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Prueba TRIUMPH SPEED TRIPLE

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Tom Cruise me alucinó en la
película de “Misión Imposible 2”, ni el mejor de los pilotos
stuntman que conozco es capaz de realizar esas cabriolas y tan
espectaculares acrobacias sin dejar de disparar y por supuesto dar
siempre en el blanco. La moto que utilizaba era una
Triumph Speed Triple, sin duda una moto de cine, como verás a
continuación.
La
realidad es que el cine de ficción es así, casi todo mentira, pero
esta
Triumph es una moto muy real, de carne y hueso… o mejor dicho de
acero, fibra y aluminio. Si hacemos un poco de historia, la primera
Speed triple se deriva la parte ciclo de la deportiva Daytona
855i de 1997, a la que habían desnudado y acoplado por primera vez
el doble faro
delantero que le da una cara rara como de insecto y que se ha
convertido en seña de identidad del modelo.
Esta última versión
(lanzada en el
2008)
es muy diferente a aquella, pero conserva todo su carisma, toda su
personalidad y diría más, creo que hasta la ha aumentado.
En mi opinión
Triumph
ofrece productos propios que se desmarcan de la competencia, no
necesariamente son mejores ni peores, pero si son diferentes y
ofrecen un soplo de aire fresco a un mercado técnico que parece un
poco anodino por la uniformidad de los fabricantes. Su
motor de tres
cilindros en línea, su peculiar chasis formado por un entramado de
tubos de aluminio soldados entre si que arman una especie de doble
viga de la que cuelga el motor, le confiere un estilo y personalidad
única. Y lo mejor de todo es que ¡funciona de maravilla!
Unos cuantos detalles
Aunque
la estética en líneas generales permanece prácticamente igual a su
antecesora, se han retocado y mejorado multitud de elementos. Han
rediseñado las
ópticas de su espectacular
doble faro
delantero y ahora van las dos encendidas tanto en la posición cruce
como carretera, el
piloto posterior se ha estilizado y emplea leds infundibles. Han
variado las tapas laterales y las que protegen el radiador, el
sub-chasis trasero, el hueco de la batería, la guantera, los
protectores de los silenciosos, han bajado la altura de los
reposapiés traseros y el asiento del pasajero ahora es algo más
cómodo. El del conductor es más estrecho en la parte de la unión con
el depósito, lo que permite llegar con mayor facilidad al suelo. Los
intermitentes son más pequeños y le dan un aire mas deportivo,
hay un tapa-colin para cubrir el asiento posterior, se puede pedir
con un juego de escapes Arow más ligeros y deportivos y un pequeño
parabrisas que va por encima del doble faro y protege bien hasta
150-160 km/h.
El motor sigue
siendo el tricilíndrico en línea de 1.050 cc de doble árbol de levas
en culata (DOHC) refrigerado por agua, con 4 válvulas por cilindro y
alimentado por un sistema de inyección Keihin con toberas de 46 mm.
El
escape es un
3-1-2 y termina es sus dos característicos silenciosos que se elevan
al final y salen por cada lado del colín. Rinde 132 CV a 9.250 rpm.
con un par de 10,7 kgm a 7.500 rpm. El cambio es de 6 velocidades,
mejorado en esta versión con un selector más preciso y de menor
recorrido.
En
cuanto al bastidor, aparte de lo ya comentado, lleva un
basculante
trasero monobrazo también de aluminio que discurre por el lado
izquierdo,
llantas de aleación de 14 palos curvados, más ligeras lo que
proporciona una inercia un 5% menor para favorecer la manejabilidad.
La
horquilla
delantera es Showa invertida multirregulable de 43 mm y atrás monta
un
monoamortiguador de la misma marca que también se puede regular
en tres parámetros, compresión, extensión y precarga de muelle.
El equipo de
frenos
se ha mejorado y cuidado el detalle, monta
discos
Brembo de 320 mm con pinzas de la misma marca de anclaje radial
con cuatro pistones y cuatro pastillas y bomba también radial, que
aseguran una frenada al máximo nivel.
