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Esta Tiger XC es la versión más “campera” de la Triumph Tiger 800 que te presente hace tres meses (echa un vistazo a esta pagina, en enero 2011), con la que comparte casi todos sus elementos.
La marca inglesa está haciendo muy bien las cosas y sin duda se fijan en los aciertos de la competencia, que en este modelo tienen muy claro cual es, la BMW F 800 GS. Como los alemanes, ponen a disposición del usuario una versión estándar y para complementarla venden una interpretación más aventurera. En líneas generales la XC aporta un mayor recorrido de suspensiones, llantas de radios en lugar de aleación (más resistentes y elásticas en conducción fuera de carretera), y como es normal en las motos de fuera de carretera la delantera es de mayor diámetro (de 21” en lugar de 19” en la estándar). El manillar es algo más alto y ancho, con unos robustos cubremanos que además de evitarnos golpes con ramas o arbustos y quitarnos frío, también protegen las manetas en caso de caída. Un robusto cubre-carter para proteger el escape y los bajos del motor completan la transformación.
Casi gemelas
El resto de la moto es prácticamente idéntica, es decir utiliza el
mismo motor de tres cilindros en línea transversal, con pistones de
74 mm y carrera de 52,3 mm que da una cilindrada de 799 cc y
declaran 95 CV a 9.300
El bastidor lo forma una serie de tubos de acero soldados entre si, que hace las veces de una estructura de doble viga y el motor atornillado le da rigidez y forma parte portante del chasis. El basculante es de aluminio de doble brazo y lleva un monoamortiguador progresivo que proporciona 215 mm de recorrido. La suspensión delantera es por medio de una horquilla invertida muy robusta, de 45 mm de diámetro de barras, no tiene ningún tipo de regulación y proporciona 220 mm de recorrido. Los frenos son de disco, dos delanteros de 308 mm de y el trasero de 255 mm, nuestra unidad de pruebas no iba equipada con sistema ABS, pero se puede pedir en opción con un sobreprecio de 800 euros.
Middangeard, La tierra Media
En realidad este vocablo te rememorará las historias
cinematográficas de la famosa saga de “El Señor de los Anillos”.
Es el nombre ficticio de un continente que inventó el autor
británico J.R.R Tolkien, y todos luchan por quererle conquistar.
Para mi la
“Tierra Media Motociclista”, es ese segmento
equilibrado, de motos
Como puedes ver en las fotos que ilustran este reportaje, tampoco he tenido mucha suerte con la climatología los días en los que he dispuesto de esta unidad de pruebas. A pesar de estar casi a finales de marzo, ha hecho frío como en pleno invierno y me ha llovido casi toda la semana. Pero incluso así he podido disfrutar de la Tiger 800 XC. Montar en moto por carretera con agua, puede tener su encanto, aunque yo no se lo veo, pero la cosa cambia cuando salimos del asfalto. El suelo se encuentra de maravilla para hacer todo terreno, la lastima es que no he podido exprimir más su faceta campera, porque sus ruedas de serie, muy enfocadas a un turismo mixto muy de asfalto, no permiten demasiadas filigranas en tierra.
En marcha
Al montarte en ella te das cuenta que a pesar de su apariencia
bastante grande, llegas bien con los dos pies al suelo, el depósito
esta alto (es muy capaz, le entran 19 litros), pero
En marcha ¡me gusta este motor! Ya lo dije cuando lo probé en su hermana melliza, la configuración de sus tres cilindros en línea la convierten en una trail distinta, tiene un tacto y una suavidad desconocida entre sus rivales. En el primer golpe de gas responde con dulzura desde abajo, luego va cogiendo energía paulatinamente en medios que es donde se muestra más contundente y donde nos moveremos en el ochenta por ciento de su utilización. Y su estirada final no asusta a nadie, pero si es superior a sus competidoras de dos cilindros. Lo podría definir como un motor voluntarioso y trabajador, siempre dispuesto a agradar y a obedecer rápidamente mis órdenes con el mando del gas, sin quejarse y con muy pocas vibraciones.
