate de resolverlo directamente con la compañía para que tengan en cuenta su historial y todos los años que lleva asegurado. Aunque puede que no consiga nada, no pierde nada por intentarlo.

Si considera que no han sido justos con la oferta compare precios entre otras compañías desde el comparador de Arpem y busque una aseguradora que le pueda interesar teniendo en cuenta sus coberturas y precio.