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CONCLUSIÓN Frente a otras opciones de motos sport clásicas que podemos encontrar en el mercado- Ducati GT 1000, por ejemplo- las Triumph son menos deportivas y agresivas, pero bastante más agradables, fáciles de llevar y también mantienen más pura y realmente el espíritu retro. Está claro que esta familia con el motor clásico bicilíndrico refrigerado por aire, aparecida en el año 2000, son las más características de toda la gama Triumph. Cierto que los últimos años ha logrado pegar fuerte en el segmento más difícil de todo el motociclismo actual, como es el de las supersport con excelentes modelos “hi-tech” como la Daytona 675, pero lo cierto es que para el gran público Triumph es la fábrica de motos retro por excelencia, al igual que Harley es la madre de todas las fábricas custom. Por eso es tan importante para la marca británica mantener el nivel en esta familia de modelos, y la verdad es que en estos años o lo va haciendo de forma impecable. Es curioso comprobar que, ahí es por donde vayas y hables con motoristas de la “tribu” que hables- “racing”, custom, traileros, etc.- todos caen rendidos ante el añejo y dulce sabor (como el de un buen whisky escocés) de las Triumph clásicas de la que esta T100 es una excelente representante. Una buena muestra de lo bien que hacen sus motos los chicos de Hinckley. Lo destacable: -Diseño-suavidad del motor -consumos -prestaciones sorprendentes -agilidad y facilidad de conducción Lo mejorable: -penetración aerodinámica-comportamiento con asfalto bacheado - tapón de la gasolina sin cerradura. - Ciertas vibraciones a medio régimen - amortiguaciones básicas Octubre 2009 Prueba y Redacción: David García de Navarrete |
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