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Cómo va Cuando pruebas una moto de una marca como Honda, la conclusión de este apartado, el “Cómo va”, es obvia antes de subirte: va bien, claro. En el caso del S-Wing, además, te estás subiendo en una moto que está diseñada para ser una herramienta útil y de fácil utilización para cualquier persona, con cualquier nivel de experiencia. Y claro, siendo Honda, no decepciona. Es un scooter no muy alto, con una posición de conducción muy agradable para cualquier talla. Contacto, y botón de arranque para ponerla en marcha, con la pata de cabra recogida y uno de los frenos cogido. Es curioso, pero requiere más presión de frenos para arrancar: no vale con coger un poco la maneta, tienes que apretar con fuerza. Pero como no es con el primer scooter de la marca que me pasa, intuyo que no es que en este este mal regulado, es que en Honda, conscientes de que eso es una medida de seguridad para que no “salga corriendo” si tienes el gas abierto (por despiste o inexperiencia), regulan el sistema para que sea así.
Frente a ti, el completo cuadro,
con buena lectura y toda la información que precises. La
cúpula, como te decía, no tiene
rebordes ni hace aguas, se ve perfectamente a través suyo, como si
no estuviese ahí. Los mandos son suaves y están en su sitio y el
motor, en marcha, apenas se
nota. El asiento es muy cómodo, así
que, gas y el
S-Wing arranca con nervio, pero con total suavidad. De hecho, el
primer “empujón” que da el motor
hace creer que te has subido en un scooter muy rápido y con cierto
carácter deportivo. Sales a la carretera, sigue siendo suave y dulce de funcionamiento, no hay vibraciones ni ruidos pero te das cuenta, en cuanto tienes una recta un poco larga que sus prestaciones, siendo correctas, no son de récord. Le cuesta pasar de 110 Km/h, aunque a esa velocidad va muy bien y sin protestar. Te metes en curvas, y el S-Wing muestra otra de sus mejores caras: es noble, muy estable, ágil y divertido. El sistema de frenos combinados está muy bien tarado y si eres novato de los que “te da miedo” frenar de delante, sin problemas, usa sólo la maneta trasera, que el S-Wing se encarga de mandar frenada delante y regular así al forma de pararse del scooter. Y si tienes experiencia en moto y frenas “como se debe”, con las dos manetas, el sistema no “incordia”, no transfiere presión de frenos de una maneta a otra y mantienes buen tacto en ambas manetas para permitirte regular a ti la frenada como quieras...salvo 100% atrás, claro. Tumbando es difícil encontrarle el límite, ya que mantiene el tipo con nobleza, se deja hacer. Si hay buen asfalto, puedes entrar deprisa y tumbar con confianza, se levanta deprisa y lo cambias de lado con facilidad en curvas enlazadas. Y si te estás pasando, se nota que llegas al límite...antes de que sea tarde. En ciudad sigue siendo ágil, y como acelera bien y no es muy alto, es un scooter agradable y útil. Es más estrecho de lo que a simple vista parece y es fácil, para ser todo un “GT” meterte por huecos estrechos. A la hora de aparcar, doble sistema, con caballete de fácil actuación y pata lateral y una vez aparcado, bajo el asiento puedes meter un casco integral y un casco jet pequeño: el hueco es alargado, pero no muy profundo y se abre lateralmente, lo que le da un acceso magnífico.
Lo destacable - Un nivel de calidad y terminación impecable, funcionamiento perfecto de todo el scooter.
Lo mejorable: - Si llegase a los 15 Cv sus prestaciones estarían a nivel. - El hueco bajo el asiento.
Prueba y Redacción: Daniel Navarro “DaniRacing” Fotografía: Javier Ortega Junio 2011
Equipamiento Probador: - Casco: LS2 Stealth - Chaqueta: Halvarssons Proximo (Cedida por 2TMoto) - Botas: Axo |
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