Nos vamos de paseo
Leí
en una ocasión una frase de cierto filósofo amante de naturismo que
decía algo así como que la vida es más divertida cuando estás
desnudo. Y ese parece ser el lema de las grandes naked de hoy en
día. Esta
Speed triple la tenemos que encuadrar de lleno en ese
segmento, que parecen ser las motos que han tomado el relevo de las
superdeportivas. Esto ha sido así porque la excesiva especialización
de estas últimas las hace poco menos que inútiles fuera de un
circuito y estas naked, son divertidas, eficaces, hasta cierto punto
polivalentes, suficientemente potentes como para satisfacer a un
piloto experto en carretera por muy exigente que sea y más fáciles
de utilizar que una super-deportiva pura por un número mayor de
usuarios.
Esta
Speed triple la he probado a fondo por mis carreteras
favoritas y en todo tipo de escenarios y sin tapujos te diré que
aunque no es la naked más novedosa del momento, posiblemente sigue
siendo la que más me gusta. La primera vez que te subes se te antoja
una moto un poco extraña. El manillar es ancho y plano, y la
posición adelantada, parece que la
rueda delantera
se quiere esconder debajo de ti. Esto es porque tiene unas cotas
bastante radicales, dignas de una deportiva pura.
Aparte
de su innegable personalidad, su
motor tricilíndrico
suena de una manera especial, empuja con contundencia desde abajo,
muy vigorosa a medio régimen y no desentona en su estirada final
allá por las 9.500 rpm. Es súper divertida en tramos virados
saliendo de horquillas de 2ª levanta rueda entre curva y curva con
una respuesta que puede ser incluso demasiado salvaje para algunos y
sin embargo eso será la sal de la vida para otros. A pesar de de ir
muy encima de la rueda delantera, algo importante para mi que me
transmite buen feeling de lo que pasa ahí delante, al salir del
viraje y abrir el gas a tope, cargo el peso hacia atrás para
favorecer la tracción y automáticamente el
tren delantero
se aligera, pero de forma noble y previsible.
Es inmediata en sus respuestas y su eficacia a la hora de frenar,
tumbar y abrir gas en carreteras viradas es sencillamente
deslumbrante, gira en un ladrillo y parece que quiere acortar las
trayectorias para comerse las curvas lo antes posible. Se siente
ligera y agresiva, pero por suerte no resulta una moto indómita,
nerviosa o difícil de llevar, sino más bien todo lo contrario. Es
intuitiva, reacciona con la rapidez del pensamiento y siempre se
dirige con precisión a donde miras, es neutra en mitad del viraje y
está muy bien asistida por la nobleza de su bastidor y la eficacia
de
frenos y
suspensiones.
Dinámicamente ofrece tanto que requiere cierto periodo de adaptación
para situar y establecer sus límites, y una vez que la conoces y la
entiendes, la
Speed triple en tramos virados es una moto muy difícil de
batir.
Como
moto de utilización diaria te diré que me ha sorprendido, la he
utilizado para todo y la verdad es que me ha dado mucha pena tener
que devolver la unidad de pruebas al importador. Hasta en ciudad no
desentona y se desenvuelve con soltura gracias a su ligereza,
agilidad y buena respuesta del
motor a bajo y
medio régimen. Para hacer turismo la verdad es que resulta ser como
el resto de las naked, no vale según viene de serie. Cuando llevas
más de 150 km recorridos por autovía o autopista, estás harto de los
zarandeos del viento, pero si le adaptas, aunque solo sea la pequeña
cúpula protectora de su extenso catálogo de accesorios, la cosa
cambia. Y en cuanto a viajar con pasajero, este tiene que ser un
entusiasta, su
asiento es más bien pequeño, no tiene donde sujetarse (excepto
ala cintura del piloto, que es lo más recomendable) y las
estriberas, aunque las han bajado un poco, continúan estando
bastante altas.
Ahora bien, cuando te acercas a la montaña a recorrer tus tramos de
curvas favoritas, se te olvida todo lo demás y aprecias la esencia
de esta moto, una verdadera deportiva a la que le han quitado la
ropa y para pasárselo en grande la han dejado solo en bragas y
sujetador, ja, ja, ja…

2010
Prueba y Redacción:
Mariano Urdín
Fotografía: Paloma Soria
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