Presentación SUZUKI GLADIUS 650

LA ESPADA

Este año, a causa de la crisis entre otras cosas, la verdad es que no nos espera una oleada de novedades tan intensa como en el 2008, por lo que poder disfrutar de una novedad “de verdad” como ésta es todo un soplo de aire fresco y resulta especialmente interesante por varios motivos. El primero es que este modelo fue visto por primera vez durante la presentación de la nueva gama que disfrutamos allá por septiembre en la Ciudad de la Luz. En la capital francesa había motos espectaculares como la nueva GSXR 1000 o las nuevas megacustom, y sin embargo una de las que más llama la atención fue esta nueva y refrescante apuesta de Suzuki. Se trataba de una moto económica, polivalente pero que no por ello renunciaba a la calidad que, francamente y no es por hacer la rosca a nadie, suelen disfrutar los modelos de la marca. Llamaba la atención que, como se anunció, a nivel de mercado se trataba básicamente de la sustituta de la mítica GS 500.

  

LA ESPADA

Menuda patata caliente debió ser para el equipo de diseñadores de la Gladius desarrollar la moto que se encargaría de relevar a una superventas tal longeva, incombustible y apreciada como ha sido durante casi dos décadas la GS. Hay que tener en cuenta que, realmente, esta veterana cilíndrica de medio litro no se ha dejado de comercializar por falta de aceptación en el mercado, ni muchísimo menos, y tanto es así que la filial española hubiera deseado poder mantenerla en catálogo varias temporadas más. El problema estaba en que la nueva generación de normas anti misiones (léase la Euro 3 y las que llegarán más tarde) no permitían que el veterano bicilíndrico refrigerado por aire, que data de mediados de los 80, pasase a las homologaciones actuales. Aparte, a pesar de que seguía siendo una opción perfecta para aquellos que buscaban su primera moto grande, fiable, básica y fácil de manejar, los años ya la pesaban mucho. Por lo tanto, se necesitaba un nuevo modelo.

Por ello, y siguiendo las tendencias del mercado, todos los departamentos involucrados en el desarrollo de la moto -ingeniería, diseño, marketing, etc.- trabajaron conjuntamente (algo que no ocurre con frecuencia en las marcas, para qué engañarnos) para extraer todas las características de los modelos de media cilindrada que más éxito han tenido tanto de la propia marca como del resto del mercado. O sea, buscar los mejores recursos propios para adaptarlos a las tendencias actuales y lograr un modelo que logre abarcar mucho, ser moderno y atractivo y con un precio final asequible… por no decir barato que suena peor. El resultado fue este modelo que puedes ver las fotos y para el que se eligió el nombre de la espada corta usada por los gladiadores en sus luchas a muerte en la arena… algo parecido a lo que tendrán que pelear las marcas en el agitado mercado actual.



BÁSICA PERO ESPECIAL

A ninguno se nos escapa el espectacular giro y evolución que han sufrido las motos naked en los últimos años. Cuando antes eran modelos básicos, con diseños los más discretos posible y partes ciclo “justitas”, se ha pasado a que modelos que rondan incluso unos muy accesibles 6.000- 7000 € ya tienen excelentes chasis y motores, diseños entre agresivos y futuristas y un toque moderno que convenza a toda una nueva generación de usuarios que buscan ese “algo más” que les distinga del resto. Ese fue precisamente la base del éxito de la naked más exitosa de los últimos lustros, la Ducati Monster, y que después ha sido continuado por otras como la Yamaha FZ6, la misma Suzuki GSR, y sin olvidar arrasadores éxitos sorpresa como la Triumph Street Triple 675 o, como única representante reciente entre las bicilíndricas japonesas, la Kawasaki ER6.



