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El
M1 es uno de los raros ejemplos de automóvil cuya versión de
competición fue la base para la versión de calle. Así es, puesto
que la normativa vigente en aquella época establecía la necesidad de
producir un mínimo de 400 unidades aptas para circular por calle de
cualquiera de los vehículos del grupo 4 (Gran Turismo).
Esa
fue la razón que llevó a BMW a crear, en 1975, un autentico coupé
deportivo. Con la mira puesta en los fieles clientes de marcas como
Lotus, Ferrari o Aston Martin, el objetivo era vender un número de
800 unidades (superior a las 400 unidades exigidas), en un plazo de 24
meses, de forma a cumplir con los requisitos de homologación. Dicho
listón se estableció para la fecha de 1978.
Durante
el Salón Internacional de Ginebra de 1977, los rumores que durante
mucho tiempo rompieron el silencio de la actualidad internacional,
finalmente acallaron: BMW trabajaba con los cinco sentidos en un
proyecto, un proyecto muy especial.
Internamente
el proyecto se denomino “E26”, pero corrían en su contra factores
tan importantes como el tiempo. La cantidad de 400 unidades al año
(800 en 24 meses) era demasiado pequeña para lo que estaba
acostumbrada la firma bávara (cuanto menor es el número de unidades,
mayor es el coste de producción).
Así
pues, fue necesario recurrir a la ayuda de “socios” extranjeros,
los cuales BMW rápidamente encontró en Italia.
Con
la confianza asentada en anteriores cooperaciones a principios de los
’70, Lamborghini y Michelotti fueron elegidos para participar en el
proyecto, corriendo el diseño de este exótico bávaro a cargo de
Giogetto Giugiaro, el cual trabajaba para ItalDesign.
Lamborghini
(junto con BMW Motorsport GmbH) se ocuparía del montaje y mientras el
motor sería competencia de BMW, bajo la supervisión de Martin
Braungart y Paul Rosche.
Se
barajo la posibilidad de montar un 8 cilindros e incluso un 12
cilindros, pero al final el presupuesto impuso su sentencia y se
decidió adoptar el conocido 6 en línea (código M90), el cual tras
recibir ciertas modificaciones pasó a llamarse internamente M88.
A
mediados de 1977 en fábrica recibieron una notificación: APROBADO.
Lanzada
pues la carrera de este extravagante deportivo, surgieron ciertos
problemas de índole económica en la factoría de Lamborghini, dando
lugar a la ruptura de la alianza en detrimento del fabuloso
entendimiento existente entre ambas marcas.
En
el vértice de una “ocupación sindical” por parte de los
trabajadores, la factoría Lamborghini empaqueto en camiones las
ultimas unidades que permanecían en las instalaciones y las envió
ipso facto a Alemania.
En
situación de urgente necesidad (el tiempo nunca deja de correr…).
BMW finalmente firmó con la empresa de Stuttgart “BAUR” para que
llevase a cabo el montaje de las unidades a partir de ese momento.
Pero
la entereza y la unión existente con Lamborghini no conseguía
florecer con la firma Baur, hasta que a menos de 10 kilometros, un
grupo de ingenieros de la ex fábrica Lamborghini fundó un proyecto
llamado “Italengineering”. Ofrecieron hacerse cargo del proyecto
M1, oferta por otro lado irrechazable por parte de BMW.
Una
vez restablecida la cadena de montaje, aumento la participación de
socios ajenos: Marchesi en Modena producía el chasis siguiendo las
instrucciones de Lamborghini; el conjunto en fibra de vidrio fue
encargado a T.I.R. cerca de Modena (proveedores habituales de
Ferrari). Ambos elementos eran “casados” en ItalDesign. Finalmente
se acoplaban los paneles de instrumentos, asientos, etc y el motor por
parte de BMW Motorsport GMBH.
En
febrero de 1979, el primer cliente recibía su ansiado pedido…
Pero,
por desgracia el proceso de elaboración del M1 fue demasiado extenso
en el tiempo, por lo que en su momento de salida, el reglamento del
grupo 4 cambió dejando fuera al M1.
Muchos
clientes, decepcionados por las interminables esperas, decidieron
cancelar sus pedidos. Esta situación se enderezo un poco al incluirse
el M1 en las competiciones de las series Procar, pero la esperada
cifra de 800 unidades se convirtió en una bella utopía.
A principios de febrero de 1981 salía de la fábrica la unidad
453 y última del M1, un coche que en modesta opinión de servidor,
sigue cautivando a diestro y siniestro y cuyas prestaciones enfadarían
a más de un deportivo del actual.
“La
sensación que proporciona el 6 en línea detrás de la nuca, es como
una inyección de graves pero sin el subwoofer de 12 pulgadas…”.
(revista italiana).
Incluso
el celebre pintor americano Andy Warhol, máximo representante del
PopArt, decidió pintar una unidad, dentro de la exclusiva colección
“Art Cars”.
“He
intentado retratar la VELOCIDAD de forma pictórica”.
FICHA
TÉCNICA:
| Motor |
6 cilindros en línea de 3453cc
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| Potencia |
277cv a 6500 rpm
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| Par
motor |
33 mkg a 5000 rpm
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| Cambio |
manual de 5 velocidades
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| Aceleración |
0-100 km/h: 5,6 s
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| Velocidad
máxima |
260 km/h
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| Neumáticos |
llantas de 16", 205/55 delante y 225/50 detrás
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