|
||||||||||||||
|
Y AQUÍ LLEGÓ LA NINJA
Cuando toda la competencia usaba refrigeración por aire y técnica muy simple, Kawa ya desarrolló un motor con culata multiválvulas, refrigeración líquida, etc. Pero se diseñó a mediados de los 80 y era propulsado por carburadores, lo que no permitía actualmente que pasase leyes de emisiones Euro, por lo que se impone un cambio. Además, su estética se había quedado desfasada. En resumen, se necesitaba un modelo nuevo. Y aquí es donde llegó una idea flamante, que aún no sabemos por qué no ha sido desarrollada también por su competencia directa: hacer una “adaptación” de sus modelos súpersport y superbike a la cilindrada de los 250. Por supuesto, convenientemente adecuada al uso del potencial comprador, que lógicamente no tendrá la misma experiencia que el de las “hermanas mayores” más radicales. Así se ha llegado a esta preciosa Ninja 250 que hoy probamos, evidentemente inspirada en las ZX 6 y 10 aunque con un diseño menos afilado que logra un perfecto equilibrio entre la agresividad que gustará a los más radicales y cierta suavidad que traerá a aquellos que busquen algo más polivalente y, sobre todo (y por lo que hemos podido comprobar) encandila a todas las posibles moteras. Si, está claro que el 250 es un segmento con una gran proyección entre el mercado femenino, cada vez más creciente y potente en nuestro país, porque lo tiene todo para las chicas que quieran empezar a montar en moto: estrechita, relativamente baja de asiento, cómoda de posición, un motor progresivo y suave y con un diseño arrebatador.
Octubre 2008 Prueba y Redacción: David García de Navarrete
|
|||||||||||||