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COMO ES Bueno, y hemos visto cómo era la ER “original”, pero todos os preguntaréis en que ha cambiado la nueva versión. Pues básicamente poco, puesto que la anterior tenía un comportamiento impecable y además sigue cumpliendo su función de bicilíndrica ligera, polivalente y accesible tan bien como el primer día. No obstante, los tiempos cambian, la competencia aprieta mucho y es cada vez es más numerosa- Ducati Monster 696, la nueva Suzuki Gladius 650, y ya en tetracilíndricas la última Honda Hornet 600, la nueva Yamaha XJ6, etc- así que había que actualizarla. Empecemos por la estética. Lo primero que salta a la vista es lo mismo que hacía lo propio en la primera versión, es decir, su impactante frontal de doble óptica superpuesta con un diseño también algo “alienígena”. Ahora es algo más ancha y alta, por lo que tiene más superficie lumínica con luces de posición dobles y reubicadas en la parte superior. Las tapas laterales con los intermitentes integrados también han pasado por una operación estética, estilizándose dando una apariencia más ligera a toda la moto. También el depósito se ha estrechado en la zona de unión con el asiento, lo que deja más libertad al piloto para moverse y exige abrir menor las piernas al apoyar los pies en el suelo, lo que es una buena noticia para los menos altos. Aquí quizá se note algo de falta de acolchamiento, lo que puede pasar factura en viajes largos. En cuanto a la parte trasera, el piloto se ha renovado y las bombillas convencionales han dado paso a modernos leds mucho más duraderos y con un consumo eléctrico espectacularmente menor. También se han cambiado los intermitentes, que ahora siguen la moda “tuning” e incorporan tulipa blanca, y las asas traseras son ahora metálicas, más accesibles y estilizadas. En cuanto a la base de la moto, el motor, las modificaciones han sido mínimas pero notables. Se mantienen los 72 caballos declarados, pero se ha trabajado en la inyección para lograr una respuesta más contundente a cualquier régimen, menor consumo y un tacto más suave y ausente de vibraciones, que ya antes eran mínimas. Esto se ha logrado con nuevos “silent blocks” de anclaje del motor al chasis y de las torretas del manillar, que por cierto incorpora contrapesos más largos. También el basculante ha sido rediseñado, con nuevos tensores de cadena. No olvidemos el cuadro de relojes, ahora mucho más estilizado y compacto que el algo redondo y aparatoso anterior. Quizá el tacómetro digital sea algo difícil de consultar en plena marcha y, sobre todo si hace sol y se refleja la pantalla-donde también puede consultar la ora, los kilómetros recorridos, la reserva, etc.-, pero tampoco estamos hablando de un modelo en que las revoluciones sean algo fundamental en un uso normal. Eso sí, el velocímetro se destaca arriba con fondo blanco y números negros, y los chivatos se sitúan a ambos lados.
Marzo 2009
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