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Prueba TRIUMPH SPEED TRIPLE

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Introducción
La verdad es que Triumph tiene un
buen producto con su Speed Triple renovada en el 2008. Pero los
hombres de Hinckley no se quieren dormir en los laureles, y en base
al buen “tirón” que tienen las naked en este momento, han decidido
mejorar todavía más lo que ya era una buena moto.
La nueva Speed Triple es una moto más novedosa de lo que parece a
primera vista. Si bien el motor es más o menos el mismo que el
anterior con ligeras modificaciones que mejoran su rendimiento en 3
CV, el chasis es la auténtica novedad, una pieza totalmente
rediseñada al igual que todos los componentes de su carrocería.
Este año se celebra precisamente el veinte aniversario del
resurgimiento de esta mítica firma británica, desde que el magnate
de la construcción John Bloor se hizo con el control cuando estas
factoría estaba en la quiebra. La inversión para su reflote fue de
más de 80 millones de libras esterlinas e inauguraron la nueva
fabrica de Hinckley en 1991. No deja de ser paradójico que un inglés
de pura cepa, nacido en Derbyshire e hijo de un minero de carbón,
fuera el rescatador de una de las marcas de motocicletas más
emblemáticas del Reino Unido, creada en el año 1904 curiosamente por
dos inmigrantes alemanes.
Según
la filosofía que proclama la propia marca desde sus inicios, en
Triumph existe el compromiso en crear motos de arraigada
personalidad en apariencia, diseño y comportamiento, que ofrezca
sensaciones únicas al conductor y que sean equilibradas y fáciles de
manejar. Y así a lo largo de estos más de cien años de historia han
aparecido modelos que se han convertido en leyenda: las Bonneville,
Tiger, Scrambler, Thunderbird, Thruxton, Rocket, Daytona… y desde
1994 la Speed Triple. Este modelo pertenece ya a la historia de la
marca pues lleva más de 65.000 unidades fabricadas y vendidas desde
su lanzamiento, cifra nada fácil de alcanzar para una moto de alta
cilindrada y tiene mucho más mérito si no es de procedencia
japonesa.
Esta nueva entrega de la Speed Triple luce una estética
rejuvenecida, pero guardando fielmente las señas de identidad del
modelo, mantiene la doble óptica frontal ahora ligeramente rasgada
para darle un aspecto más agresivo y su basculante monobrazo de
aluminio.
Como te decía al principio, la parte ciclo es totalmente nueva y los
hombres de Triumph han tratado de aligerar y centrar las masas de
todo el conjunto para optimizar su comportamiento. Para conseguirlo
han tenido que desarrollar un chasis nuevo, aunque su estructura
sigue siendo a base de un entramado de tubos de aluminio soldados
entre si, del que “cuelga” el motor. Ahora el bastidor es un poco
más corto que el anterior, sitúa el motor unos milímetros más
avanzado y lo inclina ligeramente hacia delante (7º). Por otra parte
el basculante es un poco más largo (18,5 mm). También han variado el
lanzamiento de la dirección cerrando todavía más su ángulo (22,8º)
con el fin de ganar manejabilidad y agilidad.
Al
piloto también le han reubicado encima de la moto, la situación del
peso del conductor influye mucho en el comportamiento efectivo de
todo el conjunto. Ahora va más cerca de la rueda delantera, debido a
que el depósito de combustible es más corto y estrecho en su unión
con el asiento. La sensación es la de ir sobre una moto más pequeña,
estrecha y ligera que la anterior. El manillar es bastante plano y
está más próximo a nosotros, las estriberas ligeramente más altas,
por lo que la postura en general resulta más deportiva y me siento
en disposición de realizar una conducción de ataque.
Las suspensiones y los frenos también se han actualizado y mejorado.
La horquilla delantera continúa siendo invertida pero con el
interior modificado, apenas se aprecia recorrido muerto, es
totalmente regulable y es más sensible al ajuste de los reglajes.
Por su parte la suspensión trasera es de progresividad variable con
el monoamortiguador anclado por medio de bieletas al bastidor y es
regulable en todos sus parámetros. Los frenos son Brembo de nueva
factura con pinzas de anclaje radial de triple puente y cuatro
pistones y cuatro pastillas cada una, muerden discos de 320 mm de
diámetro más finos y ligeros. La bomba por supuesto también es
radial y por primera vez se puede pedir la Speed Triple con ABS como
opción (nuestra unidad de pruebas no lo llevaba).
La instrumentación sigue siendo a base de un gran reloj analógico
para el cuentarrevoluciones que va coronado por unas destellantes
luces azules y rojas que nos avisan cuando estamos llegando al
sobrerrégimen. La pantalla digital además de las funciones
anteriores de velocímetro, odómetro, parciales, reloj horario,
temperatura, etc… incorpora indicador del nivel de combustible y un
cronometro para medir el tiempo vuelta a vuelta.
Motor al día
Básicamente
el motor es el mismo tricilíndrico en línea de 1050 cc refrigerado
por agua y doce válvulas, actualizado. Han trabajado para conseguir
que los gases tengan una circulación más rápida y de esta forma
optimizar el llenado y vaciado de las cámaras de combustión. También
la caja del filtro ha ganado volumen para favorecer el suministro de
aire fresco y monta un filtro con más área de respiración. La
electrónica la han ajustado y con todo ello la ganancia ha sido de
unos 3 CV de potencia máxima (rinde 135 CV a 9.400 rpm), pero lo
mejor es que tiene una curva mas llena y con mejor respuesta en toda
la gama de revoluciones.
