Prueba AUDI Q5
2.0 TDi 177 cv, Quattro, S tronic, Ambition

EVOLUCIONANDO UN ÉXITO

Lleva años en el mercado pero no se baja de la lista de superventas entre los todocaminos de la categoría Premium. La excelente base de partida y una constante evolución mecánica y de contenidos, le mantiene en estado de permanente juventud. Esta versión “Model Year 1015” con el motor de 177 cv se posiciona ahora en el ecuador de las motorizaciones diesel de cuatro cilindros

  

CON ESPECIFICACIONES "MODEL YEAR 2015"

La calificación Model Year, empleada por muchas marcas, define las nuevas especificaciones de modelos ya existentes Audi Q5y que renuevan sus contenidos tanto técnicos como de equipamiento. El Q5 que nos ocupa se acaba de poner a la venta y cuenta ya con esas definiciones año 2015 en su acabado. Enumerarlas de manera pormenorizada no tiene sentido porque incluye tipos de llantas, colores de la carrocería y un largo etc. Solo indicar, por ejemplo, que ahora las levas del cambio detrás del volante del cambio “S tronic” o los anclajes Isofix de las plazas traseras para los asientos infantiles son de serie.

Mecánicamente hay un nuevo turbodiesel de cuatro cilindros 2.0 TDI de 190 cv, que se une a los ya conocidos de 150 cv y a nuestro protagonista de 177 cv. Por arriba y siempre en diesel, aun hay dos propulsores de 6 cilindros con 245 y 313 cv.



PAQUETE EXTERIOR OFF ROAD

La unidad que probamos montaba el “Paquete exterior Off Road”, una opción de 1.770 € que incluye: paragolpes y bajos de carrocería en color gris, protectores de bajos delanteros y traseros Audi Q5de acero inoxidable, parrilla delantera con listones cromados y molduras en la parte inferior de las puertas. Fundamentalmente son aportaciones de tipo estético, puesto que lo que Audi denomina como “protectores de bajos”, son en realidad unas cortas y no muy fuertes “chapitas” superpuestas en los dos paragolpes, que distan mucho de proteger los bajos en caso de un impacto cuando se circula por el campo.

Nuestra unidad de pruebas montaba esta opción y lo cierto es que le da al Q5 un aire mucho más campestre. En nuestro caso además, la combinación de colores con el tono gris claro de la carrocería y el oscuro de los elementos del “Paquete” resultaba particularmente agraciada y, pese a ser un coche ya muy conocido, generó muchos comentarios del tipo “me gusta”.



HABITÁCULO Y MALETERO: CASI UN MONOVOLUMEN

Lo indicado con anterioridad no cambia la esencia del Q5. Por lo tanto se MANTIENEN INALTERADOS un habitáculo y un maletero que además de muy espaciosos también pueden ser modulables (opcionalmente) a imagen y semejanza de muchos monovolúmenes. La opción de “banqueta trasera Plus” cuesta 245 € y permite tener un asiento posterior que se desplaza longitudinalmente 10 cm en dos mitades asimétricas 60/40. Además el respaldoAudi Q5 está dividido en tres partes plegables 40/20/40 y admite, por ejemplo, transportar objetos largos en el centro (esquíes, tablas de surf etc.) conservando las dos plazas laterales. Como además los respaldos tienen dos posiciones de reclinado, la utilidad y la polivalencia de uso brillan a muy alto nivel.

De las 5 plazas, cuatro son comodísimas y el espacio para las piernas detrás es suficientemente amplio. La plaza central, como suele ser habitual, solo es adecuada para un apuro o para un niño muy sacrificado. Porque la forma del asiento desaconseja su utilización. 

Respecto al maletero, los 540 litros de capacidad en su configuración más pequeña (con el asiento en la posición más retrasada) son extraordinarios y hacen palidecer a muchos monovolúmenes medios. Además opcionalmente (600 €) el portón se abre y se cierra eléctricamente y puede programarse el ángulo de apertura. Y si nos gastamos el dinero en más “extras” podremos equiparlo con redes, separadores, argollas de sujeción y un sin fin de cosas útiles.



