Presentación Royal Enfield Himalayan

UNA TRAIL A LA ANTIGUA USANZA

Es exactamente lo que me esperaba encontrar: una moto sin complicaciones, robusta, fácil de conducir, capaz de pisar cualquier terreno y dispuesta a ofrecer una alternativa muy asequible a los amantes de las aventuras sobre dos ruedas. Su ajustado precio, en mi modesta opinión, es uno de los grandes atractivos de este modelo; puesto en la calle vale 4395 euros, un verdadero chollo.

 

No voy a relatarte ahora la historia de esta longeva y apasionante empresa, pero sí destacar que Royal Enfield es el fabricante de motos más antiguo del mundo que se ha mantenido en activo desde su fundación, que data de 1901, aunque oficialmente se constituyó en 1909, en Inglaterra. Debido a la colonización británica, se instaló una planta de fabricación en la ciudad de Chennai (al sur de la India) en 1955. Al cerrar en 1971 la fábrica de Inglaterra, la sucursal india que iba viento en popa se hizo con la marca. Hoy Royal Enfield tiene sede en las Islas Británicas, pero la central está en la India y es una empresa india. Está preparada para producir un millón de motos anuales, es todo un símbolo en el sudeste asiático y en su mercado doméstico vendió mas de ochocientas mil unidades el pasado año.

La Himalayan es un producto absolutamente nuevo que ha sido desarrollado en la planta de diseño tecnológico que tienen en Inglaterra. Todo el proceso se ha llevado a cabo allí, pero en su última fase, la que corresponde a pruebas, resistencia de materiales y puesta a punto, ha sido experimentada en las condiciones más duras, realizando miles y miles de kilómetros en muchos puntos del globo, incluyendo, como no, la cordillera del Himalaya. Agua, nieve, arena, barro grava, pistas pedregosas, asfalto roto, ciudad, carretera, temperaturas extremas tanto por arriba como por abajo... Ha soportado los peores tratos y ha sido probada a fondo por distintos especialistas antes de llegar a la cadena de producción. También han realizado exhaustivas pruebas de motor, horas de banco, test de vibraciones, esfuerzos y fatigas de materiales que ha superado sin problemas, pues a pesar de su sencillez y aspecto clásico, el proceso fabricación se realiza con las técnicas más modernas y materiales actuales.

Royal Enfield Himalayan

El diseño del bastidor corre a cargo del conocido especialista inglés Harris Performance, que ahora pertenece a Royal Enfield y es responsable del conseguido comportamiento de su parte ciclo. La suspensión delantera es convencional, con 200 milímetros de recorrido y la marca utiliza por primera vez un mono-amortiguador trasero que proporciona 180 milímetros de recorrido con progresividad variable. La distancia libre al suelo es de 220 milímetros, el asiento se encuentra a 800 milímetros de altura y un piloto de talla media planta bien los pies en el pavimento. Los frenos son de disco en los dos ejes y está equipada con un sistema ABS Bosch que no se puede desconectar a menos que quitemos el fusible. Me parecería una buena idea poner un interruptor de desconexión para cuando hacemos off-road, de esta manera podríamos derrapar utilizando el freno trasero, muy eficaz en algunas ocasiones para colocar la moto en campo.

El motor lo denominan LS 410. Es un monocilíndrico que no han buscado que fuera ni muy compacto ni muy ligero. Tiene un buen tamaño, es de carrera larga para asegurarse buenos bajos y medios, apuesta por una concepción tranquila, de mantenimiento simple y sobre todo muy robusto. Cubica 410 cc y rinde 24,5 caballos a 6500 rpm con un par motor de 32 Nm a 4250. Esto se traduce en una entrega de potencia dócil y constante, con un tacto de gas directo que no asusta y un amplio margen de revoluciones utilizables, motivo por el que el cambio de marchas solo necesita 5 relaciones. En la admisión hay un sencillo y ecológico sistema de inyección electrónico mono-punto, que con los 15 litros de gasolina que carga el depósito proporciona una autonomía media de 450 kilómetros.

Royal Enfield Himalayan

En marcha

Estéticamente la Himalayan en mi humilde opinión está muy lograda como trail clásica, además tiene ese aspecto robusto y genuino, con detalles que pueden parecer toscos, pero que se agradecen mucho a la hora de fijar accesorios. Tiene muchos puntos en los que atar el equipaje a la moto. La parrilla trasera es muy robusta con soportes para las maletas estancas de aluminio, que forman parte de una buena lista de accesorios originales (también las hay de lona y de cuero). Los tubos que sujetan el faro delantero se prolongan por los laterales del depósito de combustible que ofician también de defensas protectoras anti-caídas.

