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Suzuki quiere jugar con las mismas cartas que su competencia en uno de los segmentos mas importantes del mercado, las naked de media cilindrada. Para ello lanza un producto novedoso que sigue sus mismas reglas, una 750 con el aspecto y el precio de una 600.
Kawasaki fue la primera que empezó a vender una naked de 750 rodeada
de un envoltorio atractivo y a precio de 600. Su éxito se vio
rápidamente refrendado, conquistando y dominando el mercado con mano
de hierro desde su lanzamiento. Yamaha el año pasado se unió a la
fiesta y ha dado todavía un paso más adelante con su FZ-8 de
Suzuki, ha estudiado bien la situación, ha analizado el mercado actual y valorando las difíciles circunstancias que le rodean, y creo que han tomado el camino correcto al abordar el diseño de su nueva GSR 750 bajo el prisma del sentido común. Esta moto pretende ser una moto polivalente, sencilla, barata de mantener y con un precio de adquisición ajustado. Pero al mismo tiempo tiene que tener un diseño atractivo y tiene que ser muy divertida de conducir. El primer punto, no tienes nada más que mirar las fotos, personalmente y aunque sobre gustos no hay nada escrito, creo que lo han conseguido. Sus nuevas líneas afiladas y angulosas con un colín sobreelevado y minimalista, sigue las modernas tendencias actuales con un look atrevido y deportivo. Y en cuanto a sus cualidades dinámicas, ahora te contaré un pequeño adelanto, pues en esta presentación he tenido la oportunidad de rodar unos cuantos kilómetros por las carreteras de la “Sierra Pobre” madrileña.
Una breve descripción Antes de entrar en faena quiero resaltar algunos detalles importantes del diseño de esta moto y su construcción, y analizar el porqué de algunas de las soluciones empleadas.
En el bastidor es donde encontramos novedades, y la más importante
es el material empleado en su construcción, que en vez de ser el ya
casi tradicional aluminio de las deportivas y naked deportivas, pasa
a ser de acero. Este cambio puede parecer un paso atrás, pero como
nos comentaba uno de los responsables de la marca, esto no es
El basculante también está construido en acero, es de un diseño tan sencillo y tradicional que parece una pieza de la década pasada. Es un doble brazo, unido mediante bieletas a un amortiguador -con regulación solamente de precarga de muelle- para dotar de progresividad variable a la suspensión trasera. Para amortiguar la parte delantera encontramos una horquilla invertida de 41 mm de diámetro, sin ningún tipo de regulación. En el apartado de frenos, todo es tradicional, lleva dos discos en la parte frontal de 310 mm mordidos por pinzas de doble pistón y un disco trasero de 240 mm con pinza sencilla. Por el momento no está disponible una versión con ABS, pero la tendremos en breve con un sobreprecio de unos 500 o 600 euros.
Por la “Sierra Pobre”
La ruta preparada transcurría por la zona este y noroeste de la
comunidad de Madrid, conocida como “la Sierra Pobre” y de verdad que
no tiene nada que ver con
La verdad es que esas carreteras también las conozco bien, pues por ahí se disputaron los tramos del ultimo Rally de Madrid en moto, en el año ’93 y lo entrené duro con mi compañero de entonces, Augusto Moreno de Carlos, sobre sendas Honda CBR 900 RR. Ganamos nuestra categoría y a punto estuvimos de conseguir el primer puesto en la general, pero se nos escapó por poco y quedamos segundos tras los Campeones de España de la especialidad, Borja Gibernau y Juan “Canito” Bultó. ¡Qué tiempos aquellos, ja, ja, ja…!
Pero volvamos a la GSR que al fin y al cabo es la protagonista de
estas líneas. Te diré que pese a su frugalidad en cuanto a lujos
innecesarios y aspecto un tanto austero, la realidad es que tiene un
comportamiento general excelente y eso se debe a su equilibrado y
estudiado diseño. El motor es muy alegre, responde bien a cualquier
solicitud del mando de gas y sube de vueltas de forma contundente y
lineal. Además nos comentaron que han mejorado el conjunto
selector-cambio-embrague y de verdad que se nota. Normalmente este
apartado en las Suzuki suele funcionar francamente bien, pues ahora
funciona todavía mejor, las marchas entran con suavidad y
Durante el tramo virado de la zona del Atazar, una carretera muy bonita con el firme en buen estado y virajes de todo tipo, la GSR 750 me causó muy buena impresión. Me pareció noble y equilibrada, sin destacar claramente en nada concreto pero sin desfallecer en ningún apartado. Frena bien, sale de los virajes con energía, es manejable, se mueve bien entre curvas enlazadas, me pareció ligera y aplomada… una moto muy divertida. Evidentemente para valorarla realmente le tengo que hacer más kilómetros y utilizarla en escenarios mas diversos, incluso compararla con sus rivales directas. Pero creo que los señores de Suzuki han dado en el clavo y a las Kawasaki, Yamaha, Honda, Triumph y compañía les ha salido un nuevo granito con esta Suzuki GSR 750 y me temo que justo donde más duele.
Prueba y Redacción: Mariano Urdín Fotografía: J.C. Orengo Abril 2011 |
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