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El Expreso de Milwaukee Cuenta la historia que los tres hermanos Davidson, Walter, William y Arthur, junto a su amigo William Harley, eran cuatro muchachos que trabajaban en una empresa de su ciudad, la Barth Manufacturing Company de Milwaukee y tenían una incipiente afición común. Un nuevo vehículo que estaba naciendo, se trataba de una especie de bicicleta a la que se le acoplaba un motor de explosión.
William Harley era dibujante, Arthur Davidson modelista y los otros hermanos Davidson mecánicos. Decidieron combinar sus conocimientos y así nació la marca de motos más legendaria que existe en la actualidad. Y hoy esa ciudad situada a orillas del lago Michigan en el estado de Wisconsin, es más conocida por ser la cuna y sede de Harley Davidson que por ninguna otra cosa. Para mí, el buque insignia de la marca es la protagonista de nuestra prueba, la Electra Glide. Y sin duda parte de esta admiración me viene de tiempo atrás, una moto que me ha tenido embobado desde pequeñito cuando la vi desde la acera de la Gran Vía de Madrid, cogido de la mano de mi madre, escoltando a paso de peatón el Rolls Royce Phantom IV del Generalisimo Franco. ¡Que motazo y que ruido ronco y embriagador! Era tres veces más grande que la Montesa Brio de mi padre. Años después y gracias a esta profesión he tenido la oportunidad de probar prácticamente todas las motos que han salido al mercado y entre ellas, como no, todas las Harley Davidson. Por cierto, me llama la atención lo bien distribuidos que tiene la firma de Milwaukee sus modelos, ellos las denominan “familias”, las Sportster son las más sencillas, el escalón de acceso, las más deportivas Dyna, las viajeras Road King o las Gran Turismo de lujo, las Electra Glide. Todas tienen su propio estilo y están llenas de historias y de leyendas. Y hablando de leyendas una de ellas dicen que diez años después de que la primera moto que salió de los talleres de William Harley y los hermanos Davidson en 1903, había pasado por muchas manos y distintos dueños y recorridos unos 160.000 km. Y dicen que manteniendo las piezas originales… eso creo que no deja de ser una leyenda y espero que no sea cierta porque si no ¿Hemos ido para atrás y de qué iban a vivir los vendedores de recambios?
“Pocos mojones de la carretera han durado más tiempo”
“Instálate cómodamente en el asiento touring de una Electra Glide y de repente te encontrarás conectado a algo más grande que simple metal unido por soldadura, tuercas y tornillos. Eres parte de un legado que se extiende a lo largo de este siglo y del pasado, desde el día en que William Harley y tres hermanos Davidson grabaron sus nombres en la puerta de un cobertizo de Milwaukee en 1903”. La familia Electra Glide es la familia viajera por excelencia. Mucho han cambiado desde que la primera Electra Glide cruzara los Estados Unidos hace casi 50 años (la primera salió en el ’65). Aunque en el fondo todo sigue igual y esa es la sensación que quieren transmitir los ingenieros de la marca. Además este es el motivo por el que vuelven a poner en escena la protagonista de nuestra prueba de hoy, la versión primogénita de la Electra Glide, la Classic, todo un símbolo en la marca que afortunadamente se aprovecha de los avances técnicos incorporados en estas últimas décadas a sus modelos touring. Estéticamente ha cambiado poco, y sigue tendiendo las típicas cosas que encontramos desde siempre en una Electra, como su cuadro de instrumentos con seis esferas, inspirado en el salpicadero de un Chevrolet Corvette de los años sesenta, o sus enormes plataformas planas para apoyar los pies y el enorme pedal del freno que parece el de un autobús.
Cosas del siglo XXI
Nos vamos a recorrer millas La familia Electra Glide de Harley Davidson, son motos majestuosas, con una personalidad que las diferencian del resto. Son motos que por su empaque y apariencia han sido utilizadas y todavía las siguen utilizando la mayoría de las guardias reales del mundo, pero sin ninguna duda también son motos pensadas y construidas para viajar. “Siéntate en el amplio y mullido asiento touring y serás el rey de la carretera. Viajar una vez más, sin rumbo fijo, te hará sentir mejor”. Evidentemente esta es otra frase de los famosos catálogos de la marca, pero creo que está claro que una Harley Davidson Electra glide, mas que una moto es un símbolo, un icono de nuestro mundo. Pero también tenemos que usarla, tenemos que movernos con ella y quiero contarte como va en esta renacida y renovada versión Classic.
En carreteras de curvas, va… ¡como siempre!, bueno, te diría que un poco mejor que siempre, va mas fina y más suave, Si quieres ir a un ritmo alegre, dentro de sus límites, debes anticiparte a los acontecimientos, previendo las frenadas con tiempo y conduciendo de forma suave y fluida. Siempre hay que tener en cuenta que pesa 400 kg más piloto, equipaje y pasajero si lo llevamos y esto hay que tenerlo presente a la hora de frenar, inclinar y trazar, y contrarrestar cierta querencia que tiene a salir de los virajes un poco abierta. La Autopista y la autovía son sus parajes naturales, es como el expreso de Chicago, va siempre bien aplomada sobre sus sólidos raíles, pero no le pidas las velocidades del AVE. Su crucero ideal ronda los 140 km/h como mucho (su velocidad máxima real es de unos 170 km/h), ahí va como la seda y nos lleva con todo el confort que podamos desea a ritmo del Ritman Blus que podemos escuchar perfectamente en su equipo estereofónico. Protege bien, tiene una excelente capacidad de carga y puedes regular la dureza de la suspensión trasera neumática con una pequeña bomba de inflar que se vende como accesorio. El pasajero es tratado como un rey y va casi más cómodo que el propio piloto, sentado en lo alto de su poltrona. Sin lugar a dudas, viajar a ritmos tranquilos y en buena compañía en una Harley Davidson Electra Glide, es una de los mayores placeres que todo buen motorista puede experimentar. Como colofón quiero volver a resaltar los sólidos pilares de esta marca. No creo que haya en el mundo otra empresa que este tan orgullosa y tan convencida de la validez de las cosas que hicieron desde el principio. En 1909, apenas 6 años después del nacimiento de la fábrica y del lanzamiento de su primera moto, la Serial nº 1 (una monocilíndrica de cuatrocientos centímetros cúbicos y 3 CV de potencia), diseñaron y lanzaron el primer motor bicilíndrico en V a 45º, y hoy más de cien años después siguen siendo fieles al mismo diseño.
Lo +: Electra Glide un símbolo del motociclismo. Lo -: Uno no puede enseñar a su padre a hacer hijos. No puedo poner pegas a una moto con mas de 100 años.
Texto: Mariano Urdin Febrero 2011
Equipamiento Probador: Casco: Givi HPSX 08 Chaqueta: Harley Davidson
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