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"MEJORAR LO BUENO" Si algo funciona, intenta no cambiarlo. Esta es la filosofía básica del mundo industrial, y que ha sido seguida por Kymco en esta nueva versión de sus superventas y longeva Grand Dink. Fue un modelo que hará algo menos de 10 años inauguró el concepto de “mini maxi escúter” con su 50 cc. Extrapoló el concepto de los maxi escúter que en aquellos tiempos empezaban a proliferar en nuestro mercado, aunque siempre cilindradas superiores, en modelos más pequeños y asequibles. Cuando se presentó en 125, la verdad es que su diseño “chirriaba” un poco frente a la competencia que ofrecía líneas más, llamémosla, europeas. Su diseño afilado, curioso y algo “manga” puede gustar o no, pero lo cierto es que la Gran Dink ha sido siempre un modelo bueno, bonito y barato, que se convertiría en un clásico del mercado español y que cumple perfectamente su cometido de escúter urbano, cómodo y económico. Buena muestra de ello ha sido la fulgurante explosión de ventas que hubo con la homologación de carné de coche, puesto que si en el 2003 vendió unas escasas 95 unidades, al año siguiente subieron hasta las 692, en el 2005 casi hasta los 4.350 en el 2006 ¡casi 5.000!
Puedes estar seguro que esta explosión “atómica” de ventas tuvo su clara razón de ser en la homologación, pero que un modelo tan veterano y conocido como este fuera tan bien aceptado por ese nuevo mercado emergente de automovilistas dice mucho a favor de un producto. Además, después de todo, sus líneas puede que no gustasen a todo el mundo… pero os aseguro que nadie se compra una moto, por barata que sea, si le disgusta su diseño. Lo que estaba claro es que la Gran Dink se seguía vendiendo bien, pero la competencia aprieta cada vez más, por lo que se imponía un “restyling” que le diera un aire renovado, pero que no obligase a crear un modelo totalmente nuevo que, además, encarecería el producto. Así, nos encontramos ante otro miembro de la familia Dink que resulta indudablemente más atractiva con su color blanco- que es la tonalidad de moda no sólo en la marca taiwanesa, puesto que también ha sido usado en las últimas Xciting, sino en el mercado en general- y más efectiva, puesto que la mayoría de los cambios son ligeros pero también tiene algunos que afectan de forma importante a su comodidad.
Por otro lado, el hueco bajo el asiento resulta más grande y espacioso que en modelos precedentes, puesto que aquí cabe un casco integral más un jet cuando en los primeros modelos, e incluso actualmente en “hermanos” de la misma marca y mayor cilindrada, sólo caben integral y poco más. Por supuesto, se mantienen detalles como la toma de corriente, la luz de cortesía y el comodísimo soporte para el móvil. Y es que siempre Kymco ha sido una marca especialmente cuidadosa con los detalles. También vemos una cerradura multifunción desde la que, aparte de poner en marcha el motor, se puede abrir el asiento y el tapón del depósito de gasolina perfectamente integrado detrás del escudo, que además incorpora una bisagra que la mantienen su sitio y que no obliga a quedarte con este tapón la mano como en muchos modelos de la competencia. También tenemos un excelente respaldo lumbar para el pasajero con dos excelentes asas laterales, un chivato de carga del teléfono móvil en el completísimo cuadro de relojes-con tacómetro, velocímetro, reloj, chivato de cerradura del asiento, nivel de gasolina, etc.-lo que convierte a esta 125 en un verdadero “mini-GT” que se comporta perfectamente en ciudad, primorosamente preparado para la vida diaria, pero que además presentó una estabilidad y la protección aerodinámica envidiables si salimos a carrera abierta. MOTOR SEGURO
ERGONOMÍA EN MARCHA
Por cierto, cuenta con caballete central y una pata de cabra bien colocada y fácil de desplegar, pero también de plegar. Cuenta con el horroroso sistema de plegado automático, lo que convierte el momento de intentar apoyar la moto sobre ella en un acto de malabarismo. Para la siguiente evolución, un desconector de arranque sería bien recibido.
AL FINAL… Al final el resultado es que nos encontramos con un modelo muy parecido al anterior pero aún mejor que, habida cuenta de su éxito de ventas, la verdad es que necesitaba pocas modificaciones, pero que ha sufrido una excelente evolución a la vista de la salvaje evolución del mercado. Ahora tiene algo más de capacidad de carga, más protección para el piloto y una decoración más atractiva con sus nuevos colores y escape. La Grand Dink ha sido siempre el perfecto ejemplo de moto buena, bonita y barata, y lo sigue siendo… sólo que ahora es mejor y más bonita que antes. A los que buscan una 125 que cumpla perfectamente en el día a día, que pueda llevar dos personas sin problemas y que tenga una resistencia mecánica más que probada, este es su modelo.
Lo destacable: -
Relación calidad precio
Lo mejorable: - Potencia máxima Precio: 2.499 €
Julio 2008 Prueba y Redacción: David G. de N. Colabora: Nora Cámara |
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