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Prueba TRIUMPH DAYTONA 675

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PERO VAMOS A RODAR
Sí, sí, todo eso que os cuento es muy interesante y está muy bien,
pero seguro que lo que quiere saber es cómo va esta
Daytona evolucionada. Por lo tanto, vamos a ello.
Pues si ya hasta ahora, en las ocasiones que había
tenido para probarla a lo largo de estos años, se había convertido
sin duda en mi súper sport favorita- y no quiero personalizar, pero
conozco a muchos a los que les ha pasado lo mismo, “traicionando”
así la larga tradición de japonesas tetracilíndricas que cualquier
amante de las deportivas ha tenido durante los últimos años- , pues
ahora va simplemente mejor. No abismalmente mejor, porque lo que va
bien es muy difícil de mejorar de forma absoluta, pero lógicamente
notas los detalles evolucionados cuanto más exiges a la conducción…
o pilotaje, como prefieras.
Por eso, sigue admirándose lo estrecha que resulta
en la zona de unión del asiento al
depósito,
lo que te permite mover te cómodamente sobre ella. Además, la
dirección sigue siendo igual de ligera (de llevar y controlar, me
refiero) que antes, pero ahora quizá con un poco más de estabilidad
y facilidad de cambiar de dirección gracias a las
llantas
aligeradas. Por otro lado, la primera es más larga, lo que te
permite aprovechar los demoledores medios que tiene este
extraordinario motor- comparándola con la competencia directa
“cuatro cilindros”, naturalmente-para poder hacer alguna curva muy
cerrada en primera cuando en otros modelos sería imposible.
Y si es cierto que notas como puedes rodar algo más alto de vueltas
sin que entre el corte de encendido, algo que puede ocurrirte si
vienes de alguna 600 japonesa que gira más allá de las 15.000
revoluciones, aunque desde luego te será mucho más difícil que si
das el salto a una bicilíndrica. En cuanto a velocidad máxima, llega
hasta los 270 de marcador, que son unos 260 reales. Desde luego que
no está nada mal, sobre todo teniendo en cuenta que pocas o ninguna
vez alcanzarás estas velocidades que, con el acoso de la DGT y sus
secuaces, serían casi de cárcel. Otra cosa son los circuitos muy
rápidos, que por otra parte son minoría en el ya amplio panorama que
al respecto tenemos en España. No obstante, y como ya te hemos
comentado, la gran ventaja que distingue a esta inglesa y que te
permitirá disfrutar y rodar más rápido que con ninguna otra, es la
facilidad con la que te permite trazar curvas de todo tipo con más
rapidez y menos esfuerzo del que te esperas.
Hablemos de la amortiguación. Ahora tiene más
posibilidades de regulación, especialmente detrás con doble
regulación para el hidráulico en compresión. Como siempre, tiene
amortiguador de dirección colocado eficazmente bajo la
tija, que desde
luego hace bien su trabajo. No es regulable, pero sí logra
tranquilizar la rueda
delantera incluso en aceleraciones muy bruscas a la salida de
curvas lentas, que es realmente lo que se busca. Por otro lado, la
horquilla ha ganado 1 cm de holgura en la precarga de muelle.
La
Daytona ha sido una excelente deportiva, y ahora es aún mejor,
pero desde luego no es la mejor moto del mercado para viajar. No
obstante, eso es algo que, a poco que sepas del mundo de la moto,
seguro que ya tenías más que asimilado si tenías esta
675 entre tus opciones. Aunque, no nos engañemos, muchos de los
que estáis leyendo esta prueba seguro que ha hecho largos viajes,
incluso con pasajero, en rabiosas deportivas, por lo que en este
caso tendrías los mismos problemas de sobrecarga de muñecas y
hombros por los manillares bajos y poca penetración aerodinámica por
culpa de las angulosos y afiladas formas que cualquier “racing”
tiene. No obstante, esto último se puede mejorar mucho gracias al
amplísimo catálogo de complementos que
Triumph ha desarrollado para esta moto, instalando una
pantalla más
alta tipo doble burbuja. Además, para este uso te encuentras con una
gran ventaja respecto a sus rivales de cuatro cilindros: que a pesar
de su cilindrada media, y al tener mucho más par disponible, consume
bastante menos al permitirte rodar a menos revoluciones. En nuestra
prueba, con tramos realmente rápidos estirando algunas marchas hasta
la zona roja, combinados con otros de media velocidad, gastamos 7 l
y medio. Esto, contando con consumos mínimos que rondaban los 6.
Y si la usas alguna vez (o con más asiduidad de la
quisieras si es tu única moto) en la ciudad, te encuentras con lo
mismo. No es precisamente un escúter, pero gracias a su poderoso a
la vez que progresivo y suave empuje en bajos y medios, siempre
dispones de buena tracción sin tener que estar haciendo patinar el
embrague cada dos por tres, y además gracias a su estrechez general
no pasa demasiado mal entre los coches.
Por cierto, que se me olvidaba. La marca también tiene un kit
pensado para su uso en circuito, por lo que, por ejemplo, incorpora
de serie una preinstalación para un sistema de cambio
semiautomático. Por supuesto, en el kit podemos encontrar piezas que
van desde las estriberas, hasta escape completo Arrow y diversas
piezas internas de motor. Por si te interesa saberlo, el otro día
nos comunicaron directamente de
Triumph España que tiene preparadas un par de unidades de
Daytonas para llevarla a diferentes cursillos y rodadas en
circuito (de nuestros amigos de WPB, por ejemplo) para que algunos
usuarios puedan probarlas y que de esta forma puedan “romper” el
tabú que muchos usuarios de motos deportivas y asiduos al circuito
tienen sobre las motos “no japonesas”. No en vano, desde su
aparición, los Daytona ha permitido a
Triumph ganar adeptos de otras marcas en un 78% de las ventas.
Por algo será.
Lo destacable:
- Diseño ya conocido, pero igualmente atractivo
- Manejabilidad
- Motor poderoso en bajos y medios.
- Chasis
- Posibilidades deportivas
Lo mejorable:
- Polivalencia
- Posibilidades ruteras limitadas
- Espacio para el pasajero mínimo
- Menos “estirada” a altas revoluciones que las 4
- Para algunos sigue siendo una marca poco “habitual”
Precio: 11.295 €
Octubre
2009
Prueba y Redacción: David
García de Navarrete
Fotografía: Miguel Méndez
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