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Prueba SUZUKI BURGMAN 650 Executive

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DE RUTA
Salimos a carretera para poder
disfrutar de todas sus prestaciones. Empiezo a rodar por la autovía,
a horas tempranas, se nota la poca circulación que encuentro ideal
para poner a prueba nuestra máquina. En vías rápidas se comporta de
manera exquisita. Al girar el puño derecho, sus 55 cv, empiezan a
desplegar toda su potencia. Progresivamente la suavidad de su motor
va empujando con contundencia, y aunque no es comparable a sus
hermanas motocicletas, no tendremos quejas a la hora de pedirla
respuesta. Según giramos el puño, el
panel de instrumentos
nos muestra en unos grandes números en formato digital los
kilómetros hora a los que llevamos la moto. Sin apenas esfuerzo el
marcador nos muestra los 130km/h sin llegar a las 5000 rpm, y aún
nos queda recorrido en el puño, antes de acercarnos a la zona roja
de las 8.000 rpm teniendo una franja máxima marcada de 10.000 rpm.
Una velocidad cómoda de crucero sin empezar a exigir al motor está
entre los 130 y 150 km/h, pero estaremos más preocupados de mirar de
vez en cuando el velocímetro, ya que sin darnos cuenta estaremos en
velocidades poco recomendables para estar a merced de alguno de los
multitudinarios radares. La velocidad máxima que podemos obtener de
esta máquina está rondando los 190 km/h en llano después de dejar
estirar el motor y en condiciones optimas. Los 145 km/h de marcador
reflejan en el navegador 133 km/h reales (desfase considerable entre
velocidad de marcador y la real), ritmo suficiente para recorrer
largas distancias, sobrándonos aun mucho puño y potencia para salir
de algún apuro e ir sin problemas para no ser multados.
Voy devorando asfalto, según te adaptas a la
máquina, mucho más suave se hace su conducción, el alto peso que
tanto se nota al conducir despacio en ciudad, en parado y condiciona
en el momento de aparcar, va en beneficio de su gran estabilidad en
conducción. En largos recorridos, su comodidad nos permite realizar
kilómetros y kilómetros sin necesidad de descansar, aunque antes de
consumir sus 15 litros de combustible, nos veremos obligados hacer
una parada para estirar el cuerpo, pero irremediablemente antes o
después pisaremos una estación de servicio. Para acceder al
depósito de combustible,
nos tendremos que acercar a la parte trasera de la moto, en el
lateral izquierdo, encontramos la tapa del depósito, justamente
donde tenemos el indicativo de 650 de nuestra mega. Abrimos la tapa,
como si fuera la de un coche, y con la llave de contacto abrimos el
tapón. Cuando introduzcamos la manguera del surtidor, en el momento
que salte la pistola no es conveniente seguir rellenando, enseguida
llegará a rebosar la gasolina.
A pesar de los kilómetros el asiento sigue
siendo confortable, pero cuando llevemos dos horas en él toca
descansar, lo que sí utilizaremos en nuestras largas salidas es el
amplio respaldo lumbar que nos permite descansar perfectamente los
riñones mientras nos perdemos por la infinidad de rutas que podremos
realizar a través de nuestra amplia geografía. Me pierdo por la
Nacional V dirección a Extremadura, muchos kilómetros en el cuerpo y
por ahora nada de cansancio, las plataformas en las que descansan
los pies, al ser amplias y largas puedo llevarlos en posición plana
al suelo o adelantarlos, lo que me permite levar la postura de
conducción lo suficientemente relajada como para no acusar el
cansancio en la carretera. Aprovecho para probar la frenada de esta
máquina para ello contamos con doble disco y pinzas de doble pistón
de 260 mm para la rueda
delantera, disco simple de 250 mm en la
rueda trasera, lo
que se supone nos ha de proporcionar una fuerte frenada, pero cuando
llevamos altas velocidades, al apretar la maneta derecha, notamos
falta de fuerza a la hora de morder el disco y tiraremos del freno
trasero para recortar la frenada, lo bueno es el ABS que acoplada en
cada una de las ruedas, por si en algún apuro tenemos que frenar
bruscamente evitaremos bloquear las ruedas. Voy dejando las rectas
de la autovía de Extremadura, para perderme por las curvas que
esconden los encantos de la Sierra de Gredos. Los primeros tramos
con carreteras comarcales, el asfalto se resiente empezando a
trabajar la suspensión fuertemente, sin aminorar mucho la marcha, el
comportamiento que nos da es muy aceptable (claro que como dice mi
amigo Gregorio, estos tractores no se pueden llevar por ciertos
sitios, ¡pero no os lo creáis!), las barras de 41 mm con una
suspensión telescópica con muelle de 105 mm de recorrido para la
delantera y en la
trasera suspensión
basculante doble amortiguador con 100 mm de recorrido (amortiguación
hidráulica en ambas horquillas), y si le añadimos las dimensiones de
sus neumáticos (delantero
120/70R15” trasero
160/60R14”) absorben con contundencia las irregularidades de la vía.
