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Por un puñado de...centímetros Si. Sólo unos pocos centímetros cúbicos diferencian a este X-Motion 300 de su predecesor de 250cc. De hecho, menos todavía de lo que parece, por que a pesar de su nombre cúbica sólo 263cc. Sin embargo, la mejora de prestaciones es sustancial.
Por fuera, las líneas del TGB están basadas (se le nota) en los anteriores Yamaha X-Max. No quiere decir esto que se parezcan mecánicamente, tienen más bien poco que ver. Pero el morro y sobre todo, la trasera plana recuerda mucho al Yamaha. Es grande de tamaño; no pesa demasiado (no mucho más que otros GT de su cilindrada), la cúpula es alta y el asiento cómodo: te deja estar mucho tiempo sobre él. Tiene algunos detalles estéticos “discutibles”; no digo que no le gusten a nadie, pero tiene cierto toque de estética “tunning”, cómo las botellas separadas de amortiguadores o el cuadro, retroiluminado en azul y con unas “rayas” en una circunferencia digital enmarcando la pantalla de la velocidad que aumentan conforme coges velocidad. Hay quien dice que es un doble cuentakilómetros, pero no hay escala de velocidad, por lo que sólo sirve de adorno. Se completa el cuadro con un cuentavueltas analógico con unos testigos dentro y más datos (como el nivel de combustible) en la pantalla digital central. Es completo, aunque se hecha en falta un reloj de temperatura del agua. Por el lado positivo, el manillar, con cierto estilo deportivo, las llantas de cinco palos y el asiento, grande cómodo y con dos alturas, son todo un acierto.
Dos detalles interesantes del X-Motion son los reposapiés automáticos del pasajero y el freno de aparcamiento. Los primeros se despliegan pisando sobre el botón metálico que hay en su base y se recogen empujándolos con el tacón a su posición: no hay que tocarlos con las manos. Y el segundo, el freno, es un mecanismo tan sencillo como eficaz: hay un “balancín” en la maneta de freno trasero, en su base, que permite bloquear la maneta cuando has tirado de ella y así mantener la moto frenada: todo un detalle cunado tienes que soltar las manos del manillar en una cuesta, como por ejemplo, para buscar el mando de la puerta del garaje.
Cómo va
Es un scooter de buen tamaño. El
asiento es ancho y esto no pone
fácil a los menos altos llegar bien al suelo, estando bien sentado.
La llave de contacto está en el escudo interior, un poco por debajo
del manillar. Se ve bien y es
fácil operar con ella estando ya sentado en el scooter. Se pone en
marcha sin problemas,
pulsando el botón de arranque y
con una maneta cogida, como con cualquier scooter automático. No hay
vibraciones ni ruidos mecánicos, salvo en nuestra unidad, que por lo
visto tenía el
escape
partido y soldado y en frío sonaba un poco más fuerte de lo normal.
En marcha, el
TGB acelera bien, desde abajo y en cuanto abres gas. En los
baches es un poco “rebotón” de atrás, pero no resulta incómodo.
Sales a la carretera y el scooter se muestra noble y rápido. Llegas
enseguida a verle los 140 Km/h, entre otras cosas por que la
relación de transmisión es algo corta. Esto, que en subidas o
saliendo de los semáforos es una bendición puede convertirse en un
pequeño inconveniente bajando o simplemente, llaneando: si mantienes
el gas abierto a tope llega enseguida al corte de encendido (antes
de que la aguja del cuentavueltas se meta en la En ciudad, su mejor baza es la buena aceleración y que es cómodo. No gira demasiado y es un scooter grande. Ojo, no quiere esto decir que te vayas a quedar “clavado” detrás de los coches en cualquier atasco: es un scooter y como tal, te ahorrarás muchos líos de tráfico. Pero no es un agilísimo scooter de 90 Kgs.
En conclusión Desde luego, lo mejor de los TGB es su precio. No sólo es asequible, es que es el más barato del mercado sin meterte en “marcas chinas desconocidas”. Puede que TGB tampoco te suene mucho, pero es una fábrica de Taiwán, con más de 30 años en esto de hacer scooters que empezó como filial de Piaggio fabricando Vespas. A España, además, las traen los mismos importadores que hace años trabajan con Daelim o Hyosung, lo cual es una garantía. En si, el X-Motion 300 emplea el motor del Sym GTS 300, otra de las marcas taiwanesas que se comercializan en Europa. No está mal fabricado, aunque tampoco busques lujos y acabados perfectos: para eso tendrás que gastarte más dinero. Pero por los 3.259€ que te costará este TGB no encontrarás otro scooter de este nivel de cilindrada y equipamiento.
Lo destacable: - El 300cc de mejor precio del mercado. Buen precio y buenas prestaciones.
Lo mejorable: - La boca de llenado de combustible y algunos acabados son mejorables.
Prueba y Redacción: Daniel Navarro “Dani Racing” Fotografía: Paloma Soria Marzo 2011
Equipamiento probador: Chaqueta: Halvarssons Guantes: Halvarssons Botas: Axo |
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