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EL RESTO DE LA ESPADA Bueno, la verdad es que hasta ahora sólo nos hemos centrado en el funcionamiento del ABS Combinado. Bien es cierto que es la gran novedad de esta Fireblade (recuerda, Espada de Fuego en inglés), pero aún hay más. Comencemos por lo más evidente, que es el cambio de las elegantes pero discretas y algo “sosas” decoraciones de la primera generación aparecida el año pasado por otras mucho más excitantes y atractivas, sobre todo para los amantes de las deportivas. Nuestra unidad es una de las denominadas Aniversario HRC con los colores de la moto del equipo oficial que ganó las 8 horas de Suzuka el año pasado, por cierto con Carlos Checa a los mandos. Los múltiples adhesivos del departamento de competición repartidos por toda la moto y el que se sitúa sobre el depósito (te remito a las fotos) se encargan de recordártelo. Huelga decir lo atractivo que resulta ahora este modelo respecto al del año pasado, aunque también depende de si te gusta la discreción o no. También la puedes encontrar con la decoración del equipo oficial de Repsol MotoGP, además de Negro Achilles Metalizado y Azul Siren Perlado ¡Que raros suenan estos colores de catálogo!. Por otro lado, todo el resto de la moto permanece casi igual con pocas variaciones. En cuanto a estética, prácticamente solo encontramos cambios obligados para sostener las piezas del nuevo sistema. El servomotor delantero independiente, cerca del propulsor, queda protegido por una a prolongación de la parte frontal del carenado. Detrás se sitúa el procesador central cubierto por una tapa bajo el asiento. Los intermitentes traseros tienen ahora forma oval (con un toque tuning) con tulipas transparentes y lámparas naranja, el motor está pintado en negro mate... y poco o nada más. Y es que, francamente, no le hace falta nada para ser una de las mejores superbikes y, sobre todo, una de las más fáciles y eficaces de llevar en cualquier circunstancia de todo el mercado. El potentísimo motor que con sus 180 CV declarados puede estirar hasta los 290 km hora (no te digo a la velocidad que llegué rodando en sexta casi sin darme cuenta, gracias a su progresividad y sensación de seguridad, al salir a la autopista porque me llevaría directamente a algún calabozo) es suave por debajo de las 4500 revoluciones, donde tras un excitante bramar de la admisión entras en una zona de empuje que te generará adrenalina para el resto del día. Y todo esto con unos consumos medios que rondan los 6-7 lts. a los 100 en conducción normal, aunque se disparan por encima de los 10 si realmente le buscas las cosquillas al puño derecho. Además, recuerda que equipa el sistema de embrague “doble” antibloqueo evita el extraño tacto que tienen muchos sistemas de otros modelos al reducir marchas bruscamente.
Para los que piensen que una moto efectiva en circuito debe tener los puños en la rueda delantera y las estriberas casi ancladas en el colín, esta CBR les demostrará lo equivocados que están. Los semi manillares se sitúan casi enrasados con la tija, y las estriberas, aún estando altas y retrasadas, permiten una ergonomía bastante relajada sobre todo si la comparamos con la competencia. Así, sin perder un ápice de su efectividad, te permitirá rodar igual de rápido pero cansarte mucho menos que con otros modelos. Esto se nota especialmente en circuito, donde te sorprende que tras muchas vueltas tienes ganas de más, cuando sobre sus rivales japonesas (y no digamos en las italianas) tendrías los antebrazos, los hombros y los cuádriceps más cargados que tras una hora de gimnasio. Por cierto, aquí si echaremos de menos el utilísimo indicador de marcha engranada que ya incorporan incluso modelos ligeros de gama media.
Mayo 2009 Prueba y Redacción: David García de Navarrete |
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