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Prueba XERO CLASSIC

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Clásica con chispa
Y si digo que tiene chispa no es sólo por que
sus líneas tengan más o menos gracia, que eso a cada uno le parecerá
lo que sea. Digo que tiene chispa por que este scooter de carrocería
clásica funciona así, con “chispas”, es decir, con electricidad en
vez de con gasolina.
Llevamos infinidad de años viendo llegar los
vehículos eléctricos a nuestras calles. Sin embargo parece que nunca
acaban de llegar. Siempre los problemas de peso, autonomía,
prestaciones y sobre todo, precio, parece que limitan la expansión
de este tipo de vehículos en el mercado. Pero en los últimos dos o
tres años parece que esto ha cambiado. Ahora hay muchas
posibilidades, muchas marcas que nos presentan sus soluciones en
este campo: los precios (y pesos) de baterías y otros componentes
necesarios para fabricar un vehículo así han bajado y aumentado sus
capacidades, según dicen, desde la aparición de los teléfonos
móviles, responsables de que se impulsase la investigación en este
asunto.
Vectrix, con sus scooters o Quantya con sus off-road
han sido pioneros. Piaggio también tiene ya en el mercado scooters
híbridos y Peugeot ha retomado el tema, con su e-Vivacity, al que
seguirán otros modelos. Y así las cosas van apareciendo marcas
nuevas, marcas que han decidido especializarse en esto de la
“movilidad con energías alternativas” y de las cuales Xero ha sido
una de las primeras. Xero es una empresa que se dedica
exclusivamente a esto, a vehículos eléctricos. En su gama, además de
monopatines y bicicletas eléctricas hay cuatro scooters, dos modelos
e-Scooter Classic, el que ves en esta prueba, en versiones de 1Kw y
de 3Kw, un Urban City 3Kw, con una carrocería más “normal” y un maxi,
el Urban Tourer de 5Kw. Este último pertenece a la misma categoría,
a efectos del carnet que un 125 pero los anteriores, incluido el Classic 3Kw que hemos probado, son legalmente ciclomotores.
No tienes más que ver las fotos y si llevas unos años viendo motos
habrás reconocido la carrocería del e-Scooter Classic. Sus líneas
son las del Honda Shadow 50cc y 90cc que se comercializaba hace más
o menos 10 años. En aquel caso, con un motor de 2T, se hizo un
scooter de líneas retro, que imitaba a los scooters de los años 50 y
que con abundancia de cromados y el manillar de tubo y con cables a
la vista recordaba a la gama custom de la marca, por lo que se
utilizó ese mismo nombre: Shadow. Ahora, Xero, aprovecha aquellos
moldes para este scooter en el que “choca” el empleo de tecnología
eléctrica con estas líneas clásicas. Tampoco se han roto “el coco” a
pensar como mejorarlo: de hecho, el hueco para el casco es mínimo,
tan mínimo como era en el Shadow -donde no cabe más que un
“quitamultas” y vale- con la diferencia de que en aquel había que
dejar espacio para un motor y un depósito de gasolina y este, bajo
los plásticos no tiene nada más que espacio vacío. Otro ejemplo: en
el puño derecho el Shadow llevaba el botón de arranque y en el
izquierdo el claxon. Este Xero lleva dos botones de claxon, porque
en el de la derecha (que sigue poniendo “start”) ahora también se
acciona la bocina.
El motor, como ya empieza a ser habitual en este
tipo de vehículos va en el cubo de la rueda trasera y las baterías
están bajo el suelo. Son de plomo y ácido y su duración, según el
fabricante es de 500 cargas, lo que con una autonomía media de 50/60
kms por carga tendrás baterías para unos 20.000 ó 30.000 kms antes
del final de su vida útil. Estas baterías son de 48V para la versión
de 3Kw, pero al ser de plomo-ácido su coste será bastante asequible.
No hay cambios de aceite, no hay filtros y el motor eléctrico es de
tipo sin escobillas. Cambiando ruedas y pastillas de freno tienes
todo el mantenimiento hecho, hasta que a esos 30.000Kms (más o
menos) te toque un cambio de baterías, lo que redunda en un bajo
costo de uso, sumado a lo barato que sale repostar sólo voltios.