Durante estos días no he podido hacerla todos los kilómetros que hubiera querido, ya te he comentado que el tiempo no me ha acompañado mucho, pero la he utilizado en todas condiciones y lugares posibles. Cuando una moto me da confianza en agua, es que es una moto noble, y esta lo es. No lleva controles de tracción, ni ABS ni nada parecido y para mi es casi mejor, siento bien la rueda delantera y como tracciona la trasera al abrir el gas. Noto cuando tengo que cortar si comienza a derrapar y siento cuando tengo que aflojar los frenos antes de bloquear la rueda, todo ello te lo avisa con nobleza y con cierta anticipación a poca sensibilidad que tengas. Y hablando de los frenos, son potentes, pero progresivos, dosificables y con buen tacto. Evidentemente que si los aprietas a saco puedes bloquear la rueda e irte al suelo, pero coño no los aprietes, para eso eres piloto de motos, para dosificar y sentir. Personalmente no me gusta dejar todo en manos de la electrónica, nos va a embrutecer. Ahora hay motos deportivas, que si aceleras sin control, no pasa nada, si frenas a lo bestia no pasa nada, si pasas el motor de vueltas y sueltas el embrague de golpe para salir, no pasa nada… dentro de poco habrá un microchip que pilotará por nosotros y entonces dejará de tener gracia ir en moto. Bueno pues a lo que iba, he utilizado la Tiger 800 XC por ciudad, en atascos urbanos y en trayectos del extrarradio y no se desenvuelve nada mal. En ciudad los espejos de los coches quedan por debajo del manillar y luego como es alta y ágil, con un poco de practica ratonea bien en el tráfico denso. Por otra parte el motor es muy agradable y bastante silencioso en bajos y medios, acelera con prontitud sin tener que pasar de tres o cuatro mil revoluciones. Dejamos atrás los edificios y en autopista o autovía va como un reloj suizo. Es una moto verdaderamente rutera, con un asiento cómodo y suficientemente espacioso para acoger con cortesía a nuestro acompañante. Tiene las estriberas bien situadas en cuanto a altura y posición y el discreto parabrisas protege más de lo que puede parecer a primera vista. Da confianza y es neutra y estable cuando viajamos, aunque apuremos al máximo sus prestaciones, que no son nada desdeñables (206 km/h de punta y 4 segundos de de 0 a 100 km/h) y como te decía antes el motor apenas vibra, lo que da muy buen confort de marcha.
Si exploramos su faceta aventurera como moto off-road, me imagino que tendrás claro que no es una enduro. Si quieres hacer rutas por pistas forestales e incluso caminos de tierra, lo primero que te recomiendo es que le saques los neumáticos de serie (trae unos Bridgestone Battlewing que fuera del asfalto sirven para poco mas que una carretera descarnada y en todo caso algo de tierra suelta) y le montes unas cubiertas de tacos mixtos. Con una masa de más de 200 kg hay que ser cuidadoso a la hora de afrontar virajes con suelo deslizante y con los neumáticos de serie las pasé un poco moradas en las pistas por las que me adentre. Se puso a llover fuerte y el barrillo convertía en slik el discreto dibujo de las ruedas y por tanto el agarre era casi cero. Tuve que ser muy prudente para mantener mi integridad intacta. Como conclusión te diré que la Triumph Tiger 800 XC es una moto que me gustaría tener en mi garaje. Es una conquistadora nata de la “Tierra Media”, sana, valiente, noble, buena para todo, una moto hecha para disfrutar. Con ella, bien equipada (hay maletas, baúl trasero, puños calefactables…) puedes viajar hasta donde quieras, solo o acompañado y con plena carga. Además también te divertirás el fin de semana haciendo excursiones a recónditos pueblecitos perdidos en la montaña; y si quieres la puedes usar todos los días, te llevará dócilmente a trabajar como una humilde utilitaria. No se le pude pedir más.
Lo +: Su polivalencia y tacto general.
Lo -: Es un poco ancha de cintura (unión depósito-asiento) para fuera de carretera.
Texto: Mariano Urdin Marzo 2011 Equipamiento probador: Traje: BMW Rally 2 Botas: AXO Super Turer Casco: BMW Enduro |
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