|
||||||||||||||
|
Herramienta de trabajo Necesitas transporte, moverte de un lugar a otro. Que sea económico, fácil de manejar, ágil y que te ayude a llegar a tiempo a tus asuntos. Te mueves por la ciudad, pero también fuera de ella. Y desde luego, no tienes ganas de pagar por lujos poco necesarios. Piaggio tiene un X7 300 que te viene al pelo.
No es un scooter feo, ni mucho menos. O mal terminado, que le falten
cosas ni nada así. No. Es un scooter eminentemente práctico, donde
todo tiene un uso lógico y donde encuentras lo justo para ser útil,
sin concesiones a lujos (a veces se queda un poco corto, es verdad)
y con un enfoque muy de “herramienta”: sirve para moverte
Algo así, lógicamente, tenía que ser Piaggio. Tienen la gama más completa del mundo del scooter si consideras todas sus marcas: Aprilia, Derbi, Gilera, Vespa y Piaggio y me dejo fuera a propósito Guzzi que no tiene scooters y los Porter y Ape que sólo hacen vehículos industriales. Entre todas estas gamas ya será raro que no encuentres un scooter que se adapte bien a tus preferencias y necesidades personales y los X7 tienen su hueco ahí. Tanto este 300 como su hermano pequeño de 125 cc se han diseñado para “convencer” al tipo de cliente que te describo arriba: quiere un scooter de calidad, de prestaciones suficientes, ágil en ciudad pero capaz de rodar en carretera, no quiere lujos superfluos ni gastarse más de lo imprescindible en él. El X7 es por tanto un vehículo pragmático. Incluso, en algunos aspectos es discutible si prescindir de ciertos elementos de equipamiento para aquilatar costes ha sido una sabia decisión un error, como por ejemplo, no tener pata lateral y montar sólo un caballete central, más engorroso de usar. Pero lo que es indiscutible es que Piaggio logró con este scooter algo casi impensable: es el segundo 300 cc más barato del mercado, con un precio por debajo de marcas como Kymco o Sym (generalmente más baratas que Piaggio, comparando otros segmentos de scooters) y sólo un poco más caro que el baratísimo TGB X-Motion. El coste de este logro, desde luego, la falta de pata de cabra, un cuadro con lo mínimo imprescindible y muy pocas concesiones al equipamiento.
Es un scooter agradable a la vista. Estrecho, más compacto que un
maxiscooter GT típico, marca su estética (y ayuda a ese look
compacto) el uso de una pantalla anclada en el manillar en vez de
fija en el escudo, por delante del manillar. Tiene una línea
estilizad Es cómodo de asiento, hay espacio para las piernas y delante de ti tienes el cuadro, con tres esferas con cerquillo cromado, muy del estilo “coche”. En el centro el velocímetro con sólo un cuentakilómetros total y el reloj horario. No hay parciales. En los lados, temperatura del agua y nivel de combustible con algunos testigos. En las piñas, bien posicionadas, todo está en posición estándar, salvo en la derecha, donde encuentras un botón que abre la tapa del depósito, en el tabique central. Y por si el eléctrico falla, hay otra palanca para abrir la misma tapa de la gasolina en el hueco del asiento. Bajo el manillar hay una profunda guantera sin llave, práctica para vaciar los bolsillos y en el centro el contacto. Pulsando la llave hacia dentro abres el asiento y bajo este caben dos cascos, eso si, solo uno de ellos puede ser integral: el hueco es largo pero poco profundo. Lo peor: la pantalla sobre el manillar, cuyo borde superior queda justo a la altura de los ojos (salvo que seas alto) y distorsiona un montón la vista. Llega a marear y obliga a ir “sacando el pescuezo” por encima para ver bien.
Cómo va
Piaggio tiene experiencia haciendo scooters, eso está claro. Y eso
se nota en casi todos sus productos. En el
X7 también se nota esa
experiencia y nada más subirte a él lo notas. La ergonomía es
perfecta y todo está en sus sitio. Giras la llave para poner el
contacto y con una de las dos manetas cogidas
pulsas el arranque. Se
pone en
Esa es la razón por la que no conseguirás ir más deprisa, en
velocidad punta con este
300 cc de lo que podías ir con el 250: tiene
la misma potencia y el desarrollo de transmisión no se ha calculado
para correr más si no para aprovechar bien esa mejor capacidad de
salida. Y en eso, el
X7 es muy bueno. Con este
Los frenos no son lo mejor del X7. Frena bien, controlas bien cuanto quieres frenar, por lo que tampoco merecen mayor crítica pero para frenar fuerte “de verdad” las manetas requieren demasiada presión: están duros, los frenos.
En conclusión
Lo destacable: - Todo un 300cc que mejora las prestaciones del 250cc a menos precio que muchos 250cc.
Lo mejorable: - La maldita pantalla que incordia más que ayuda.
Prueba y Redacción: Daniel Navarro “DaniRacing” Fotografías: Miguel Méndez Mayo 2011 Equipamiento Probador: Chaqueta: Halvarssons Proximo (Cedida por 2TMoto) Guantes: Alpinestar Botas: Axo |
|||||||||||||