ACABADOS PERFECTOS Y RETROVISORES GIGANTES

Ya hemos comentado que las plazas delanteras son muy cómodas pero además los asientos sujetan muy bien el cuerpo en las curvas y la postura de conducción es modélica. También la distribución de los mandos y el tacto de los mismos son excelentes. Pero la felicidad no es completa porque los espejos retrovisores exterioresAudi Q5 son de un tamaño exagerado y sumados al grueso marco del parabrisas dificultan muchísimo la visión lateral, particularmente el izquierdo, en las rotondas y en los cruces. Y no solo es incómodo, también es peligroso.

Al margen de esto, la terminación, como es habitual en la marca, merece todo tipo de elogios. Porque los ajustes son perfectos, los materiales empleados en los recubrimientos destilan calidad y goza de una decoración que lo hace tan bonito como práctico, al disponer, a su vez, de muchos sitios para dejar objetos.

Si a este ambiente le sumamos una cuidada insonorización y unas suspensiones que filtran bien las irregularidades del asfalto, la nota del confort no puede se otra que sobresaliente.



UN BUEN MOTOR Y CAMBIO S TRONIC

El motor de 177 cv es una de las múltiples variantes del 2.0 litros TDI del Grupo Volkswagen. Anteriormente rindió 170 cv montado en este mismo modelo. Ahora este nivel de potencia se coloca entre los 150 cv de la versión de acceso y los 190 cv de un nuevo 2.0 TDI que la marca denomina como “Clean Diesel”.

Ciertamente no es de los propulsores más “vivos” por debajo de las 2.000 revoluciones, peroAudi Q5 luego se estira mucho y con tanta fuerza que casi parece una mecánica de gasolina. De hecho declara la potencia máxima a 4.200 r.p.m., 200 vueltas más arriba de lo habitual, y es fácil poder llevar la aguja del cuentavueltas hasta las 5.000 revoluciones. En cualquier caso, no compensa exprimirlo tanto a la hora de buscar prestaciones porque a partir de 4.500 vueltas pierde empuje.

Acoplado a él encontramos un cambio automático de dos embragues y 7 marchas que Audi ha denominado “S tronic” y que funciona estupendamente. Se puede manejar también de modo manual, bien mediante movimientos secuenciales de la palanca, o con las prácticas levas posicionadas detrás del volante. Respecto a otras realizaciones de la marca nos ha parecido un poco más lento en las transferencias de las marchas pero igual de práctico y cómodo. En este uso manual mantiene las “desobediencias” habituales, como subir de marcha al llegar al tope de revoluciones o reducir al acelerar a fondo. No obstante el aumento de confort es notable y los 55 Kg de peso extra que aporta respecto al cambio manual, se difuminan en un coche que casi pesa dos toneladas ya que las prestaciones son casi idénticas.



PRESTACIONES HOLGADAS

Un peso tan abultado (con el conductor a bordo, 1895 kg) lógicamente es un hándicap para las prestaciones. También lo son la altura de la carrocería y los exageradísimos neumáticos opcionales 255/45R20 de nuestra unidad (de serie monta también unos generosos 235/55R19) que ofrecen mucha resistencia aerodinámica y a Audi Q5la rodadura respectivamente.

Pese a ello, el Q5 se mueve con notable agilidad y las prestaciones son buenas. De hecho declara una aceleración de 0 a 100 km/h en 9,0 segundos, bajando así de la barrera de los 10 segundos que delimita los coches ágiles de los que percibimos como más torpes. En recuperaciones acusa el largo desarrollo del cambio de marchas donde la 7ª relación le permite circular a 120 km/h con el motor girando a solo 1.900 revoluciones. Pero el cambio S tronic minimiza el asunto con reducciones rápidas donde elige la marcha más adecuada a las exigencias de conductor. En consecuencia, tiene unas prestaciones holgadas y un buen “andar” independientemente de por qué vía estemos circulando o cuál sea el nivel de carga.



