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MOTOR PURAMENTE EUROPEO Este motor LC8 ha sido, desde su aparición, un ejemplo de compacidad y ligereza. Además, con la rápida evolución de la electrónica ha conseguido contener unos consumos que, en su primera generación- aquella primera SuperDuke- consumía más gasolina que litros de calimocho en los Sanfermines. Se trata de un V2, configuración totalmente europea, con los cilindros cerrados a 75°, lo que le proporciona una excelente compacidad. Por otro lado, el uso de materiales ligeros consigue que pese sólo 58 kg, lo que lo convierte en el twin más ligero de la categoría de 1.000 cc. En este caso, declara 116 CV a 9000 revoluciones, con una compresión de 11, 5:1, y un par de 9,9 kgm a 7000 rpm. Como verás, parámetros bastante contenidos para los estándares habituales hoy día en que los motores suele girar fácilmente por encima de las 12.000 revoluciones y con compresiones que rozan las 13:1. Pero es que estamos hablando de que 116 caballos para los 196 kilos declarados son un caballaje excelente que consigue un empuje y una motricidad perfectos, combinar seguridad y suavidad mecánica de la mejor forma posible y unos consumos bastante contenidos que se nos mantuvieron en 7 l, a pesar de que el ritmo medio fue bastante “alegre”. Prácticamente desde abajo empuja sin remisión, aunque empieza a rodar realmente “redondo”- sin los típicos cabeceos e inercias de los grandes bicilíndricos- a partir de las 3.000 revoluciones. La zona roja (que realmente en las motos austriacas es como su color de guerra, naranja) se sitúa casi llegando a 10.000 rpm, pero cambiando poco por encima de su zona de par máximo- es decir, sobre 8.000 -seguirás teniendo empuje. Además, trabajar estas últimas 2.000 revoluciones no es nada efectivo a la hora de rodar fluido y rápido porque consigues poco más que ruido y bastantes vibraciones. Su velocidad máxima ronda los 225 km/h, pero aparte de que actualmente a mucho menos que eso te puedes llevar un disgusto muy, muy gordo gracias a los amigos de la Benemérita, lo cierto es que su ritmo natural de rodaje en que se combina un consumo moderado con un funcionamiento relajado mecánicamente hablando, rondaría los 160. No obstante, como también esa velocidad te puedes ver en un calabozo de Guantánamo, pues no te hemos dicho nada.
Fotografía: Miguel Mendez |
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