|
||||||||||||||
|
Vamos a ver como va Si nos bajamos de la normal y nos subimos en esta R a continuación, notamos que la posición de conducción es ligeramente diferente. El manillar ha variado su posición ligeramente (va 7 mm más bajo) y el resto de la moto es igual, estriberas, asiento… la verdad es que resulta bastante cómoda para cualquier tipo de utilización, incluso cuando nos agachamos tratando de escondernos detrás de la capilla de la instrumentación buscando mejorar la aerodinámica
Cuando circulamos por ciudad en conducción normal va perfecta y
seguro que dejará satisfechos a la gran mayoría de sus usuarios. El
motor es agradable, y la
R resulta tan ágil y manejable entre coches como su hermana
“normal”. Dejamos la ciudad atrás y nos metemos en autopista-autovía y la verdad es que su comportamiento ha optimado, aunque sigue siendo un poco seca en los baches y juntas de asfalto tomados a alta velocidad. Su comportamiento es neutro y noble y la firmeza de sus suspensiones permite rodar más fuerte con tranquilidad porque transmite una sensación mayor de confianza y seguridad. Pero como casi siempre nos pasa, rodar por autopista con las limitaciones actuales y en este tipo de motos, resulta un auténtico “petardo”. Así que a la primera oportunidad que se nos presenta dejamos los peajes y los tres carriles por mano y buscamos una carretera de montaña divertida.
Esta claro que en este campo sus principales bazas con respecto a su
hermana son la eficacia de sus
frenos y la mayor firmeza de las
suspensiones. Esta
R es un arma mucho más eficaz cuando decidimos atacar un puesto
de montaña o en nuestra carretera de curvas favorita. Es cierto que
la parte posterior se sigue
aligerando bastante en apuradas de frenada al límite, pero lo hace
con más nobleza y mejor aplomo del
tren delantero.
Luego atacando en curvas enlazadas, la secuencia de frenar, dirigir la moto hacia el punto de contacto interior de la curva y salir acelerando para volver a inclinar la moto hacia el otro lado, la Z 750R luce un comportamiento excelente. Con algo más de 100 CV hay potencia suficiente, además si lo necesitas, entre curva y curva puedes estirar el motor 1.500 revoluciones por encima de su régimen de potencia máxima, sin que desfallezca ni represente ningún problema mecánico. El cambio es suave, rápido y preciso, cosa muy de agradecer en ciudad y también por supuesto en conducción deportiva.
Lo +: - Sus retoques estéticos muy acertados. Todavía gusta más.
Lo -: - El motor es mejorable sobre todo a bajo régimen.
Texto: Mariano Urdin Fotografías: Paloma Soria Junio 2011
Equipamiento Probador: Chaqueta: LS2 Vent |
|||||||||||||