Cómo va
La verdad es que es un scooter bastante “normal” en
su funcionamiento. Antes de nada, claro está, necesitas tener
cargadas las baterías. Para ello trae un cargador independiente, no
muy grande que se enchufa a la red y al scooter. Lo puedes llevar en
el hueco bajo el asiento sin problemas o dejarlo en casa. Para
cargarlo tiene una trampilla en el suelo, en la subida hacia el
asiento, que se abre con llave y dentro está el enchufe donde meter
la clavija del cargador. Necesitas entre 6 y 8 horas para una carga
completa de la batería. El cargador, en marcha “zumba” y enciende
una luz roja que se convierte en verde cuando ya está cargado. Según
el fabricante, con ello tienes una autonomía entre 50 y 70 Kms,
aunque ten en cuenta que este tipo de vehículos son especialmente
sensibles a tu forma de conducir y si vas siempre con el “puño
apretado”, reduces su autonomía.
Bien, llegado el momento de probar, te subes. El
contacto es una llave normal en el escudo interior. El cuadro, los
mandos...todo es bastante usual en cualquier scooter. Si que llama
la atención que el reloj de la derecha, el nivel de “combustible”
tiene dibujada una batería, lo cual es algo más que lógico, ¿no?. No
hay ningún ruido. Si tienes las luces apagadas sólo la aguja del
“aforador” que sube te indica que el contacto está dado y que en
cuanto gires el acelerador el scooter saldrá corriendo. Tiene
caballete central y pata de cabra y algo que no nos ha gustado es
que esta no desconecta de ninguna forma el motor: aunque este
extendida, si abres gas, sales andando, con el peligro que conlleva.
Es un poco brusco en las primeras aperturas de gas y el motor
“gruñe” un poco. Cuando ya llevas un tiempo circulando y el motor
eléctrico coge algo de temperatura se suaviza. No es ningún “tiro”
desde luego, pero es muy suave y fácil. Su velocidad es la legal de
ciclomotores, 45Km/h. Llega bien a esa velocidad, aunque nota
bastante las subidas, donde pierde algo de velocidad. Los frenos
tienen un tacto algo extraño, sobre todo el trasero. Tienes la
sensación que tras el primer
“tirón” de repente empieza a frena más.
Parece como si “conectase” un freno regenerativo o al menos
eléctrico, pero desde luego no figura entre las características del
vehículo ningún freno de este tipo. Lo que si que hace es
desconectar el motor, aunque tengas el acelerador girado en cuanto
tiras de una de las dos manetas de freno, lo que “complica” algo las
salidas en cuesta: cuando quitas las manos de los frenos el motor
está desconectado y tarda “un segundín” en conectar y salir.
Inevitablemente te vas hacia atrás, si la cuesta es muy empinada y
no estás sujetando el scooter “a huevo”. Las suspensiones son muy
básicas, suficientes para el nivel de prestaciones, aunque ojo a los
baches grandes: con suspensiones justas y llantas de 10” y ruedas
estrechas no es que sea muy amigo este scooter de las zonas
bacheadas.
En conclusión
Hay vehículos eléctricos más sofisticados, desde
luego y scooters de 50cc que corren bastante más y con más
autonomía. Pero este Xero, por 2.195€, es el primero que aúna el
precio de un ciclomotor normal con la tecnología eléctrica. No es
rápido y su autonomía de alrede dor de 50 o 60 Kms, con 6 horas de
recarga entre medias limita mucho su uso. Pero no puedes verlo como
“scooter para todo” si no que es una herramienta útil para aquellos
que busquen una solución de movilidad urbana diaria económica. Si te
cuesta lo mismo que un 50cc y lo que vas a hacer es menos de 50 Km
diarios en ciudad (recuerda que además, al ser ciclomotor, no puede
circular por autovía), puede ser una gran opción, por que te
ahorrarás “una pasta” en gasolina y revisiones. Por otra parte, sus
prestaciones, lejos de las de un 50cc 2T deportivo no están tan
lejos de las de un 4T económico, verdadero “sustitutivo” de este
Xero.
Lógicamente, si ves los catálogos de la marca, una
de las características sobre las que el fabricante quiere llamar tu
atención es sobre lo ecológico de este vehículo. Yo, no es que sea
de los descreídos, pero como no se cuánto carbón o petróleo hay que
quemar para generar la electricidad necesaria para recargarlo y si
eso es mucho más o mucho menos (o lo mismo) que lo que gasta un
motor de 50cc, prefiero no entrar en este tema y que cada uno piense
(o analice el asunto) como quiera.
Lo destacable:
- Un scooter económico, silencioso y útil en desplazamientos
ciudadanos.
Lo mejorable:
- Autonomía y prestaciones muy justas.
Prueba y Redacción: Daniel Navarro “Dani Racing”
Fotografía: Miguel Méndez
Febrero
2011
Equipamiento probador:
Casco:
LS2
Chaqueta:
A-Pro
Guantes:
Hebo
Botas: Axo
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