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Diviértete como antes Dice un antiguo y famoso poeta que “cualquier tiempo pasado fue mejor”. No estoy muy de acuerdo, no soy tan pesimista, pero no cabe duda, que a veces, mirando atrás se encuentra la inspiración para seguir adelante. Así ocurre en Yamaha, donde de cuando en cuando desentierran viejos conceptos y antiguos nombres para hacer motos nuevas. Y con buen futuro.
Sin embargo, en mi memoria, el nombre de Diversion está asociado a una antigua Yamaha de los años 90, básica, no muy cara...y un poco sosa. Y esta nueva Diversión no es sosa, en absoluto. Quizá rememorando más lejos, a aquellas primeras XJ que poblaron nuestro país y que yo recuerdo sólo de haber leído sus pruebas (soy mayor, pero no tanto como para haberme montado en ellas) si que sea más apropiadas estas siglas. Aquellas XJ eran motos “sport”, en unos años en que ni había tantos tipos de motos ni tanta especialización como ahora. Esta XJ Diversion actual es una mezcla de ambos mundos. Desde luego, tanto por precio como por componentes es una moto un tanto básica. Pero cuando la pruebas y haces unos kilómetros con ella ves que es una moto divertida (haciendo honor a su nombre), muy polivalente y versátil, cómoda y ligera, capaz de rodar a buen ritmo “sport”. La verdad es que sorprende y se ve que se ha trabajado en ella, puliendo detalles. No es una Fazer “barata” o empobrecida. Es una moto distinta, en un escalón inferior en cuanto a potencia (y por tanto en necesidades de parte ciclo). Se ha buscado en ella una moto no sólo indicada para ser limitada para el nuevo carnet A2, si no que trabajando en el motor y en la parte ciclo se ha conseguido una moto equilibrada para sus 78Cv. Ha bajado en potencia, pero también en el régimen al que trabaja el motor es 2.000 vueltas menor. Ha bajado algo en par (de 63NM a 59NM, no es mucho), pero ha bajado 1.500 rpm el punto donde alcanza el par. Con ello la Diversion es una moto más fácil de usar, menos “puntiaguda” que la antigua Fazer, perdiendo, eso si, prestaciones en cuanto a velocidad punta y aceleración. El carenado (cúpula, si prefieres) es efectivo. La diferencia de protección con una moto naked “pura” es mucha y la Diversion, con respecto a su hermana XJ6N permite viajar mucho más cómodamente en carretera. No es muy grande ni muy alta y si eres muy alto es posible que precises una pantalla más alta. Por supuesto, no te quita “todo”: no es una super-touring. Pero te quita de la cabeza la presión del viento lo suficiente como para poder mantener una velocidad de crucero alta sin molestias. Dentro de él, el cuadro de mandos, el mismo que ya conocíamos de las Fazer, pequeño, de diseño agradable y legible. Está dividido en un cuentavueltas redondo, analógico que tiene la zona roja en las 12.000rpm y una pantalla digital con el resto de informaciones. Sólo se le puede criticar que el indicador de temperatura de agua es con dígitos (no aguja o gráficos) y es bastante pequeño: hay que “buscarlo” para verlo.
Otros detalles que merece la pena mencionar son los retrovisores, muy separados de la carrocería, de calidad, se pueden cerrar desde el brazo sin que pierdan su regulación y están bien situados para circular en carretera. Ves bien y de un vistazo lo que tienes detrás. Y otro detalle de calidad es el hecho de montar un caballete central, además de la pata de cabra. La moto sube con facilidad y te ayudará a no deformar los neumáticos si la vas a dejar parada mucho tiempo o a trabajos de mantenimiento, como el engrase de la cadena.
La mecánica: Motor y chasis Habrás oído por ahí que el motor es el mismo que el de la Fazer pero “capado” y eso no es cierto. O por lo menos, no completamente cierto. El motor mantiene la arquitectura de los últimos motores de 600 de la marca. Por tanto, si tiene cosas en común con la anterior Fazer 600, pero se ha rediseñado casi completamente por dentro en busca de una respuesta distinta.