Pasado Arenas de San Pedro, el asfalto se retuerce para adentrarnos
en la provincia de Ávila. Dejo la conducción automática de la
Burgman identificada con una letra “D” en el cuadro de mandos para
pasar a forma manual, para ello tenemos que apretar de la
piña izquierda del
manillar el botón amarillo identificado con las letras “D” y “M”,
indistintamente cuando los pulsemos, en el instrumental nos
aparecerá la letra “D” o “M” de manual.
El paso es limpio cuando estamos en manual al pasar
a automático, el sistema funciona como un variador convencional
controlado por un ordenador, de manera que adapta de la mejor forma
posible la velocidad que llevamos a la marcha más adecuada en ese
momento, pero con el tacto suficiente para evitarnos sorpresas, de
fuertes reducciones o dejar la moto ahogada al seguir dando gas.
Ahora debemos seguir usando mas botones de la piña izquierda, dos de
color naranja UP (para subir de marcha) y DOWN (para disminuir de
marcha). Controlaremos con ellas 5 marchas y una sexta llamada
Overdraid “OD”, que utilizaremos para largos recorridos. En manual
la máxima marcha que puede llevar es la 5, para pasar al overdraid
en automático, tenemos que ir a una velocidad mínima de 100/110 km
pulsar a manual donde nos muestra la marcha quinta en el cuadro de
instrumentos y luego pulsar a “up” y subir a la velocidad “od”, que
nos permite bajar las revoluciones en unas 1.000 vueltas, utilizada
esta sexta velocidad para cuando vayamos en autovía a buen ritmo
llevando la moto más relajada en vueltas y reducir consumos de
gasolina.
Los impresionantes paisajes que envuelven a Gredos me hacen
relajarme disfrutando al mismo tiempo de esta megascooter, pero
ahora empieza la parte mas entretenida, la subida al Puerto del
Pico, lugar adecuado para probar nuestra máquina, en condiciones de
conducción más agresiva. Ahora seremos nosotros los que decidimos
como pedir rendimiento a nuestra moto, pudiendo apurar la marcha que
llevemos , para subir a otra mas larga, o ir reduciendo con ellas
como si llevásemos una moto, la única diferencia, es que dejamos de
utilizar el pie, para utilizar el dedo gordo de la mano izquierda
para introducir la velocidad deseada en nuestra scooter. Notaremos
como ahora la conducción es infinitamente diferente a la manual,
disfrutaremos de la AN como niños con juguete nuevo, no querremos
que las carreteras reviradas terminen nunca y cuando controlemos el
jugueteo de las marchas, nos será difícil volver a la manual por
este tipo de carreteras. El motor es muy progresivo, al cortar gas
retiene la moto, lo cual se agradece cuando entramos en carreteras
reviradas, proporcionando una mayor seguridad en la conducción.
