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SISTEMAS
DE TRACCIÓN (III) |
MEJORAS
DE LA TRACCIÓN TOTAL
A nadie se le escapa que cuando en un coche existen 4 neumáticos, con unas capacidades, lo
lógico seria que se aprovecharán la totalidad de las mismas en todas
las circunstancias.
Es fácil deducir que por lógica, la transmisión al suelo de
la potencia se debería realizar por lo cuatro puntos de contacto.
Lo cierto es que en el mercado contadas son las marcas que lo
ofrece y dentro de estas encontramos diversos métodos de realización, a veces son
consideraciones legales ( caso de las carreras) en otras de índole
económico.
El objeto de este relato no es justificar el sistema ,donde
prácticamente salvo los defectos por pérdida de potencia
y mayor gasto de combustible no se aprecian otras desventajas,
obteniéndose mejoras tanto en comportamiento ,como en la capacidad
de transferir potencia al
suelo.
El mandar el par a cada rueda no es en si un problema, pero sí
la distribución de este
a cada uno de los ejes, así como a cada una de las ruedas.
Si analizamos el por qué de la mejora en la aceleración
deberemos considerarla en dos apartados , aceleración en recta y en
curva.
Al acelerar se produce una transferencia de peso desde el eje
delantero al trasero esto genera que se pueda aportar mas par
proporcionalmente al eje
trasero que al delantero.
Si el aporte de par es alto, bien por una potencia elevada o
por una gran desmultiplicación, puede darse el caso de
que estas pierdan el agarre y comiencen a deslizar, con la
consiguiente perdida de potencia y de tiempo en
la aceleración.
Este mismo efecto se produce en una curva pero agudizado si
cabe por el esfuerzo extra del neumático de modificar la dirección
del vehículo.
Sin embargo, en este, como en muchos capítulos del vehículo,
el termino “mejor” con carácter absoluto no existe. Como bien
sabemos el difícil equilibrio que se tiene que alcanzar al igual que
en otros campos, debe contemplar
distintos factores ,que pueden llevarnos a conclusiones muy
diferentes. Solo hay que ver, que no es normal ver modelos con este
sistema de tracción; incluso en las categorías deportivas donde la transmisión
de esfuerzos por lo elevadas de las potencias es moneda habitual, tampoco se ha optado
por
el mismo como norma general.
Existe además un problema añadido, que consiste en el
momento de cambiar de dirección. El reparto de par a cada rueda debe
permitir diferencias de giro entre las mismas, bien entre ruedas de un
mismo eje o entre los propios
ejes. Para esto se habilitan en los sistemas de transmisión, los
diferenciales; los cuales permiten que un eje o rueda gire a mas
velocidad que el otro respecto de un mismo régimen de entrada.
De esta forma nace la tracción a 4 ruedas, habilitando 3
diferenciales , uno para cada uno de los trenes y otro central que
reparte entre ambos.
La presencia del diferencial central puede suprimirse en caso
de todo terrenos , donde la tracción a uno de los ejes no es
permanente , ya que se establecerá su uso sólo cuando el
resbalamiento del terreno permita las desigualdades de giro, pero no
es admisible en un coche para uso exclusivo en firme con buen agarre.
Esta disposición de 3 diferenciales, permite
a un vehículo circular con tracción permanente a los dos ejes y representa
el sistema mas fácil de tracción total.
Pero un vehículo no siempre esta traccionando, de hecho
muchas curvas se abordan sólo con la energía de inercia o frenando,
donde el reparto es mas equitativo a las condiciones de agarre( al
menos con ABS) . ¿Por qué entonces decimos o podemos decir que un
vehículos de tracción a las 4 ruedas es mas estable que uno de
tracción a un solo eje?
La respuesta es sencilla, con independencia de si los ejes
están traccionando o no, el comportamiento de los coches de tracción
total es siempre mejor que su homólogo de tracción a un eje , sólo
por la disposición de suspensiones.
Una suspensión cumple varias misiones, y aunque no vamos a
analizarla directamente, tenemos que hablar de ellas por la
importancia que adopta en la tracción.