EL MOTOR

Precisamente esta última es la rival más directa y evidente de la nueva Gladius. En el caso de la Suzuki, y buscando esa sinergia y contención de costos, era lógico que se emplease uno de los mejores motores de la categoría, por no decir directamente EL mejor, que es ese estupendo V2 a 90° que se inauguró con la longeva y fantástica, aunque no suficientemente bien acogida en nuestro mercado, SV 650 o también en la líder indiscutible de las trail medias, la Strom.

suzuki gladius 650

Desde su aparición a finales de los 90, pero mucho más desde que disfrutó de una renovación incorporando inyección electrónica allá por el 2002, este propulsor ha ofrecido lo mejor que puede dar un bicilíndrico evitando casi completamente todo lo criticable, como puede ser cierto el traqueteo característico de sus motores o cierta rudeza al toque de acelerador. Es simplemente un motor perfecto que ofrece poco más de 70 caballos, 72 para ser exactos- aunque curiosamente este dato es difícil encontrar en las fichas técnicas que hemos podido ver de la Gladius, - pero que parecen mucho más por lo que “cunden” en un uso real. Además, cumple perfectamente tanto en uso urbano por su admirable entrega de par y motricidad como por su rendimiento en carretera abierta o incluso en conducción deportiva. Vamos, lo que se dice un motor completito, completito que, como guinda, ha demostrado durante todos estos años ser el colmo de la economía tanto de mantenimiento como en consumo y una de las mejores muestras de robustez que podemos encontrar en el mercado. Por otro lado no olvidemos que su estructura permite diseñar una moto bastante estrecha, lo que redunda en una mayor agilidad y facilitando llegar al suelo para los menos experimentados y también para ese grandísimo mercado potencial femenino que existe actualmente. Por cierto, a este respecto hay que señalar que esta moto se puede elegir con dos alturas de asiento: 785 y 805 mm respectivamente.

 

Así, el V2 se ha retocado con una relativa ligereza- puesto que, básicamente, no hace falta mucho para mejorar lo excelente- para reforzar su entrega de par sin afectar a su suavidad ni, y eso es muy importante, a su potencia máxima, puesto que esto es precisamente uno de los detalles más incomprensibles que suelen aparecer a la hora de evolucionar un motor de este tipo: rebajar la potencia a favor del par. Suzuki ha llenado los bajos y medios sin tocar esos 72 caballos en la zona alta del tacómetro. Para ello, se ha ganado un 10% de inercia en el cigüeñal, aparte de los habituales retoques de inyección con una ECU más eficiente. Además, se le ha incorporado un sistema de control de ralentí que mejorará su funcionamiento y contendrá aún más el consumo especialmente en la ciudad donde los continuos arranca-para son bastante habituales. A este respecto también hay que comentar que el motor ha cambiado estéticamente por fuera con tapas reforzadas para amortiguar los ruidos mecánicos, así como cambios en el sistema de activación del embrague, el piñonaje el cambio y otros para mejorar la combustión como por ejemplo incorporar doble bujía de iridio por cilindro. La efectividad de su funcionamiento lo demuestra el hecho de que es capaz de pasar las normas Euro 3 incluso sin tener que incorporar el habitual sistema de inyección de aire para mejorar la post combustión



EL DISEÑO

No tienes más que ver las fotos para darte cuenta que Suzuki no ha buscado precisamente hacer un modelo de líneas convencionales ni anodinas, sino más bien todo lo contrario. De hecho, en este diseño impactante- pero aún bastante más atractivo vista en vivo que en las fotos - es en el que se basa gran parte de su campaña. Como verás, el concepto se sitúa a años luz del convencionalismo de la veterana GS aún luchando prácticamente en el mismo segmento.

suzuki gladius 650

Su precioso chasis multitubular- que simula tener una placa de aluminio a la altura del de pivotación al estilo, entre otras, de las Benelli o las Bimota aunque se trata solamente de un embellecedor plástico- se ha diseñado para resaltar sobre un conjunto de fibras breve pero impactante que tiene una característica muy especial: se puede cambiar todo a voluntad del usuario, porque incluso los laterales del depósito son desmontables. Vamos, que básicamente es una moto perfectamente personalizable para que su dueño pueda presumir de tener ese temperamento y estilo propio que muchas veces faltan en las motos polivalentes con gran inspiración urbana. No podemos dejar de comentar su personalísimo escape, de doble salida y con formas entre redondeadas y “galácticas” que logra un sonido del motor amortiguado pero contundente… un poco al estilo de Ducati, para entendernos.