Con el chasis no hay discusión posible: es nuevo al cien por cien. Se ha construido en tubo de acero de 31mm de diámetro y se ha diseñado con un ángulo de dirección bastante conservador de 26º. Con ello se consigue un buen compromiso entre estabilidad y manejabilidad, gracias también a un contenido peso de 211 kgs en orden de marcha. Para las suspensiones, una horquilla estándar de 41mm y una suspensión trasera tipo “Monocross”, lo que en lenguaje Yamaha quiere decir un sólo amortiguador anclado directamente al basculante, sin bieletas. Monta dos discos delante de 298mm y un trasero de 245. Delante lleva pinzas de doble pistón y en opción puede montar ABS. Frena bien, no siendo necesario para sus prestaciones y peso más “armamento” para frenarla. Otra cosa sería en una conducción deportiva “seria”, en circuito o similar. Pero no es una moto diseñada para eso.
¿Cómo va?
Lo primero que te llama la atención son las 2.000 rpm de menos en el cuentavueltas. Esto ya da una idea de cuales son las “intenciones” de la Diversión. La pones en marcha y el sonido, a pesar del distinto sistema de escape sigue siendo muy parecido y moverla en parado también. El peso es similar y tu posición sobre ella también es muy parecido. Te pones en marcha y las diferencias, en los primeros metros no aparecen. Es una moto dulce y fácil, en al que vas sentado bastante erguido y con una posición muy cómoda para callejear y maniobrar. Se mueve muy bien a baja velocidad y los mandos son suaves y precisos. Abres gas, vas cambiando marchas y ya si notas diferencias: es más suave a bajas vueltas y puedes ir subiendo marchas a pocas vueltas sin toses ni protestas del cuatro cilindros. Se nota el trabajo en el motor en busca de mejores bajos. Tiene el “cambio corto”, (relaciones de cambio, se entiende) como te decía antes, algo que comparte no sólo con las Fazer 600 anteriores, si no que muchas naked y motos de su segmento, ideadas para un uso diario y no sólo en carretera emplean. Gira bien, se llega bien al suelo y la anchura máxima viene dada por los espejos retrovisores. Se mueve bien en ciudad, aunque como moto grande que es, en algunas situaciones no te deja pasar entre los coches. Siempre puedes recurrir a cerrar los espejos, pero aun así, es una moto grande. En la carretera, esta Diversión es una moto agradable, se mueve con soltura y es noble. Corre bastante, mucho más de lo que te dejan los radares y la ley, lo que será más que suficiente para moverte a diario o viajar. Y acelera bien, también. En esto si se le nota la diferencia de potencia con las Fazer de 98Cv anteriores, pero no deja de ser divertida al acelerar y sólo si estás acostumbrado a motos de mayor potencia te parecerá algo justa en este capitulo. Lo cierto es que para los que no lo estén, al acelerar les subirá la sonrisa. Y lo que si que hace muy bien es recuperarse: si cierras el gas y vuelves a abrir es más lineal, empuja mejor: otra vez el trabajo en el motor ya comentado.
En conclusión
La
Diversión no es una Fazer “capada”, ni mucho menos. Es una moto
con personalidad propia, que comparte gran parte de la experiencia
de las anteriores Fazer. Si recuerdas aquellas motos, sabrás que en
su última generación se
La Diversión supone una moto muy interesante para una mayoría de gente. Tiene una potencia razonable, no es demasiado grande, va bien en cualquier situación y permite desde un uso diario hasta grandes viajes, desde una conducción puramente turística hasta “marcarte” unas curvas en plan “sport”, sin pasarte y disfrutar de ello. Además, un precio de 6.699€ (en promoción hasta 31/3/2011) en versión normal o 7.499€ con ABS parece una buena y razonable opción para muchos de nosotros.
Lo destacable: - Polivalencia y facilidad de uso a un precio razonable. Lo mejorable: - Una parte ciclo un poco más consistente par un uso un poco más deportivo sería de agradecer.
Prueba y Redacción: Daniel Navarro “DaniRacing”
Fotografía: Miguel Méndez
Equipamiento probador: - Casco: LS2 Modular - Chaqueta: Halvarssons Proximo (Cedida por 2TMoto) - Guantes: Halvarssons Newman (Cedidos por 2TMoto) - Pantalónes: Hebo - Botas: Technik |
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