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Prueba HONDA CB 1000 R

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MUSCLE TECNO BIKE
El concepto “muscle bike” es un poco vago hoy día. En principio se
aplicó a una generación de motos que surgió entre los 80 y 90 cuyo
denominador común era ser naked y mostrar orgullosas sus poderosos
motores de alta cilindrada y, normalmente, formas generales no
demasiado minimalistas… es más, bastante grandes. Es decir, que el
depósito, la horquilla, el asiento, etc. no eran pequeños y
compactos al estilo de las
street Fighter actuales, sino que más bien solía en copiar
formas de antiguas deportivas japonesas (las CB en el caso de
Honda,
las KZ en el de
Kawasaki, etc.). Con el tiempo y las nuevas tendencias del
mercado ese segmento se fue especializando y mezclando con otros
como las custom o las ya comentadas Fighter. En el caso de
Honda se
pasó de los primeros “revival” de las CB de principios de los 80 se
comenzaron a finales de los 90 y llegaron a los 1300 cm³, sin
olvidar a esa extraña naked sport con mucho motor y poco chasis que
fue, ya en este siglo, la preciosa pero poco exitosa X11.
Pues la evolución más
reciente pertenecería a las que se podría llamar “tecno muscle bikes”.
Es decir, modelos que siguen esa estética desnuda, musculosa e
impresionante, pero que al mismo tiempo tiene unas líneas que
podríamos llamar futuristas. Buenas muestras son la
Kawasaki
Z 1000, la
Suzuki
B –King 1300 y la reciente
Honda
CB 1000, que es precisamente de la protagonista de esta prueba.
ESTÉTICA MUY… PERSONAL
Desde
luego, si algo caracteriza a este particular segmento de motos son
sus diseños agresivos y generalmente rompedores, que en este caso
esto se juntan con las particulares líneas de casi todos los modelos
recientes de la marca del ala dorada. Ahí tenemos los ejemplos de la
CBR 1000 RR, la última superbike de la marca, la
Hornet 600 e incluso en un modelo tan alejado de éstas como el
scooter
S-Wing 125. Desde luego, no se parece a nada conocido, e incluso
en un segmento como el
RR en el que la marca siempre se había apoyado en la estética de
sus modelos de competición, han diseñado una moto totalmente
diferente que puede gustar o no, pero nadie puede negar que es
original.
Pues
aquí estamos en el mismo caso. Mientras el resto de las motos del
segmento presentan unas formas que se mueven entre la herencia de
sus hermanas más deportivas y los diseños casi salidos de un cómic
manga, la
Honda no deja de tener un claro toque futurista pero también
desde luego algo, llamémosle, “diferente”. De momento, los colores
elegidos son bastante discretos, como el blanco o el suave verde
metalizado de nuestra unidad de pruebas que parece más propio de un
coche familiar de gama alta que de una moto deportiva. De nuevo,
aquí encontramos otra línea común en lo que se les refiere con el
resto de la marca, porque no olvidemos que la superbike
RR también ha abandonado en este 2008 su estampa de MotoGP por
un monocolor muy alejado de las combinaciones “racing” de años
anteriores.
En resumen: es un
diseño muy especial que evitará confundirlo con cualquier otro
modelo y que, por mi experiencia durante esta prueba, he llegado a
la conclusión de que gusta o se aborrece, pero es difícil encontrar
un término medio.
UNA HERENCIA MUY CLARA
Como
es habitual en este terreno de las naked deportivas o/ y las “street
fighter”, son motos que provienen de modelos súper deportivos a los
que se les ha quitado el carenado además de otras modificaciones,
entre las que están aprovechar sus poderosos y rabiosos motores
aunque convenientemente tranquilizados y modificados para dar lo
mejor de sí a medio y bajo régimen. Desde luego, aquí tenemos el
mejor ejemplo de la categoría actualmente puesto que gran parte de
su competencia directa no tiene apenas relación directa con la
superbike de la marca. Ahí tenemos el caso de la
Kawasaki
Z 1000, que nada tiene que ver con la
ZX10, o la
Suzuki
B-King que proviene de una potentísima sport turismo, por lo que
podríamos decir que tendría un duelo directo con la
Yamaha
FZ 1000.