La generalidad en los vehículos actuales, consiste a nivel
de suspenciones en una mac pherson delantera, con un eje semirigido
en la trasera, siendo la solución para la delantera una magnifica
adecuación de medios y resultados, por ser una suspensión
independiente, barata y efectiva. Aunque las variantes dentro de las
mismas llevan a todo lo imaginable, esta permite la trasferencia de
par a las ruedas tan
necesaria por la generalización de la tracción delantera dentro del
automóvil.
La suspensión trasera, salvo casos excepcionales, aunque
cada vez más extendidos, se ha solucionado con un eje semirigido,
denominándose de múltiples formas semiindependiente, eje torsional.
Abstrayéndonos de la forma y disposición de este,
se hace
semirigido para evitar
los defectos del eje rígido, que aparte de su mayor peso suspendido,
comunica las oscilaciones de una de las ruedas a la del lado contrario.
La solución del eje semirigido aligera los elementos móviles, a la vez que suprime los brazos necesarios para transmitir los
esfuerzos longitudinales, simplificando enormemente la suspensión y
abaratándola, de igual forma que se obtiene un resultado aceptable de
comportamiento.
¿Qué sucede para
que al añadir una tracción 4 cambie esto?
Cuando los dos ejes deben transferir esfuerzos de aceleración
y frenado estos se van a manifestar en los dos sentidos hacia adelante
y hacia atrás; además se suma que la posición de la rueda respecto
del chasis así como del suelo debe estar mucho mejor controlada,
para permitir que los esfuerzos a realizar no se vean afectados por la
situación de la misma. Además de necesitar del espacio para alojar
el diferencial y árbol de transmisión.
Condicionantes que obligan
al diseñador a modificar
los esquemas de suspensión, forzándolo a montar suspensiones
independientes y de mucho mejor guiado para las ruedas , que es básicamente
un requerimiento de funcionamiento para la correcta transmisión de
energía al suelo y por tanto un buen funcionamiento del esquema de
transmisión o reparto de los diferenciales. Todo lo anterior redunda
en un comportamiento mejor de todo el vehículo.
Si nos paramos un rato a examinar los vehículos dotados de
tracción 4, veremos como sus esquemas cambian volviéndose totalmente
independientes y sofisticados, aunque
para determinados vehículos dotados de suspensiones
independientes en sus
modelos de tracción a un eje, estos cambios no se producen (como
sucede en tracciones traseras); pero modelos como el A4, Golf, A3 y
Passat por ser los ejemplos mas típicos de tracción 2 o 4, el paso
de tracción de 2 a 4
acarrea un cambio en las suspensiones, que lleva emparejado un
mejor comportamiento.
De forma que como vemos, la adopción de un tracción total
mejora el comportamiento general del coche, en cualquier modo,
aceleración frenado e incluso en movimiento inercial.
¿Por qué se precisa
de un diferencial central?
Al
abordar una curva las ruedas del tren delantero giraran con radio
diferente al las del trasero , por llegar estas al cambio de dirección
con antelación , si no dispusiéramos de una diferencial entre ambos
ejes casos de que la tracción fuera a los dos , el ángulo de
giro de la dirección no se vería correspondido por el cambio
de dirección, generándose una deslizamiento entre los neumáticos,
y acusándose una marcada tendencia a seguir recto.
¿Pero sólo a esto
se resume la mejora en estabilidad de montar una tracción total?
Evidentemente aparte de la mejora en suspensiones,
la mayor
efectividad y aprovechamiento del agarre del neumático, permite
acelerar mucho mejor sobre cualquier piso, utilizando la
transferencia de peso que se produce al eje trasero para sacar mayor
partido del agarre de este, así como beneficiándose del peso del motor
y caja sobre el eje delantero.
La ventaja
de
aprovechar para acelerar la superficie de los cuatro neumáticos, no
solo mejoran la cantidad de par que permite pasar al suelo , en el
menor tiempo posible ;sino que además permite seguir acelerando en una curva , cuando el agarre es mas precario, por el
desplazamiento de peso a un lateral de vehículo , descargando de peso
el lado interior del coche.
