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BÁSICAMENTE BÁSICA Estamos ante un modelo que sublima el concepto de "moto pura” porque tiene sólo y exclusivamente lo que un auténtico "lobo solitario” del custom dejaría para sí mismo. De hecho, este modelo fue presentado dentro de la gama a principios de año, junto con las preparaciones más oscuras y radicales que posiblemente Harley nunca haya sacado en serie… pero que seguía siendo increíblemente preciosa y que ponen otra piedra en el monumento que hay que hacerles a los diseñadores de la marca americana. No importa que llenen a un modelo de cromados, pinturas con “flakes” brillantes aparatosas pantallas y chapas o, por el contrario, la quiten todo, eligen el acero y lo pinten de estricto negro mate. Incluso que le coloquen algún detalle que, si lo hubiera hecho alguna otra marca, se podría denominar hortera, pero que haciéndola Harley Davidson se integra perfectamente en el conjunto y tiene esa elegancia agresiva que nadie hace como los americanos. Tal es el caso de la calavera al mejor estilo de la del personaje de los comics de la Marvel The Punisher, El castigador.
Pues si las Sporster ya son modelos relativamente básicos y simples de concepto, aquí nos encontramos ante una customización verdaderamente minimalista. De hecho, cómo podrás comprobar, no tiene asiento trasero y apenas detalles de decoración. Como decíamos antes, el negro mate es el rey y pocas piezas se escapan a la oscuridad. Sólo las que lo exigen mantener el cromo y el acero a la vista para su funcionamiento-barras de horquilla, discos de freno-, los escapes y los perfiles de los brazos de las llantas.
Hablemos del motor. Como es obligado, equipa el motor Evo de 883 cm³ anclado con silent-blocks al chasis para filtrar hasta cierto punto las vibraciones, y que desde hace ya unos años equipa una evolucionada inyección electrónica que le confiere una sorprendente suavidad de funcionamiento, unos arranques impecables en cualquier circunstancia, unos consumos reducidos y, lo más importante para su comercialización, pasar las emisiones anticontaminantes cada vez más duras en todo el mundo. La potencia declarada es de 50 caballos que, eso lo tendrás claro, no son demasiados pero tampoco insuficientes como puedes comprobar cuando ruedas con ella. Además, acelera bien, con limpieza y progresividad, nada que ver con los antiguos modelos de carburadores. Además, es capaz de alcanzar los 180 km de marcador- que son unos 170 reales- lo que desde luego es muchísimo más de lo que serías capaz de aguantar sobre cualquier custom en general, y sobre una Sporster en especial, durante más de un minuto. Su ritmo natural, a la que tú eres capaz de aguantar disfrutando del pilotaje y en que las vibraciones se mantienen bastante contenidas, ronda los 130 o, como mucho, 140. A partir de ahí que tienes que agarrar el manillar con fuerza, con lo que tus manos pueden terminar casi (o totalmente) agarrotadas, y tu cuello sigue un proceso similar. Además, así también controlas los consumos que no son muy elevados por el motor- 5´5 litros de media a velocidades “normales”- , pero que si se incrementan con la velocidad por la penetración aerodinámica. Con sólo 12´5 l de capacidad dentro de su depósito tipo lágrima, es un importante punto a tener en cuenta. Para correr están otras motos, y sobre un Sporster hay que disfrutar de cada metro que recorras.
El problema está en la distancia libre sólo que, como buena custom, es más reducida que las reservas económicas de nuestro gobierno. En cualquier curva comenzarás a rascar el suelo con las estriberas en cuanto le cojas el tacto a las dimensiones y comportamiento de la moto. En cualquier caso, no deja de ser divertido mientras mantengas la cabeza fría, sepas lo que llevas entre las piernas... y dónde están los límites.
El solitario disco de freno delantero cumple su cometido sin excesivas florituras, por lo que -como también es habitual en toda custom- te tendrás que ayudar del freno trasero cuando sea necesario. Si hace calor y abusas de él en zonas de curvas, es posible que su funcionamiento desfallezca un poco, pero nada preocupante teniendo en cuenta el tipo de moto del que estamos hablando.
En cuanto la ergonomía, como casi todas las Sporster resulta un poco, digamos, particular. El asiento se sitúa extremadamente bajo, tanto como a 735 mm del suelo, lo que la hace perfecta para nuevos harlistas no demasiado altos o, especialmente, para chicas que tengan su primera moto. Quizá por eso este modelo está teniendo un especial éxito entre el mercado femenino- más que el resto de las Sporster, lo que ya es decir mucho-, muy pujante actualmente. Lo cierto es que está “bajura” de asiento junto con las estriberas bastante cercanas te obligan a llevar una posición algo extraña, con las piernas muy encogidas si eres alto o con el tronco muy inclinado y los brazos estirados si no lo eres. Bueno, lo cierto es que la estrechez del conjunto chasis-depósito-asiento consigue que te habitúes con cierta rapidez y te sientas el tío (o tía, naturalmente) más molón del mundo sobre tu Harley negra.
Diciembre 2009
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