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Prueba KAWASAKI ZX 6 R

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VAMOS A LA GUERRA
En cuanto te colocas sobre la nueva
Ninja te das cuenta de muchas
cosas han cambiado. El
manillar está más cerca, la zona de unión de
chasis y
depósito es bastante más estrecha y la sensación de
ligereza y compacidad es claramente mayor que antes.
También al arrancar el
motor el sonido es más ronco y según aceleras
el rugido de la admisión te hace hervir la sangre. Culo alto, pies
atrás y elevados y manos sujetando los
semimanillares muy por debajo
de la tija, configuran una ergonomía de las más radicales del
segmento. Sin embargo, el conjunto resulta extrañamente cómodo
cuando has pasado un rato rodando con ella, lo cual refleja el éxito
de los diseñadores. Incluso la
cúpula bastante elevada- sobresale
unos 4 dedos de los laterales del frontal- logra la protección
perfecta del casco del piloto, desviando el viento y evitando
turbulencias. Eso sí, es bastante estrecha.
La mejora excelente de potencia en bajos y muy especialmente en
medios ha mejorado claramente respecto al
modelo 2008, pero tampoco
te esperes milagros. Estamos ante una
supersport pura decididamente
diseñada para dar lo mejor de sí en circuito o al menos en un uso
claramente deportivo, y por lo tanto no es precisamente una
tranquila rutera de más de 1200 cc. con un par rebosante. Para eso
hay otras excelentes motos, quizá más cómodas pero desde luego menos
divertidas y menos adrenalínicas. Si eres un usuario habitual de
motos deportivas, la adaptación será muy rápida y desde luego
satisfactoria, porque rápidamente te das cuenta que tienes unas
buenas 8.000 revoluciones en las que moverte para conseguir una
respuesta contundente y efectiva del
acelerador. Por debajo de ahí
puedes rodar tranquilamente por tu carretera favorita, y la verdad
es que se comporta bastante bien, pero la alegría empieza-como muy
bien nos indica el tacómetro-a los 8.000 revoluciones y llega hasta
las 16. Por cierto, y como ya va siendo casi obligado en la mayoría
de las deportivas de carretera, incluye
indicador de marcha
insertada, aunque el diseño no es tan claro como en su
hermana
mayor. El dígito es algo pequeño y a veces no se ve bien con los
reflejos del sol.
Su estabilidad es perfectamente impecable en curvones rápidos y la
diferencia de manejabilidad y control en curvas lentas es abismal
respecto a la
´08, donde tenías que “aplicarte” físicamente mucho
más. Respecto a la nueva horquilla, su ventaja más evidente respecto
a modelos convencionales- siempre hablando de amortiguaciones buenas
pero de gran serie, no de horquillas de gama alta tipo Öhlins o WP-
es un excelente progresividad. Cuando para lograr retener los
hidráulicos en otras horquillas, tienes que sacrificar comodidad por
una respuesta más seca e incómoda. Aquí todo logra ser más fluido y,
por lo tanto, eficaz para conducción deportiva. Eso sí, quizá llegar
a tu puesta a punto ideal sea un proceso más complicado y que
necesite de más experiencia en “tocar” amortiguaciones,
especialmente para carretera abierta, pero en pilotaje muy deportivo
y sobre todo el circuito, sus ventajas estructurales se dejan notar.
Es que estamos, lo repetimos, ante un modelo puramente deportivo. En
la ciudad se comporte razonablemente bien si quieres usarla, puesto
que la respuesta en la zona “blanca” del
tacómetro-o sea, de 0 a
8.000 revoluciones- es suave y realmente buena para este entorno,
pero su posición deportiva y que, lógicamente, tampoco tiene un
ángulo de giro de escúter, consiguen que “solo” cumpla
suficientemente. Si sueles llevar un pasajero o pasajera en el
asiento trasero, te recomendaría que te buscas es otro modelo. La
nueva situación del
escape evita que se pueda quemar, pero ese
colín
deportivo ligeramente acolchado (por cierto, con el logo del modelo
impreso en relieve) para poder ser llamado
asiento… es lo que es. O
sea, nada que sirva más allá de un pequeño recorrido si no quieres
dejar de hablarte con quien transportes (porque no puedes
denominarlo de otra manera) sobre él. Además, a los semi manillares
llegan vibraciones de baja frecuencia casi imperceptibles en marcha
pero que, tras muchos kilómetros rodando, te dejan una clara
sensación de hormigueo en las manos.
Junio 2009
Prueba y Redacción: David García de Navarrete
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