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Prueba HARLEY DAVIDSON SPORTSTER XL 833 L Superlow

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Escalón de acceso con
peldaño bajo
Mi amigo y colega
Miguel Ángel asistió a la presentación de la gama Harley
Davidson 2011 que encontrarás en esta misma página. En ella hablaba
de la Sportster XL 883 L SuperLow y la resaltaba como modelo de
entrada a la marca, especialmente dirigido a conductores de talla
pequeña e incluso al publico femenino, cada vez más fascinado por
este tipo de motocicletas.
En efecto, un asiento situado a tan solo 695 milímetros del suelo y
en consecuencia un centro de gravedad muy bajo otorga una gran dosis
de confianza a cualquier conductor por “bajito” que este sea.
Pero este tipo de moto en la factoría de Milwaukee no es una
novedad. Recuerdo a una presentación que asistí a finales del siglo
pasado, (no, no te asustes, que no hace tanto tiempo, fue en 1998)
presentaban la Sportster XLH 883 Hugger, que tenía el asiento
todavía más bajito que este, a 687 mm del suelo. Me acuerdo que
había un tipo de la fabrica, típico “Harlysta” de los que ha mamado
la marca desde pequeño, que me dijo: “Mira amigo, hay muchas
motocicletas que tienen aspiraciones ambiciosas por su tamaño y su
presencia, pero por otra parte también sabemos que existen muchos
motoristas que les resulta mucho más agradable tener los dos pies
bien plantados en suelo y el resto del cuerpo también cerca de la
tierra. Para ellos es esta Hugger”. En este caso la SuperLow, como
aquella Hugger, es una moto bajita, delgada, con el bastidor
estrecho y ellos dicen que ligera. En efecto lo es comparada con
otras motos de la gama, la SuperLow pesa en vacío unos 250 kg que se
convierten en casi 260 con el depósito de 17 litros lleno.
Pero a pesar de su estatura liliputiense, la 883 SuperLow tiene una
estilizada figura con un cuerpo muy bonito, y desde luego no tiene
complejos estéticos. Además luce con orgullo su origen, Harley
Davidson, en los laterales del depósito y el conjunto resulta
armonioso, sobre todo con la combinación de colores de la unidad de
nuestra prueba.
El motor de siempre
Este 883 no tiene secretos, es el bicilíndrico en V a 45º Evolution
refrigerado por aire y distribución con un árbol de levas central,
varillas y balancines. Es así desde mucho antes que todos nosotros
naciéramos, y se ha ido poniendo al día, más que nada para cumplir
con las cada vez más exigentes normas de anticontaminación. De esta
forma incorpora en la actualidad un moderno sistema de inyección
electrónica que además de hacerla pasar las homologaciones, ahorra
combustible y de esta forma es capaz de hacer más de 300 km con un
depósito de gasolina (consume 5,5 l/100 de media).
El motor va sujeto al chasis de doble cuna de acero mediante
silemblocks elásticos, que filtran las vibraciones una vez en
marcha, pero cuando está al ralentí, parece que le ha dado el “baile
de sambito”, lo que dejes encima de la moto se te va al suelo
seguro. En marcha el funcionamiento es mas suave, pero si apretamos
el motor, a partir de 140 km/h, comienza el “masaje” y empezamos a
percibir vibraciones que van “in crescendo” según ganamos velocidad,
sobre todo en las estriberas, que se convierten en unas auténticas
plataformas vibratorias excelentes para nuestros vasos sanguíneos de
pies, tobillos y pantorrillas. Esto forma parte del encanto de esta
familia de Harley Davidson, pensadas para llevarlas a velocidades
moderadas donde lucen un funcionamiento más suave, aunque siempre
con carácter.
El bastidor sigue siendo un doble cuna fabricado en auténtico acero,
conseguido gracias a las minas de hierro que abundan en el estado de
Wisconsin y el basculante como es lógico es del mismo material. Como
dice un eslogan de la marca: “Una Harley Davidson está hecha de
hierro, cromo y acero, para durar mucho tiempo, para disfrutarla con
tus hijos, y los hijos de tus hijos. Y su magia perdurará
generaciones”.