Una vez a sus mandos me parece una moto de dimensiones bien proporcionadas, aunque no especialmente ligera (182 kg). Me llama la atención el cuadro de instrumentos, grande, muy completo, lleva incluso una brújula (un detalle muy aventurero). Mandos, palancas y conmutadores tienen una calidad aceptable teniendo en cuenta la filosofía y precio de la moto.

El motor funciona fenomenal, redondo y suave. Se pone en marcha sin esfuerzo, no lleva palanca de arranque (solo eléctrico) y emite un petardeo armonioso, agradable, con un silencioso bien acoplado que sale por el lado derecho. Insertamos la primera con buena precisión y sin ruidos extraños (los famosos “clonck” de los motores antiguos) e iniciamos la marcha con absoluta dulzura.

Royal Enfield Himalayan

Hemos realizado una breve toma de contacto por carreteras alcarreñas dentro de un entorno precioso, acompañados de la esplendorosa primavera de estos días de abril. Nuestra ruta se ha desarrollado principalmente por carreteras viradas que alternábamos con tramos de buen asfalto, zonas rotas y muy bacheadas e, incluso, algunos kilómetros de tierra por caminos y pistas forestales.

En honor a la verdad tengo que decir que la Himalayan ha estado a la altura que me esperaba de ella, incluso por encima de mis expectativas en la mayoría de circunstancias. La postura es muy confortable, con mi 1,70 metros de estatura llego bien al suelo, el reparto de pesos esta bien conseguido y la moto resulta manejable con muy buen radio de giro.

En carretera va fenomenal, con las peculiaridades que tiene llevar llanta delantera de medida campera, de 21 pulgadas, que personalmente no me desagrada pero en asfalto tiene un tacto especial. También me han gustado los neumáticos Pirelli Trail que monta, me dan confianza, me gusta su agarre en asfalto y en tierra, a ritmos normales sin pretender hacer carreras de enduro, van de maravilla.

La Himalayan se mueve con agilidad de curva a curva, las aceleraciones las realiza con presteza pero sin cortar la respiración, la conexión entre el mando de gas y la tracción en la rueda trasera esta bien conseguida y en carreteras viradas su conducción resulta divertida.

Royal Enfield Himalayan

Aprueba con nota su faceta turística. La pantalla es discreta de tamaño pero protege mejor de lo que puede parecer, el confort de marcha es bueno y apenas siento vibraciones en manos y pies. Solo me gustaría corregir la varilla de los espejos retrovisores, tiene una forma rara con una curva que no entiendo, que refleja nuestros hombros y quita parte del campo de visión a nuestra espalda. En virajes rápidos y autovías su aplomo me transmite seguridad y las trazadas las realiza con suficiente precisión. La velocidad máxima estimo que rondará los 140 km/h y puede mantener con facilidad cruceros de 110-120 km/h para viajar hasta donde queramos.

Las suspensiones tienen un compromiso excelente entre firmeza, comodidad y comportamiento campero y precisamente fuera del asfalto es donde más me sorprendió la solvencia con la que se traga baches, badenes, roderas y zanjas. Quizás el punto que noté más flaco fue la potencia del freno delantero, muy dosificable, con suficiente eficacia en tierra, pero en carretera, si forzamos el ritmo y queremos apurar frenadas, se queda un poco escaso.

Tras esta primera toma de contacto tengo que admitir que la Royal Enfield Himalayan me ha gustado, es una moto muy capaz para todo, que se desenvuelve bien sobre cualquier escenario. Creo que será una buena ciudadana, una infatigable rutera y tiene una faceta aventurera que seguro sorprenderá a más de uno. Además, cuenta con la imagen y poderío de una gran marca. Promete robustez, polivalencia, eficacia y diversión a un precio más que razonable.

Royal Enfield Himalayan

¿CUÁNTO CUESTA ASEGURAR LA ROYAL ENFIELD HIMALAYAN?

En nuestro comparador de seguros, en la fecha que se ha realizado esta prueba, hemos calculado el precio que costaría asegurar la Royal Enfield Hymalayan, tomando como referencia un varón de 44 años casado, con 25 de antigüedad de carné, que vive en Burgos, guarda la moto en un garaje privado y recorre hasta 10 000 kilómetros al año. Con estos datos, la compañía que ofrece un precio más bajo de un seguro a terceros ampliados es Génesis, con un precio anual de 283 euros. Si optamos por un seguro básico a terceros, la compañía que ofrece un precio más barato es AXA, con una prima de 116 eruos.

Prueba y Redacción: Mariano Urdín
Fotos: Royal Enfield
Abril 2018

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