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Las buenas fragancias Es difícil que en el pobladísimo mercado actual haya un segmento que no tenga al menos tres o cuatros modelos, cuando no muchos más. Sin embargo, por curioso que parezca sí que existe una parcela muy desatendida en nuestro mercado que, además, no es nada minoritaria, sino todo lo contrario. Estamos hablando de las deportivas de cuarto de litro, que suponen el perfecto paso entre las 125- ya sean “homologadas” hasta 15 caballos de potencia o directamente del carnet A1- y las de gran cilindrada. Muchos usuarios de esas pequeñas motos tienen que pasar directamente a una 500 o 600 para acceder al mundo de la moto “grande”, lo que no es muy lógico, porque actualmente hay pocos modelos intermedios.
Como todos sabéis, los motoristas con el carné A recién adquirido han de tener sus motos limitadas a 34 caballos durante los dos primeros años, pero realmente todos los que conocen algo de este mundo de las motos saben que, por ejemplo, cualquier deportiva actual de más de 120 CV a la que se le “capa” casi el 60% de su potencia natural nunca puede ir realmente bien. Siempre dejará notar esa brutal limitación en forma de una lenta subida de vueltas y, en resumidas cuentas, un tacto “raro” de motor.
Conclusión: es mejor buscar una moto más pequeña “full power” que una grande limitada aunque den la misma potencia final. Como las buenas colonias, a la hora de dar el paso definitivo hacia el mundo de las motos de gran cilindrada es mucho mejor un buen perfume en envase pequeño que nos deje disfrutar de todo el excelente “aroma” de su caballaje que una gran botella con una colonia con un alto porcentaje de alcohol barato. Octubre 2008 Prueba y Redacción: David García de Navarrete
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