De la
CBR 1000 RR hereda todo el conjunto
motor. No se han
aprovechado motores antiguos, por muy efectivos que pudieran
considerarse – como fue el caso de las 600 durante casi 10 años- ni
usado materiales menos nobles que el motor “base” para abaratar
costos.
Chasís de aluminio fabricado por gravedad, tapas de culata y
alternador en magnesio, todo es de excelente calidad y última
generación. Se ha trabajado para dar unos excelentes e
increíblemente aprovechables 125 caballos frente a los 172
declarados de la superbike. ¿Y por qué se hace esto, si al final
todo el mundo termina buscando más potencia?, pues porque al montar
en una moto de este tipo, sin ninguna protección aerodinámica y una
excelente ergonomía, te das cuenta que esos 125 CV es un caballaje
ideal para poder disfrutar de todo su potencial. Logra un tacto en
la zona baja y media del tacómetro que es absolutamente delicioso,
incluso te hace pensar si éstas son una moto de cilindrada inferior
gracias a su suavidad diríamos que aterciopelada. Pero no te
equivoques, esa sensación es engañosa puesto que cuando te das
cuenta estás yendo realmente rápido y que ya sacas una curva a esa
deportiva que se intentaba seguir. Además, tanto el tacto del
embrague como el del
acelerador tienen
esa especial característica que hecho famoso a las
Honda.
Es decir, son tan fáciles, progresivos y suaves que logran comprimir
el tiempo de adaptación a una moto grande y potente como esta apenas
a unos minutos mientras en otros modelos similares necesitas días.
Además, permite el uso de estas motos a gente que no se atrevería
con otros modelos del segmento pero mucho menos, digamos,
“permisivos”. Estéticamente también llama la atención el
escape muy a la
moda, situado casi todo bajo el
motor y con una
pequeña cola
triangular saliendo por el lado derecho.
Hablemos
de la parte del ciclo. Aquí sí que se ha cambiado claramente el
chasis “obligado” en cualquier deportiva-un sólido doble viga de
aluminio- por un simple espina central, denominado Monobackbone,
concepto usado en toda la familia Hornet (tanto en las numerosas
600 como en la única 900) y que sacrifica algo de tanto
deportivo para ganar en agilidad, manejabilidad y estrechez general.
Al colocarse la única viga del bastidor por encima del
motor, este es el
que delimita la
anchura, lo que logra que se pueda cerrar mejor las
rodillas, llegar
mejor al suelo y con ello conseguir un excelente control de toda la
moto. Por supuesto, esta agilidad se refuerza claramente con unas
estriberas algo
más bajas que en la deportiva, pero que a la vez es difícil que dé
problemas de distancia libre al suelo-de nuevo, hay que halagar lo
bien que han trabajado la ergonomía los chicos de Honda- y también
con un manillar
alto y ancho pero sin resultar excesivo como en las Street Fighter
más radicales.
Además, cierto es que no tienen ninguna
protección
aerodinámica, pero se incorpora una pequeña cúpula que carena todo
el panel de relojes
digitales repleto de información. Esta pequeña pieza, muy bien
integrada en el conjunto, logra combinarse con la posición de
pilotaje para desviar increíblemente bien el aire del pecho del
piloto… por
supuesto, dependiendo de la altura de este. Entre unos 1, 70-1,75 la
verdad es que vas realmente cómodo, aunque supongo que si mides 2
mts. este comentario sonará un poco a risa. Estamos hablando de una
moto que ronda los 250 km/h de velocidad máxima, por lo cual
cualquier ayuda, por pequeña que sea, para mejorar la penetración
aerodinámica es bienvenida.
El
pasajero se
encuentra con un asiento estrecho pero que no resulta demasiado
incómodo, con las
estriberas también situadas bastante bajas por lo que puede que
no sea una superturística pero sí una moto que acepta hacer viajes o
excursiones de fin de semana a dúo, sobre todo si ese o esa
pasajero-a no es demasiado grande. Por otro lado, desde luego admite
bien la instalación de alforjas blandas o incluso maletas-
cuestiones estéticas aparte, por supuesto- puesto que tiene un buen
espacio libre gracias al basculante monobrazo y el
escape bajo.
La sólida horquilla
invertida de 43 mm es totalmente
regulable y el
monoamortiguador trasero sólo en precarga de muelle y extensión
de hidráulico. Éste se une a un precioso basculante monobrazo que
deja la llanta
totalmente a la vista en el lado derecho.
