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Digna heredera Las siglas WR son sinónimo de motos de “raza” en Yamaha desde hace muchos años. Nacieron a finales de los 80 y significaban “Wide Ratio”: relación abierta y hacia referencia al tipo de caja de cambios que montaba esta versión especial de las YZ para enduro. Después pasó a ser el nombre de las prestigiosas 4T enduro de la marca y ahora lo heredan unas motos diseñadas para el uso diario en la calle.
Son motos caras, pasan ambos modelos (R y X) de los 6.000€, algo que ha penalizado, hasta ahora, su difusión. Pero yo creo que gran parte del problema es el desconocimiento del público sobre lo que estas motos significan. Si sólo pasas la vista por el catálogo y ves una monocilíndrica de 250, parecida a la 125 y mucho más cara que otras 250cc del mercado seguro que de un plumazo la descartas. Sólo si la conoces la verás “con otros ojos”. Efectivamente es una mono de 250cc y 4T. Pero técnicamente está más cerca de las motos de cross y enduro (mucho más caras) que de las pequeñas 125cc. El motor, derivado del YZ 250F de cross, entrega 30Cv a 10.000rpm, el más potente de la categoría y muy cerca, en potencia de los bicilíndricos de Kawa Ninja u Honda VTR; lleva un chasis con todo el cuerpo central en aluminio y suspensiones y componentes de nivel. El resultado: una moto que pesa menos que las WR 125, potente y de prestaciones más similares a las de una XT 660 que a las de una 250 “normal”.
Como te decía, mecánicamente derivan de las YZ 250F y WR 250F. Con
la misma estructura, con el chasis perimetral en aluminio, el subchasis y la parte inferior se hacen en acero: no es tan crítica
la necesidad de ahorrar peso en esta moto como en las de carreras y
fabricar estas piezas en aluminio es caro. Con el motor se ha
trabajado más: en este había que conseguir caballos, fiabilidad y un
mantenimiento más asequible que en la versión “racing”, y al tiempo
una respuesta más “fácil” y El equipamiento también se ha “civilizado” algo. La pata de cabra que en las cross es inexistente y en la enduro de las que se recogen solas, deja su sitio a una pata con desconexión del encendido. Detrás, el colín inspirado en el de las R6, con una estructura de metal, monta un piloto de leds. Y en el puesto del piloto, unas piñas de calidad y con todos los mandos completos en su posición, como cualquier moto de calle. Si que llama la atención, que sigue siendo la “minimalista” pantalla digital similar a la de la enduro, en este caso con un cuentakilómetros y los testigos más esenciales para comprobar el buen funcionamiento del motor. El asiento es cómodo, bien mullido y el manillar y reposapiés están en una posición muy natural, algo deportivos, pero no radicales. Y por supuesto, lleva reposapiés para el pasajero. En la parte ciclo se emplean suspensiones regulables en ambos trenes. Para la versión X que nosotros hemos probado se emplean unos muelles distintos tanto en la horquilla como en el amortiguador trasero, así como unos reglajes distintos, como es normal. También cambia, con respecto a la versión “R” el disco de freno delantero, en este caso con un enorme “LP” lobulado de 298mm. Y por supuesto, al montar llantas de 17” se ha revisado el desarrollo de transmisión final, buscando algo más de velocidad punta y capacidad de rodar en 6ª a buena velocidad con el motor desahogado.
¿Cómo va?
Y eso que no es una moto bajita, precisamente. En Yamaha gustan las
motos grandotas y esta WR, para ser una SM, es alta. Cómoda cuando
te sientas en su sillín, todos los mandos están a mano y la posición
de conducción off-road, con un manillar ancho, da confianza y
facilita mucho maniobrar con ella a baja velocidad. Ponerla en
marcha es fácil, al ser de inyección no hay estárter ni ningún paso
previo a darle al contacto y pulsar el arranque. El embrague, suave,
la caja de cambios, precisa y silenciosa: metes la primera (bastante
corta) y sales. No hay vibraciones. El sonido que sale por el escape
es de bajo nivel sonoro pero se reconoce el sonido de un moderno 4T,
grave y redondo. La moto es ágil y así se percibe desde el primer
Con esta descripción y como puedes entender, la WR 250X es una buena moto de ciudad. Ágil, suave, rápida y cómoda, si le pones un top case o tienes una buena mochila se convierte en una ciudadana espléndida. De hecho, cuidado, por que con esas capacidades es fácil emocionarse y entrar en las esquinas o en las frenadas o salir de los semáforos en plan excesivamente supermotard, algo que quizás a los policías de tu ciudad no les haga mucha gracia. Es alta y el manillar, como en muchas trail, pasa por encima de los espejos de los coches. Las suspensiones son más duras (no mucho) que en las trail y algo más cortas. Aun así, tienes suficiente altura libre al suelo como para subir o bajar sin problemas bordillos y demás “obstáculos” que te puedas encontrar por la ciudad. Es, en resumidas cuentas, una buena moto de diario.
Si vas a salir a carretera, elige la que más curvas tengas y no te
importe si el asfalto no es perfecto. Como buena moto derivada de
una enduro, puedes llevarla muy deprisa por asfalto que no este en
condiciones, hasta donde te dé el agarre de los neumáticos. Esto no
quiere decir que tengas que evitar autovías y autopistas, desde
luego; no es la moto más divertida del mundo en la autopista, pero
mantiene buen crucero de forma razonable y si le
En la pista de karts es una buena iniciación. Se agarra bien y es muy noble. Sin embargo, para este uso sería recomendable revisar el tarado de las suspensiones: si es blando y cómodo, aunque suficiente para sus prestaciones en la carretera, la mayor exigencia en un sitio tan revirado como la pista de karts las deja un poco justas. Rebota de atrás al frenar fuerte, clava la horquilla demasiado y al abrir gas fuerte la transferencia de peso de un tren al otro te llega a mover la moto. Pero para eso tienes suspensiones regulables, de suficiente calidad como para eliminar esos efectos negativos con un ratito que dediques a regularla bien.
En conclusión
Las WR en versión “R” y “X” llevan ya un par de años en el mercado.
No han tenido la aceptación que merecen, bien por su precio, bien
por desconocimiento del público, ya que no han sido motos muy
promocionadas. De hecho,
Lo destacable: - Una moto rápida, ágil y muy divertida, técnicamente muy “currada”. Más moto de lo que parece. Lo mejorable: - El precio es también de una moto más grande que el de cualquier 250cc.
Prueba y Redacción: Daniel Navarro “DaniRacing”
Fotografía: Paloma Soria
Equipamiento probador: - Mono: A-Pro - Guantes: Halvarssons Newman (Cedidos por 2TMoto) |
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