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Como la Coca-Cola La Coca-Cola es Coca-Cola. Ahora la hay sin cafeína, light, zero, al limón...hubo incluso una Cherry-Coke de cereza que fue un fracaso. Pero la Coca-Cola de verdad es la Coca-Cola de siempre, la roja y blanca.
La
Vespa es la
Vespa. Ahora las hay
LX,
GTS,
GTV,
Sport...hubo incluso una Vespa Cosa que fue un fracaso.
Pero la Vespa de verdad es la
vespa de siempre, la de chapa
estampada y cambio al puño izquierdo. O así al menos piensa mucha
Desde 1977, fecha en la que se presentó esta carrocería, se fabricaron en 30 años más de 3 millones de unidades. Pero en 2007 era un producto desfasado...si lo veías como un simple scooter. Además, aquella últimas PX no cumplían la Euro III anticontaminación, por lo que Piaggio estimó que no merecía la pena invertir en modernizar aquella moto, que por otra parte tenía grandes limitaciones técnicas para evolucionar. Para seguir en el mercado normal de scooters, las nuevas Vespa LX y GT ya estaban ahí y con buenos resultados. Pero no todo el mundo pensaba así. A lo largo de la historia la Vespa es uno de los vehículos más difundidos. Cuando en la industria de la moto cada país fabricaba sus modelos, la Vespa estaba en todos lados. Cuando en España sólo había Montesa o Bultaco, había Vespas fabricadas por MotoVespa en Madrid. Cuando en Inglaterra sólo había BSA o Norton, había Vespa fabricadas allí por Douglas. Y en Francia, y en la India, y en...medio mundo. Y desde allí, desde India, donde se seguían fabricando, un grupo italiano decidió importarlas a Europa e incluso “meter dinero” en I+D allí donde Piaggio no quiso. LML, que así se llama ese grupo, homologó sus scooters (en Piaggio nos recuerdan constantemente que NO son Vespa, aunque lo parezcan) para la Euro III e incluso reformaron un motor para hacerlo 4T, conforme mandan los cánones actuales. Y parece que el tema ha sido negocio en mercados tan importantes como el italiano, puesto que Piaggio, en el 2010, decidió revivir sus Vespa PX.
Y al tercer año... ...resucitó. Muchos lloraron la
desaparición de aquellas “autenticas”
Vespa. Y muchos siguieron
comprando sus imitaciones, ya que no había originales. En el mercado
de clásicas esas motos seguían en auge y “los copiones” habían
demostrado que había todavía un mercado para ese tipo de scooter,
menos “útil” que los normales, pero con un encanto,
El caso es que la PX ya está aquí de nuevo. Y no ha tenido muchos cambios, ya que lo que la gente quiere es, precisamente la vespa de siempre. Se ha retocado la mecánica para adaptarla a la Euro III, al final adaptando un catalizador en el escape que, aunque tapona bastante y le quita prestaciones, consigue que vuelva a ser legal. Un nuevo faro con la misma forma del anterior pero con una óptica multiconvex preside ahora el frontal y un nuevo asiento, de nuevas formas y nuevo forro mejora el que ya era muy cómodo de la anterior PX. También los intermitentes, con tulipa transparente, una concesión a la modernidad, son nuevos igual que los puños negros con el logo Vespa o la alfombrilla de goma que tapiza la tabica central.
Cómo va
Ponerla en marcha es fácil. Sigue teniendo
el clásico mando del aire para arranque en frío en la zona de debajo
del
El cambio en la mano es fácil, si lo
conoces. Para los conductores de scooters o de motos de “últimas
hornadas” será toda una experiencia, pero no es difícil en cuanto le
coges el aire. Lo que
No es ningún “tiro” de motor. Nunca lo fueron, con motores muy fiables y poco apretados, pero te recuerdo que esta PX 150 está, además, más taponada de escape que las anteriores por el catalizador, por lo que no pretendas que pase de los 100 Km/h. Además, este scooter es una gozada para pasear sin prisas, por lo que a esas velocidades ya no vas cómodo. No se mueve, pero la ligereza del tren delantero se nota.
En conclusión
La
Vespa PX es un scooter para gente muy concreta. Si estas pensando
en un scooter para moverte, por su versatilidad o utilidad, por que
son cómodos o por las mil razones por las que te puedes comprar uno,
este no es tu scooter. La
Vespa PX La Vespa que ves en las fotos es una 150, pero las diferencias con la 125 son mínimas. Apenas cambia el diámetro del cilindro y algunos ajustes de carburación, por lo que realmente, con poca más potencia, valga lo dicho para la 125 cc. Vale 3.199 €, 100 € menos para la versión de 125 cc, la misma moto pero para llevar con carnet A1 ó B y con sólo un poco menos de prestaciones. Es más cara que sus “clones” indios, pero es que lo original se paga. Y sobre todo, con la garantía de Piaggio y sus más de tres millones de unidades fabricadas. Todo un seguro. ¿te ha gustado?
Lo destacable: - La original e inimitable Vespa, con todo lo bueno que tenía de fiable.
Lo mejorable: - El precio podría ajustarse un poco: para Piaggio debe estar más que amortizada la inversión.
Prueba y Redacción: Daniel Navarro “DaniRacing” Agosto 2011
Equipamiento Probador: - Chaqueta: Halvarssons Proximo (Cedida por 2TMoto) - Botas: Axo - Protector cervical: Moveo Brace Dynamic
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