Si tomamos en consideración
un asfalto con baches, cuando una rueda se ve empujada por la
inercia del vehículo debe chocar contra el borde del bache ,siendo la
inercia la que la obligue a girar; mientras que en un tracción
4X4,este esfuerzo no es consecuencia de un choque y un cambio en la
ascensión del neumático; sino que el propio neumático está dotado de
la energía de giro que le permite subir el escalón que el bache
siendo el contacto mas suave preciso y rápido sobre firme en mal
estado.
De estas circunstancia podemos deducir que aparte de la mejora
que supone la suspensión (lo cual se nota ya en un uso incluso en
marcha inercial), mejoramos la transmisión de par al suelo, que
manejando cantidades importantes esta forma de
transferirlo genera menores perdidas, lo que redundará en una
mejora en los tiempos.
A su vez
se obtiene una mejora en las curvas, por disponer de 2 ruedas
siempre con máximo agarre (las externas a la curva) y de 2 con un
agarre aceptable, permitiendo acelerar mucho antes que con un vehículo
dotado de tracción a un eje, incluso en un viraje.
Para aportar este par al suelo a través de las ruedas, se
precisa de un elemento que es el
diferencial, el cual permite aportar par a cada rueda o a cada eje, mientras que permiten el giro diferenciado de
cada uno de ellas para posibilitar el cambio de dirección del coche,
lo que implica mayores recorridos de las ruedas mas exteriores.
Cuando la adherencia disminuye, desaparece el par resistente,
lo que obliga a la rueda a patinar, necesitando reducir el par que se
manda a la misma hasta
que se recupere la adherencia de esta para conservar
la transmisión al suelo en todo momento.
Comportamiento
El comportamiento de un coche es un duro equilibrio entre
cotas de suspensión, reparto de peso, deriva de neumáticos y tracción
en los mismos.
Tantos parámetros lo afectan ,que es difícil decir que un
vehículo tiene un comportamiento solo apoyándose en alguno de estos.
En cualquier caso el sistema por el que pasa la energía al
suelo, también condiciona el comportamiento del mismo, aunque como es
lógico solo afectará en el momento de la tracción y en las
reducciones, no afectando en movimiento inercial.
De ahí deducimos que la acción de acelerar , frenar o simple movimiento inercial, puede
volver a un vehículo sobrevirador o subvirador, incluso para una
misma curva y una misma velocidad; de igual modo la perdida de
adherencia de uno de los trenes, llevara a una deriva mayor de este
modificando a su vez el comportamiento en tal caso.
De esta forma deducimos que al fabricante puede interesarle, aportar
mas par a un tren para compensar en un momento determinado un
comportamiento subvirador, mediante el deslizamiento del tren trasero. Esto hace que no siempre mantener los ejes perfectamente
adheridos al suelo reporten ventajas para el comportamiento del vehículo,
aunque si lo harán con las aceleraciones en relación al gasto de
combustible...
De ahí que un
sistema de tracción sirva para hacer un coche rápido en manos de un
conductor normal, pero tal vez lo vuelva torpón cuando se quiere
llevar por encima de las posibilidades de la
tracción.
De esa manera un torsen,
que nos va a permitir una reparto
preciso y exacto cuando la transmisión está exenta de deslizamiento, lo volverá poco ágil, si queremos trabajar con cierto
deslizamiento.
O por el contrario un esquema con diferenciales controlados,
va a permitir no aprovechar todo el agarre en cada neumático, pero sí
obtener un comportamiento general mas ágil apoyándose en ligeros
deslizamientos del
eje trasero que colocan al coche mas rápidamente en determinados
trazados.
Esta es la razón por la que no existe la solución perfecta ya que lo
ideal para una buena
tracción en determinadas circunstancias, no ayuda a
su mejor agilidad y viceversa.
De ahí que el control sobre los diferenciales
permita llegar a un compromiso para cada circunstancia , en detrimento
de un perfecto aprovechamiento de par para cada rueda.
La elección perfecta estará siempre condicionada a cada momento y
el fin perseguido teniendo que elegir entre una u otra según para que
se destine el vehículo.
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