CONSUMO: LO JUSTO PARA EL TIPO DE COCHE

Un desarrollo del cambio tan largo beneficia los consumos cuando se viaja a velocidad sostenida por autovía/autopista. En esas circunstancias este Q5 puede llegar a gastar menos de 8 litros. Sin embargo en un uso más heterogéneo y en conducción normal nos ha consumido 8,5 litros, que es una cifra muy buena para el tipo de coche y nivel de prestaciones. Lógicamente si hacemos uso “intensivo” de sus prestaciones en una carretera de montaña, el ordenador de a bordo nos indicará cifras algo por encima de los 10 litros. En ciudad el sistema Stop/Start, ayuda a contener el gasto pero es fácil llegar a los 10 litros en cuanto el tráfico se “espesa” y obliga a muchas arrancadas.



ESTABILIDAD Y TRACCIÓN DE ALTO NIVEL

De sorprendentemente buena podemos calificar la estabilidad; porque no solo se agarra muy bien si no que también es muy fácil de manejar. Con semejante mole, las inercias y las inclinaciones deberían estar a la orden del día, pero nada de eso sucede. Además en los apoyos gira muy plano y la amortiguación lo tiene bien sujeto sin que las suspensiones se perciban como duras o incómodas. Audi Q5A este idílico panorama contribuye de modo muy significativo la transmisión Quattro permanente a las cuatro ruedas habitual de la marca. No deja escapar los caballos en forma de patinamientos ni en condiciones muy extremas, y eso aporta un grado de eficacia, de aplomo, y de seguridad realmente extraordinarios. A su vez la dirección es muy precisa y permite inscribirlo milimétricamente en las curvas, generando una sensación de control del coche notable.

Los enormes neumáticos ponen en esto un importante grano de arena mientras el asfalto está seco (en agua con tanta anchura es más fácil hacer aquaplaning). Y también ayudan a conseguir unas frenadas contundentes, lo mismo que las pinzas delanteras de 4 bombines. Por lo tanto, las deceleraciones tienen suficiente contundencia y en utilización exigente (bajando puertos de montaña, por ejemplo) muestran una resistencia satisfactoria. Además el tacto del pedal también es bueno y permite dosificar correctamente y el ABS solo actúa cuando es necesario.



OJO CON EL CAMPO...

El Q5 es un todocaminos y como tal debería permitir adentrarse en el campo en excursiones no muy complicadas. Sobre el papel la magnífica tracción Quattro permanente a las cuatro ruedas de Audi, el control electrónico de tracción y de estabilidad con configuración específica para este tipo de uso, o Audi Q5el sistema de descenso de pendientes, deberían colocarlo en un nivel aceptable en estas lides. Sin embargo los neumáticos son de “asfalto total” sin apenas canales transversales y el agarre pasa de escaso en la tierra seca, a casi inexistente en cuanto hay una pequeña capa de barrillo o simplemente hierba mojada. Y sin ese mínimo agarre la tracción Quattro pasa a ser inoperante. Serán poquísimos los conductores que estarán dispuestos a ensuciar de barro un Q5. Pero esos poquísimos harían bien en equiparse con unos neumáticos mixtos que antes estaban en la lista de opciones y ahora han desaparecido, para no quedarse empantanados a las primeras de cambio. Y ya que hablamos de neumáticos, mencionar que el Q5 ahora solo trae kit de reparación de pinchazos y que es posible pedir opcionalmente pero sin coste, una rueda de repuesto de emergencia que viene deshinchada y “plegada” en el fondo del maletero.



