A nuestro buzón de consultas [email protected] ha llegado el siguiente mensaje de una usuaria:

«Estaba parada en un semáforo y otra moto me dio un golpe por detrás. Di parte a la aseguradora, pero como pasados los días no obtenía respuesta llamé al teléfono de atención al cliente. Cuál es mi sorpresa cuando me informan de que la compañía contraria es el Consorcio y que aún no habían recibido contestación por su parte, que si a la tercera reclamación seguían sin dar respuesta recurrirían entonces a la vía judicial.

Transcurridos varios meses vuelvo a llamar y una amable señorita me indica que no reclamarán porque mi reparación es de solo 180 € y la vía judicial resultaría más cara.

A mí me da igual si son solo 180 € o si son 1800, pero son míos. Entiendo que si me dan un golpe parada por detrás es totalmente culpa del contrario. Además, la chica que me dio el golpe reconoció que era culpa suya.

Ahora me envían una carta indicando que dadas las características del siniestro dan por cerrado el caso, pero que si yo lo quiero reclamar por mi cuenta puedo hacerlo. Si gano sí que se hacen cargo de los gastos, pero si pierdo no.

No entiendo por qué no me dan asistencia jurídica, ¿no están obligados? ¿Qué puedo hacer? No me gustaría gastarme el dinero en abogados…»

La respuesta de Arpem:

Por lo general, si tiene contratada la cobertura de defensa jurídica deberían prestarle ayuda, independientemente de la cantidad que se reclame. Tendría que revisar las condiciones generales de su seguro por si la compañía excluyera o limitara de alguna manera la defensa jurídica a una cantidad o si consideran que existen serias dudas de ganar el juicio, cosa poco probable dadas las explicaciones que nos hace sobre cómo ha ocurrido el siniestro.

Si no obtiene defensa de los abogados de la entidad podría solicitar la defensa de un abogado de confianza. En este caso las compañías suelen cubrir una cantidad que oscila entre los 300 y 3000 euros. Revise su póliza para comprobar este apartado.

En caso de que la compañía haga caso omiso y se niegue a prestar ayuda, puede iniciar una reclamación contra la aseguradora a través del defensor del asegurado o a la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones (DGSFP) Te explicamos todos los pasos a seguir en esta información.

Esta última reclamación no es vinculante para la aseguradora, por lo que si tampoco encuentra solución y está decidido a continuar con el proceso, puede ejercer su derecho a reclamar judicialmente por su cuenta.

Si finalmente gana el juicio, la compañía deberá pagarle los gastos judiciales, pero si lo pierde los pagará de su bolsillo.