Las suspensiones son de lo más convencional, con una sencilla
horquilla delantera que hace bien su trabajo y un par de
amortiguadores traseros que proporcionan tan solo 54 milímetros de
recorrido, pero en una moto tan baja no puede ser de otra manera.
Para detener esta SuperLow lleva un disco en cada eje de 292 mm
mordidos por sencillas pinzas de dos pistones que se muestran
bastante eficaces para las prestaciones y características de esta
moto.
Nos vamos a pasear
Eso es lo mejor que podemos hacer con esta Sportster 883 SuperLow,
pasear tranquilamente con ella y lucir todo el encanto que supone ir
sobre una genuina Harley Davidson. Casi todo sigue siendo igual que
siempre. Pero esta moto está especialmente indicada para tallas
pequeñas. Hasta el punto que si mides más de 1,70 ya no vas cómodo.
Dinámicamente ha mejorado con respecto a versiones anteriores, el
motor funciona mas “redondo” gracias a la inyección, el cambio,
aunque sigue siendo duro, es más preciso, los neumáticos son mejores
y los frenos más eficaces. Además la terminación de esta moto esta
muy bien cuidada, con las piñas de los mandos de buena calidad y el
tacto de puños y manetas verdaderamente agradables.
En ciudad no se desenvuelve mal, tiene buen ángulo de giro y se
maneja con facilidad. Lo único es que hay que acostumbrarse a la
posición de las largas estriberas que sobresalen más de lo habitual.
Siempre hay que intentar poner el pie en el suelo por detrás de las
mismas, para no golpearnos constantemente con los estribos en las
pantorrillas.
En autopista va fenomenal y me sorprendió la contundencia del motor
para tener solo 53 CV declarados. A 120 km/h la moto va con una
suavidad exquisita, pero si la aceleramos a fondo, el motor vibra
más y saca su genio, pero sube sin desfallecer hasta unos 180 km/h
de marcador, que serán unos buenos 170 km/h reales. No obstante y
multas aparte, a esta velocidad aguantamos poco. Por la posición que
llevamos el viento nos da una auténtica paliza y además trata de
abrirnos totalmente de piernas por lo que tenemos que hacer un duro
entrenamiento de abductores.
Si dejamos la autopista y nos vamos a pasear por la montaña
tendremos que tener bien claro eso, vamos absolutamente de paseo. La
frenada y la estabilidad con los nuevos neumáticos han mejorado
mucho, pero es tan bajita que los avisadores de las estriberas rozan
en el suelo a la mínima y no nos permiten hacer ningún alarde
deportivo. Puedes pensar que si desmontas los avisadores para ganar
algo de distancia libre al suelo la cosa mejorará, pero solo en
parte y puede ser peor. No ganas tanto, en los virajes a izquierdas
rozará el estribo y este se pliega, pero en los de derechas lo que
roza rápidamente son los escapes y esos no ceden como la estribera y
por tanto aumentan sensiblemente el riesgo de una caída.
En definitiva la Harley Davidson 883 Sportster SuperLow es una nueva
variación sobre el tema del escalón de acceso a la mítica marca
americana, que con pequeñas evoluciones o recursos utilizados y
archivados en el tiempo, sigue encandilando a nuevos usuarios. Hay
que destacar la mejora de su comportamiento y la buena calidad de
sus acabados, envuelto todo ello en una estética inimitable y
rematado con un precio final verdaderamente ajustado: por 8.800
euros puedes entrar a formar parte de la leyenda.
Lo +: Es una genuina Harley Davidson la mires
por donde la mires.
Lo -: Rozan los avisadores en el suelo con
demasiada facilidad.
Texto: Mariano Urdin
Fotografías: Paloma Soria
Diciembre 2010
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