Sus líneas sinuosas pero con un toque moderno e impactante no pasan (ni quieren pasar) desapercibidas como muy bien indica el comienzo del dossier de prensa: “hay motocicletas que se funden entre el tráfico y se funden con el entorno. Otras son simples medios de transporte, con una función definida en una vulgar etiqueta de precio, sin ningún tipo de inspiración, absolutamente olvidables. Esta no es una de esas motos” Creo que no hace falta más para definir lo que Suzuki busca con la Gladius.



UN RAYO DE SOL

Todas las previsiones anunciaban nieve, vientos superiores a los 60 km/h y lluvia, como la que empapó Gijón todo el día anterior a la presentación. Por suerte, los chicos de Suzuki debieron poner una velita a la virgen de Covadonga y, para sorpresa de todos, amaneció un día no solamente sin lluvia sino incluso con algunos momentos de sol. Por tanto, pudimos tener una primera toma de contacto algo más intensa y menos problemática de lo que pensábamos en un primer momento.

Comenzamos rodando y haciendo fotos por la ciudad, las únicas que tendríamos porque, curiosamente, desde la misma marca se empeñaron en no hacer ni una sola foto en carretera. La verdad es que en su presentación nos llamó la atención el hecho que, desde el video promocional hasta los catálogos, estaban trufada de imágenes de jóvenes más o menos “yupis”, ejecutivos y con trabajos liberales inmersos en una intensa actividad tanto de trabajo como de vida nocturna, pero en ningún momento se podía ver a la Gladius rodando por carretera. Entre semáforo y semáforo la agilidad y facilidad de llevarla allá por donde quieras la convierte en un arma perfecta para el día a día. Además, esos cambios que anuncian en el motor respecto a su dosificabilidad y mejor funcionamiento al ralentí parecen ciertas. Estrecha pero cómoda tanto para el piloto como para el pasajero, con buen ángulo de giro, mandos bien colocados y perfectamente manejables… muy buena moto ciudadana.

 

suzuki gladius 650

El enfoque fundamentalmente urbano que se le quiere dar este modelo es respetable y no dudamos en que los chicos de marketing tengan sus razones, pero lo cierto es que cuando logramos salir por las reviradas cintas de asfalto que rodean la capital asturiana, disfrutamos realmente mucho. A pesar de estar el asfalto húmedo y sucio en muchos tramos, este admirable motor te saca de cualquier circunstancia sin rechistar y siempre con un suave pero contundente empuje casi en cualquier marcha. Por otro lado, su chasis se comportaba de forma admirable y solamente la horquilla, regulable pero de escaso diámetro, y la amortiguación trasera, muy básica pero de funcionamiento correcto, pueden llegar a sus límites si pasas la barrera de “conducción alegre” a “pilotaje”. Los frenos, con doble disco delantero con pinzas de 2 pistones más uno trasero con un pistón, cumplían siendo suaves, progresivos y suficientemente contundentes para el uso y el peso (200 kilos con todos los llenos) de esta moto Eso sí, básicamente es una moto cómoda, de adaptación instantánea, en el que todo está en su sitio y que tiene unos detalles de terminación más que correctos teniendo en cuenta el segmento que se encuentra. Por ejemplo, el cuadro de mandos tiene un diseño casi perfecto, compacto pero con todos los elementos legibles, en el que resalta un comodísimo y efectivo indicador de marcha insertada, detalle que hasta ahora sólo era coto cerrado de modelos más deportivos… y caros. Quizá sólo los retrovisores tengan un aspecto económico y convencional, aunque desde luego cumple su función perfectamente.



¿EXITO SEGURO?

Hombre, seguro, lo que se dice seguro, no hay nada en este mundo, y menos tal como está el mercado, pero desde luego si hay un modelo reciente que tiene todas las papeletas para alzarse con el título de mejor moto “buena, bonita y barata” es sin duda esta Suzuki. Y a estas tres B´s habría que añadir una E, la de estilo, que la aleja de la imagen anodina que se tiene de moto urbana y la acerca a toda una nueva generación que busca no solamente tener un medio de transporte que le lleve de “aquí a allá” sino identificarse con su moto y sentirse orgulloso cuando la ve en el garaje y se monta en ella.

Esperemos que el tiempo nos dé la razón, porque la Gladius se lo merece.



Prueba y Redacción: David García de Navarrete
Fotos: Joan Carles Orengo
Febrero 2009

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