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Un poco de técnica El motor mantiene la cilindrada (998 cc), pero han variado sus cotas, ahora tiene mayor diámetro y menor carrera, lo que permite posicionar válvulas más grandes y mejorar su respiración. Pero para no hacer un motor muy puntiagudo en su entrega de potencia, la madre del cordero y secreto de su éxito lo encontramos en el cigüeñal y sus intervalos de encendido, que Yamaha estrenó en su M1 de Moto GP y bautizó como “crossplane”. Los pistones de sus cuatro cilindros en línea no suben y bajan por parejas al mismo tiempo como es habitual en este tipo de configuración, sino que lo hacen a intervalos desiguales desfasados a 270º-180º-90º-180º. También han apretado algo más la compresión, le han instaldo el sistema YCC-I de trompetas de admisión de longitud variable y un acelerador electrónico que actúa sobre una centralita que a su vez nos ofrece tres posibilidades de entrega de potencia.
El bastidor también es totalmente nuevo y en su construcción se han empleado tres tipos de aluminio diferente para darle la rigidez y flexibilidad necesaria en cada sección y optimizar su comportamiento, según la experiencia de los técnicos de Yamaha en competición. La horquilla delantera invertida es de 43 mm de sección y 120 mm de recorrido, hasta aquí todo normal, lo que ya no lo es tanto es que en el conjunto barra-botella izquierda se alojan las válvulas que controlan el funcionamiento de la suspensión en compresión y en la derecha lo hacen las de extensión. Este sistema parece muy novedoso, pero en realidad no lo es tanto, pues yo tuve una Bimota SB4S en el ’86 con una “carísima y sofisticadísima” horquilla delantera de la marca Forcella Italia, que también lo llevaba así.
Bueno, seguro que pensarás: “vale macho, todo esto está muy bien, mucha y muy buena técnica…¿pero esta tecnología tan a la ultima en que se traduce, en que va peor que la anterior?” Pues he de decirte que hasta que he probado la moto, también me sentía un poco escéptico en este sentido. Pero después de haber tenido durante una buena temporada, sin prisas por devolverla y haberla probado a fondo en circuito y carretera, he de manifestar sin tapujos que mi sincera opinión de la moto es francamente… ¿buena? ¡No, buenísima! Y ahora te contaré porqué, sigue leyendo.
Marzo 2010 Prueba y Redacción: Mariano Urdín Fotografía: Paloma Soria |
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