RODANDO
Como
hemos dicho, si hay algo que define a esta CB desde el primer
instante en que te montas en ella es
comodidad y
suavidad. El
botón de arranque hace ronronear el
motor desde el primer
instante, lo que denota el buen trabajo hecho con la inyección
respecto a otros modelos de la marca que necesitan coger temperatura
para estabilizar el ralentí. Aquí no, desde el primer instante te
permite rodar con ella (como siempre y por supuesto, con cuidado
hasta que se caliente) sin tirones ni ahogos.
Rodar a buen ritmo, e incluso realmente rápido, con ella resulta tan
fácil como el proceso de adaptación a su pilotaje. Cierto que de
serie viene tarada bastante blanda, porque que debes tener en cuenta
que realmente no nos encontramos ante una deportiva pura ni por
concepto ni por objetivo de usuario, pero solamente deberás regular
la amortiguación a tu gusto- algo realmente fácil por qué los
reglajes no son complicados y sí bastante efectivos a las
modificaciones- para poder rodar realmente rápido y seguro. El tacto
de los frenos, con
discos de
310 mm, pinzas de anclaje radial y sin grandes alardes en lo que a
la bomba se refiere, es justo el que busques en una moto así:
suficientemente potente pero sin llegar ni mucho menos a tener el
riesgo de bloquear la rueda delantera gracias a su excelente
progresividad y tacto asequible para cualquier usuario, sea cual sea
su nivel.
El chasis, al no tener una estructura puramente deportiva, consigue
esa mágica facilidad de uso y manejabilidad de la que hablábamos
antes a cambio de situar el centro de
gravedad un
poco alto. Éste es un detalle que a la infinita gran mayoría de
usuarios de esta moto no les afectará lo más mínimo, a no ser que se
la saque de su entorno natural, que es la
carretera, y
se la meta en algún circuito. Este comentario viene a que resulta un
modelo que enseguida da ganas de aprovechar al máximo, por lo que
será un modelo perfecto para que muchos usuarios exploren en algún
cursillo o rodada todas sus excelencias sobre el asfalto de algún
circuito. En este caso, se deberá apretar un poco más toda la
amortiguación y
aprovechar el mejor arma que tiene esta serie: su curva de potencia
absolutamente perfecta e inacabable que te permiten un paso por
curva fácil,
descansado y muy, muy rápido. Es capaz de sacarte a unas “ridículas”
2000 revoluciones sin apenas titubear y con una nobleza y tracción
que te costaría trabajo asimilar, lo que da a entender que ofrece un
buen par desde las “catacumbas” del tacómetro.
No obstante, está claro que su mejor rendimiento se encuentra
bastante más arriba. Entre las aproximadamente 7000 y 11.000
revoluciones te hace sentir como si fuera sentado sobre un cohete en
el que las cosas pasan muy deprisa.
POLIVALENCIA
Y no sólo es una moto con la que podrá disfrutar en zona
reviradas o
practicando un mototurismo moderado, sino que es la excelente moto
total puesto que te vale para hacer lo que quieras y cuando quieras.
Como moto para uso diario es perfecta, porque su
tamaño es grande
pero asequible para casi cualquier talla, y su manejabilidad,
estrechez y ese admirable tacto de motor te permite manejarte
perfectamente en medio de un atasco o en una circunvalación
dirección a tu trabajo, a clase o a donde quieras. Desde luego sí
podemos decir que es más manejable y fácil de llevar que muchísimos
megascooter de los que pueblan actualmente nuestras ciudades, así
que…
Elegancia, potencia, suavidad, diversión y polivalencia. Con estas
características es difícil no rendir te ante este modelo al que sólo
los más radicales podrán achacarle un sonido de escape muy
amordazado- la corrección política obliga- y alguna decoración un
poco más llamativa. Por lo demás, aquí tienes una de las mejores
grandes naked deportivas del mercado.
Lo destacable:
- Motor
- Ergonomía
- Estética particular
- Suavidad general
- Facilidad de pilotaje
Lo mejorable:
- Asiento trasero algo estrecho.
- Estética muy particular
- Capacidad de carga muy reducida
- Peso algo elevado
- Colores de serie algo “serios”
Noviembre 2008
Prueba y Redacción: David García de Navarrete
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