«La nevada que cayó en la provincia de Toledo durante el fin de semana pasado ha provocado que un alud de nieve casi sepultara mi coche, que estaba correctamente aparcado en la calle, en el mismo lugar donde lo dejé antes de que comenzara el temporal.

Durante la tarde del martes un vecino me llamó para decirme lo ocurrido y retirar la nieve y el hielo acumulado, comprobé que el techo estaba un poco hundido y la luna delantera completamente partida.

Tras contactar con la compañía de seguros me comentaron que lo más probable es que solo se harían cargo de sustituir la luna, pero no así el techo, ya que mi seguro no es a todo riesgo y este daño no está cubierto.

Tenía entendido que el seguro o tan nombrado Consorcio de seguros se hacía cargo de los daños ocasionados por fenómenos de este tipo.

¿Es verdad que no estoy cubierto tal y como me está diciendo mi compañía?»

Respuesta de Arpem:

Es cierto que hay determinados riesgos que por la enorme magnitud de daños que llegan a ocasionar, son declarados como riesgos extraordinarios, como pueden ser las inundaciones, tempestades ciclónicas, maremotos o terremotos. Sin embargo, las nevadas es un riesgo excluido por el Consorcio de Compensación de Seguros y en este caso la cobertura de los desperfectos dependerá exclusivamente del tipo de póliza que tengas contratada.

Para tu caso particular, los daños que ocasionó la caída de la nieve sobre el techo del coche solo estarían cubiertos por la cobertura de daños propios, que está incluida en las pólizas a todo riesgo y es la que garantiza los daños al vehículo en siniestros en los que no existe un tercero responsable.

En el caso de la rotura de la luna sí que te lo repararán porque en tu póliza tendrás incluida la cobertura correspondiente de lunas y, por lo tanto, tienen que atender ese daño.