La caja de cambios sigue siendo de seis velocidades, pero el
selector también ha sido objeto de un afinamiento para conseguir
mayor precisión y suavidad en el accionamiento del cambio.
Ahora nos toca divertirnos
Como te comentaba, la postura de la nueva Speed Triple es más
deportiva e invita a atacar, sientes la moto más recogida, que la
tienes absolutamente bajo tu control. En parado ya te transmite
confianza y sientes que te va a proporcionar toda la información
necesaria de forma precisa como para poder disfrutar de verdad por
tu carretera de curva favorita. Pero para ello primero tenemos que
salir de la ciudad.
Entre
coches se mueve bien es manejable y tiene un motor que responde
desde abajo y sobre todo a medio régimen. Solo achacarla que cuando
maniobramos en parado o a muy baja velocidad el ángulo de giro no es
demasiado generoso. Por autopista o autovía, nos tenemos que acoplar
bien pegados sobre el depósito e intentar escondernos tras los faros
y la instrumentación, pero es inútil, nos protegen muy poco. Como en
todas las naked estamos deseando salir de allí y adentrarnos por
terrenos de curvas para librarnos del azote constante del viento y
comenzar a divertirnos.
Cuando lo hacemos, esta Speed Triple no nos defrauda. Muchas veces
un equipo de técnicos o ingenieros deciden variar las cotas de una
moto, pero son conscientes que pueden mejorar un aspecto y
perjudicar otro y esta es una ley que casi nunca falla. Como ejemplo
sencillo y en líneas generales, si por ejemplo alargamos la
distancia entre ejes de una moto, con seguridad mejoraremos su
comportamiento en línea recta, pero perjudicaremos su agilidad. Y
esto nos pasa también cuando variamos el ángulo de dirección, la
altura y longitud del basculante, el avance, la curvatura de las
tijas de la dirección… y un largo etc. Los ingenieros cuando diseñan
intentan encontrar el mejor compromiso para cada moto y el tipo de
utilización que se va hacer de ella.
En
esta nueva Speed Triple he de aplaudir lo que han conseguido, porque
con la suma de unas y otras modificaciones han logrado mejorar su
comportamiento general prácticamente en todos los aspectos. Ahora el
eje del basculante va más cerca del motor y el propio basculante,
como te he comentado es 18,5 mm más largo, lo que favorece la
tracción y tenga más aplomo a alta velocidad y en línea recta. En
teoría estos cambios perjudicarían su manejabilidad, pero para ello
han jugado con la dirección radicalizando más el ángulo y
manteniendo la misma distancia entre ejes. El resultado global es
que te encuentras sobre una moto más ágil y rápida de reacciones,
pero al mismo tiempo es noble y no sacude la cabeza ni resulta
nerviosa de conducir. Esto lo achaco a que tiene un reparto de pesos
ciertamente conseguido, el piloto carga peso sobre el eje delantero
y te invita a practicar una conducción deportiva verdaderamente
divertida.
Eso es lo que sentí por mis puertos de montaña favoritos, atacando
con decisión y confianza cada viraje. Para practicar una conducción
deportiva sin concesiones endurecí un poquito la suspensión
delantera con respecto al reglaje de serie. La dejé para mi
perfecta, con aplomo y con cohesión, pero al mismo tiempo capaz de
absorber muy bien las irregularidades del suelo cuando está algo
rizado. La frenada es uno de sus puntos fuertes, es muy potente y
precisa, y hay que tener buen tacto con el pedal de freno trasero,
pues si te pasas pisando es relativamente fácil bloquear la rueda
(nuestra unidad no llevaba ABS).
En
cuanto a la potencia del motor me parece suficiente, aunque me
gustaría disponer de unos cuantos caballos más en la estirada final
con más carácter arriba. Lo que más me gustó de él es la buena
respuesta que tiene a medio régimen, cuando sales de un viraje a
3.500-4.000 rpm y abres el gas con decisión. No hay que estirar las
marchas hasta el límite (lo rojo empieza en 10.000 rpm), ni insistir
en la parte alta del cuentarrevoluciones. Por regla general es casi
siempre mejor cambiar antes (a 8.500-9.000 rpm) aun practicando una
conducción decididamente deportiva, le cunde más y avanza más rápido
de viraje a viraje.
En cuanto al cambio de marchas no he notado una mejora apreciable
con respecto al anterior y en mi opinión sigue sin ser especialmente
rápido, aunque posiblemente haya ganado algo en precisión.
Como conclusión te diré que la nueva Triumph Speed Triple es una
moto que me ha gustado y tiene armas y argumentos suficientes para
competir con éxito en el difícil mercado de las naked-streetfighter
(deportivas sin carenado) de alta cilindrada. Tiene un tamaño
apropiado, es ligera, manejable y muy divertida, con un componente
deportivo acusado, pero al mismo tiempo me ha perecido una moto
polivalente, cómoda y agradable para convivir con ella cada día.
Lo +: Frenos y comportamiento general.
Lo -: El motor es un poco soso arriba.
Texto: Mariano Urdin
Fotografías: Manuel Álvarez
Diciembre 2010
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