Prueba SUZUKI DR 125 SM

 

ADAPTACIÓN INSTANTÁNEA

 Este motor, que ya es el colmo de la progresividad, suavidad y bajo consumo en los modelos anteriores que todavía usan carburación, ha mejorado lo que parecía imposible a este respecto con la incorporación de un nuevo sistema de inyección electrónica firmado por Mikuni. Con esto no sólo se logra un arranque perfecto sean cuales sean las condiciones ambientales, puesto que siempre el motor cobrara vida ronroneando como un gatito, sino que se reducen aún más unos consumos que ya con un carburador eran dignos de un mechero. En un trazado mixto en ciudad con salidas a alguna circunvalación es realmente fácil rondar los ¡3 l y medio! Vamos, que después de comprártela es posible que, si te mueves mucho a diario por la ciudad, la amortices en menos de seis meses sólo con la gasolina que te ahorras.

Otra de sus grandes características es su tacto general. Cierto que, habida cuenta de su pequeña cilindrada unitaria, tampoco esperaba que fuera un motor brusco, pero lo cierto es que es tan suave y dulce de usar que difícilmente se podría encontrar ahora mismo un propulsor mejor para aprender a manejarte con una moto de marchas. Por otro lado, declara 11 caballos, lo que está claro que no es precisamente un exceso de potencia, pero gracias a su entrega tan efectiva y absolutamente dosificable sorprende lo que te puedes divertir con ella en zonas cuanto más reviradas mejor. No obstante, sale desde abajo con una progresividad de motor casi eléctrica y un embrague tan suave y fácil de usar como todo el resto de la moto. Eso sí, su asiento se sitúa bastante alto por lo que no es la mejor elección para aquellos que midan menos de, como poco, 1,65.

 

Enero 2009

Prueba y Redacción: David García de Navarrete

 

 

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