RIVALES

Todocaminos de tamaño medio y cinco plazas, como el Q5, hay muchos; pero que tengan traccion 4x4, cambio automático, sean de marca Premium y con un precio y sofisticación equiparables, sólo dos: BMW X3 y Mercedes GLK. El X3 equivalente (2.0d de 184 CV) supera al Q5 de la prueba por su motor, consumo y prestaciones, mientras que el GLK (220 CDI de 170 CV) Audi Q5aporta la mejor calidad de rodadura, por sonoridad y confort de suspensiones. Sin embargo, el BMW es ligeramente más barato a costa de venir menos equipado de serie y el Mercedes, de precio calcado al Audi, tiene las plazas traseras y el maletero más pequeños.

El Land Rover Freelander 2 y el Volvo XC60 están un escalón por debajo en precio y refinamiento y se sitúan a medio camino entre los vehículos de la categoría Premium y los populares. El Freelander 2 destaca por su amplitud, confort, acabado y aptitudes camperas, aunque es el menos dinámico en carretera. El XC60 combina con más acierto comodidad y estabilidad, y cuenta a su vez con un habitáculo muy cuidado, pero gasta más y el cambio automático es menos eficiente.

Hay otros muchos modelos de marcas generalistas y corte más popular como el Renault Koleos, el Mazda CX-5, el Opel Antara o el Jeep Cherokee, pero se alejan en exceso del Q5 por planteamiento, contenidos técnicos y equipamiento. Lógicamente también su precio es inferior.



¿CUANTO CUESTA ASEGURAR EL AUDI Q5?

En nuestro comparador de seguros, en la fecha que hemos realizado la prueba, hemos calculado el precio que costaría asegurar el Audi Q5 2.0 TDI 177 cv Quattro S Tronic Ambition, hemos tomado como referencia una mujer de 34 años casada, con 12 de antigüedad de carné, que vive en Huesca, guarda el coche en garaje privado y recorre hasta 14.000 kilómetros al año. Con estos datos, la compañía que ofrece una tarifa más competitivo para un seguro a todo riesgo, es Nuez Seguros con un precio de 321 € y con una calidad en la póliza de 5.46.



CONCLUSIÓN

Este Q5 es un coche bueno, bonito y caro. Cuesta 51.100 €  con el acabado Ambition probado y 46.690 con el Attraction, el menos dotado. A este precioAudi Q5 hay que sumarle muchos posibles caprichos de la interminable lista de opciones (como los curiosos calentadores o refrigeradores de bebidas) que sirven para dejarlo más bonito, hacerlo más práctico o mejorar su dotación técnica o de sistemas de seguridad. Pasara así de caro a carísimo con solo unas pocas elecciones. Es el tributo de pertenecer a la categoría Premium, a la élite.

Al margen de este “defecto” todo lo demás se puede considerar positivo: calidad de realización impecable, agrado y facilidad de uso, buenas cualidades dinámicas por comportamiento y mecánica, y un habitáculo amplio, bien terminado y cómodo que además podemos, con la ayuda de la opción “banqueta trasera Plus”, configurar a imagen y semejanza de muchos monovolúmenes, aumentando así la polivalencia de uso.



A favor

- Comportamiento dinámico (eficaz, seguro y fácil de conducir, no da la sensación de ser tan alto y pesado).

- Mecánica estupenda. (motor brioso, cambio S tronic muy diligente y una extraordinaria tracción integral Quattro).

- Habitáculo (amplio, cómodo, práctico, bonito y bien terminado. No se le puede pedir más).

En contra

- Precio (no es barato y las opciones, muy numerosas, incrementan la factura con facilidad).

- Retrovisores exteriores (son enormes y dificultan en exceso la visión, particularmente hacia la izquierda, en los giros y glorietas).

- Poco adaptado al campo (los bajos están poco protegidos y los neumáticos de serie son inadecuados).

Prueba y Redacción: Luís Villamil
Fotos: Alex Blanco
Julio 2014

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