Subimos poco a poco el puerto, cuando tomo las
curvas, el comportamiento de la máquina es muy noble, es ella quien
me pide que aborde la curva,
sigo inclinando, y
me sigue respondiendo, dándome una seguridad tremenda, nos transmite
en todo momento el estado del asfalto, su motor progresivo, permite
que la rueda trasera se agarre al asfalto a la hora de abrir puño, y
sobre él nos da información de hasta que punto podemos exigir a la
moto en las tumbadas y trazadas de curvas. Al pisar el freno nos
sigue respetando la trazada sin llevarnos sustos desagradables.
Disfrutaremos de este juguete como no podremos imaginar,
descargaremos adrenalina, sin necesidad de conducir una R. Ahora en
invierno las horas con luz se reducen considerablemente, parte buena
para probar la moto en la oscuridad. La autovía se torna más
movidita de vehículos, y algunos enlatados te adelantan, disminuyen
la velocidad, los pasas, te pasan..., pues para dar un poco de gas a
nuestro motor y alejarnos de estos “conductores”, Suzuki a colocado
en la piña izquierda otro botón más con el identificativo de POWER,
lo que nos permite al pulsarlo es subir el rendimiento de la máquina
en unas 1.000 vueltas, aumentando la potencia y el reprís
considerablemente (claro que el consumo también sube
considerablemente), para esos adelantamientos apurados o salir con
velocidad de alguna situación, sólo lo podemos activar cuando vamos
en conducción automática. Su iluminación es excelente, la luz
emitida por sus dos
faros, nos dan una visión muy buena de la carretera en esas
noches cerradas, lo peor, que a la hora de tener que usar algún
botón de la piñas del manillar lo tenemos complicado si no intuimos
por donde pueden estar los botones, porque es bastante difícil
acertar con ellos, lo mismo das a las largas pensando que estas
subiendo de marchas.
EL PASAJERO
Un lugar especial en esta moto tiene el
pasajero, lo primero es un cómodo y amplio asiento, la verdad que
demasiado amplio y largo, el espacio entre el piloto y el
acompañante es grande entrando los rebujos de aire entre los dos.
Irá por encima el conductor, al estar el asiento algo más alto que
el del piloto. Lo peor es el respaldo algo incómodo al igual que
llevar las piernas algo abiertas por la anchura del asiento. Las
plataformas son lo suficientemente anchas y largas para descansar
los pies y poder moverlos para ir cambiando la posición en ruta. Las
largas agarraderas para las manos dan más sensación de seguridad en
carretera.
En definitiva estamos ante una moto rutera, capaz de hacernos
disfrutar en carretera y sobre todo en curvas con su cambio
secuencial, para disfrutar de ella en largos viajes, que si añadimos
una maleta vendrá de lujo es nuestras escapadas, dándonos más
capacidad de carga y mayor comodidad para el conductor al descansar
la espalda en el respaldo de la maleta. Los consumos dependen mucho
del tipo de conducción que llevemos: manual, automático, mixto, Pero
para tener un indicativo, en ciudad nos acercamos a los 6’3 litros a
los 100km; en autovía usando la sexta marcha a 120 km/h llegamos a
los 5 litros a los 100. Usando la posición manual o el power, hacer
variar el consumo dependiendo de cómo tratemos al motor.

Para acceder al rey de los megascooter tendremos que hacer una seria
inversión los 9.499 € de su precio nos puede frenar a la hora de
comprar esta moto, pero los acabados, diseño, tecnología y
prestaciones pueden recompensarnos.
Lo destacable
* Retrovisores eléctricos
* Pantalla eléctrica
* Espacio del cofre
* Freno de mano
* Aplomo en la conducción
* Frenada ABS
* Conducción manual o automática
* Sexta marcha
* Potencia añadida con el botón power
* Protección aerodinámica
Lo mejorable
• Respaldo del pasajero
• Alto peso
• Iluminación en las piñas del manillar
• Mayor potencia de frenada
• Alto precio
Precio: 9.499 €
Diciembre 2007
Prueba y Redacción: Pedro Carlos
(MegascooterclubToledo)
Fotografía:
Alvaro
Diaz Vazquez
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