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Con piel de lobo La nueva Sym Wolf 125i sigue la moda de imitar a las motos grandes, pero de forma original: la estética de una agresiva naked y una nueva mecánica de inyección para propulsar una 125 cc de filosofía utilitaria, por lo que, aunque el dicho popular se usa al revés, la Sym Wolf 125i no es un “lobo con piel de cordero” si no más bien un corderito, suave y de trato fácil, a pesar de su aspecto de streetfighter.
SYM es la contracción de Sanyang Motors, una fábrica en Taiwán que
lleva muchos años ya en este negocio. Además, por si tenías dudas de
su capacidad, debes saber que dicha fábrica pertenece Toma el nombre de un modelo anterior de la marca. Como Wolf se conocía hasta ahora una original 125 cc “neo-clásica” de estética retro y componentes muy básicos; un poco al estilo de las Triumph Bonneville, Guzzi V7 o Ducati GT modernas, pero en 125. Nada que ver con esta nueva Wolf 125i, una moto que ha tomado la estética de las naked deportivas modernas (¿no tiene un aire similar a las Hornet?). Así, las tapas laterales en negro, el gran faro con óptica de superficie multiconvex, la mini cúpula en color carrocería sobre el cuadro o el colín corto y elevado. Lleva, como ves en las fotos, unas aletas laterales por debajo del depósito de gasolina al estilo de las que suelen rodear el radiador. Pero que no te confunda: en la SYM son sólo de adorno, puesto que la refrigeración de su motor es por aire. No necesita más, por que como te decía en la entradilla, la Wolf no intenta ser una “deportiva 100%”, si no más bien una agradable utilitaria, más sofisticada que una simple 125 cc básica, pero de prestaciones similares.
Emplea un chasis de simple cuna, cerrando la estructura por abajo
con el motor. Todo ello va bien “camuflado”, con tapas que simulan
un robusto chasis de aluminio en el anclaje del
basculante y las
tapas laterales que continúan bajo el
depósito. Dentro de este
chasis, el monocilíndrico de 4T y refrigerado por aire emplea sólo
dos válvulas en la culata. Eso sí, la alimentación se ha confiado a
un equipo de inyección electrónica. Con estas características y,
aunque la marca no declara El resto de la parte ciclo es también bastante estándar. Detrás confía en un sólo amortiguador central, montado directamente en el basculante, sin bieletas. Delante, una horquilla convencional con barras de 37 mm. Están taradas suaves, de forma que pasear con la Wolf no suponga dar botes a pesar de que el asfalto no sea perfecto. Los frenos son de disco para ambos trenes, de 260 y 220 mm respectivamente. Realizan su trabajo bien, con buen tacto y siguiendo lo que ya es el “mantra” de esta moto: no es una deportiva, por lo que se ha buscado más bien un tacto progresivo y que no “asuste” más que un buen mordiente. El cuadro es bonito, muy completo y de diseño original. Sobre él hay un pequeño deflector; no muy útil, pero “a la moda” de las naked sport actuales. Bajo el asiento del pasajero, que puedes abrir con la llave de contacto en la cerradura del lateral del colín, caben documentación o un pequeño candado de disco. Y para aparcarla, pata lateral y caballete central. Bien equipada, sin duda. Pero la pata lateral es de las que apaga el motor hasta en punto muerto. Un fallo, en una moto de este nivel.
Cómo va
Si tuviera que resumir todo este apartado en una par de palabras,
con la
Wolf no tendría problemas: es una moto utilitaria y
agradable. Agradable en todos los sentidos, puesto que es una moto
con una línea conseguida y cuando la arrancas emite un sonido ronco
y sin ruidos mecánicos, más de “mot Subirte a la Wolf es fácil para todo el mundo. No es una moto muy alta y la posición de conducción es muy razonable: un poco sport, apoyado hacia delante y los pies “un pelín” retrasados. Es cómoda, el asiento es confortable y todos los mandos están en una posición acertada. Son de calidad y se accionan con comodidad. No hay vibraciones molestas, sólo si “las buscas” notas que es un monocilíndrico de 4T lo que tienes debajo. El cambio, preciso, el embrague, suave: es fácil maniobrar con ella, aunque es un poco “cutre” el no poder poner la pata de cabra en punto muerto por que se para el motor, pero en fin.
En marcha la
Wolf es perfecta para pasear: cómoda, sin vibraciones,
con el sonido justo del motor y en general, agradable. No quiere
esto decir que tengas que ir siempre de paseo: tiene buen chasis y
parte ciclo, lo suficiente para “darle un poco al mango”. Pero el
pequeño motor de 125 cc no es ningún tiro y por encima de los 100 Km/h
de marcador ya va un poco forzado. Frena bien, se tiene bien Si la vas a utilizar por ciudad es una buena opción. Por un lado, su “pinta” de moto grande, de naked deportiva de más cilindrada, por otro, una buena agilidad y una maniobrabilidad de 125 cc. Están bien equilibrados ambos extremos en la Wolf. Como te decía antes, es una moto cómoda, no muy alta y gira bien. Con un desarrollo de transmisión más bien corto, sale deprisa de los semáforos y le da un poco igual ir cuesta arriba que cuesta abajo en marchas cortas o medias. Es por este motivo, por ese desarrollo corto, por lo que en carretera va mas “justita” de prestaciones, algo que si te preocupa mucho puedes cambiar con una nueva corona de transmisión más pequeña o un piñón de ataque más grande.
En conclusión Una moto atractiva, con un diseño estético muy acertado y un buen equilibrio entre la necesidad (o las ganas, si prefieres) de aparentar ser una moto mayor y no perder la agilidad y ligereza de una 125 cc. Con un nivel de equipamiento correcto, sólo la desconexión del motor al extender la pata de cabra, que sucede hasta estando en punto muerto, no esta al nivel de una moto de su precio. Un precio, por otra parte, algo elevado, puesto que otras 125 cc de su nivel de prestaciones están bastante por debajo de los 2.999 € que hay que desembolsar para hacerse con una Sym Wolf 125i.
¿te ha gustado?
Lo destacable: - Una preciosa naked de aspecto sport y funcionalidad de utilitaria.
Lo mejorable: - El precio se acerca más al de las deportivas de 15Cv de la categoría que a las básicas.
Prueba y Redacción: Daniel Navarro “DaniRacing” Acción: Antonio López “Putxo” Fotografías: Miguel Méndez Septiembre 2011 Equipamiento Probador: Chaqueta: Halvarssons/Lindstrand
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