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“Fuego en el cuerpo” Ese era el título de una película de principios de los ’80, protagonizada por William Hurt y Kathleen Turner, uno de los mejores films de cine negro de la época, cargado de erotismo, calor y crímenes pasionales. En ella, un joven abogado de Florida, conoce a una tentadora y sensual mujer casada con un multimillonario, y es de la clase de mujer por la que un hombre podía hacer cualquier locura con tal de poseerla.
Así es la
Gilera Fuoco 500 ie, que como debes saber quiere decir “Fuego”
en italiano, es atrevida, sensual, tentadora… Siempre intentas
buscar sus límites, pero nunca sabes si lo has conseguido. Para un
motorista tradicional, ese tacto tan peculiar que proporcionan Gilera es la firma más prestigiosa del Grupo por su centenaria tradición histórica, asentada en Arcore y fundada por Giuseppe Gilera en 1909, fue adquirida por Piaggio 60 años más tarde. Ostenta un glorioso palmarés, con seis títulos mundiales conseguidos en la máxima categoría (500 cc) en los años ’50 y los dos títulos más en categorías intermedias 125 y 250 conseguidos en 2001 y 2008 con Manuel Piggiali y Marco Simoncelli respectivamente, ya bajo el manto de Piaggio.
En este momento
Gilera
prácticamente solo produce scooters, centrados principalmente en el
segmento “Premium”. Si quieres te recuerdo ligeramente las ventajas de estos especiales “triciclos” y te diré que su principal ventaja la encuentro en la seguridad suplementaria que aportan sus dos ruedas delanteras. Al tener más goma en contacto con el suelo dispone de un agarre superior, que se hace más patente sobre terrenos delicados, como glorietas mojadas, asfalto sucio, con arenilla, adoquines o rejillas metálicas. Sus inconvenientes más evidentes son su mayor complejidad mecánica que redunda en su precio y que el sistema es claramente más de pesado que la horquilla delantera de una moto similar convencional.
¿Qué tiene el Fuoco? Evidentemente al ser un derivado del MP3 tiene tres ruedas,
dos delanteras sujetas por una
serie de paralelogramos deformables y
una trasera. Pero luce además una
imagen mucho más deportiva e incluso debería decir “todoterrenera”
que sus hermanos de familia. Además el motor que emplea es el Master 500 del grupo Piaggio, que para esta ocasión eleva su cilindrada de 460 cc a 492 cc, rinde 40 CV a 7.000 rpm y su par máximo lo sitúa en 4,3 kgm a 5.500 rpm. Esta mejora se complementa con la introducción de un sistema de doble encendido que optimiza la combustión y mejora sustancialmente el consumo de carburante, emisiones y contaminación acústica; de hecho cumple sobradamente la Euro 3. Volviendo a su imagen, las líneas de su carrocería son sólidas,
masivas, claramente inspiradas en la imagen de la
Nexus, con un
frontal espectacular con cuatro
faros más los dos intermitentes y una
pequeña cúpula opaca que apenas
sirve para nada. También apreciamos una sólida fontanería de
protección, un autentico armazón de tubo de acero que la da un aire
muy de “coche de campo” y que aparte de su función estética, aporta
cierta utilidad como
robusto portaequipajes en la
parte trasera. Debajo del
asiento, que se abre desde la
cerradura de contacto al igual que la tapa del depósito de
combustible, encontramos el típico
hueco para guardar el casco.
Su capacidad decepciona un poco, solo cabe un casco y es debido a
que el volumen del motor le ha restado el espacio que tienen sus
compañeros de saga de menor cilindrada. Recuerdo que en la presentación de la Fuoco, los italianos nos dijeron que “era una moto totalmente distinta a un MP3 y bla, bla, bla…” Obviamente no es así, pero si es algo diferente, claramente más grande de tamaño, con la rueda trasera de más diámetro (pasa de 12 pulgadas a 14) y más sección y con un disco de freno también más grande (280 mm). Lleva de serie (es opcional en los MP3 y cuesta 700 euros) el sistema electro-hidráulico de bloqueo del tren delantero, lo puedes accionar en marcha pero solo se conecta por debajo de 10 km/h y se queda como un triciclo con estabilidad estática. Esto te permite parar en los semáforos sin poner los pies en el suelo o dejarlo aparcado sin necesidad de caballete central o pata de cabra. Cuando arrancas se desconecta solo al superar otra vez los 10 km/h. Al llegar a un semáforo y cuando estás a punto de parar accionarlo es muy divertido, pero tienes que tener cierta practica, pues si das al pulsador de bloqueo con la moto ligeramente inclinada, la bloquea en la posición que está, y luego al arrancar te puedes ir al suelo con facilidad.
Nos vamos de excursión La verdad es que ya lo dije la primera vez que probé un MP3, me
sorprendió un montón y ahora lo vuelvo a decir, ¡es sorprendente! Y
es sorprendente porque precisamente no sorprende nada, lo más
alucinante es que a pesar de sus dos ruedas delanteras, los hombres
de Los 40 CV de su motor monocilíndrico de 500, son suficientes para darle dinamismo a la Fuoco, a pesar de los 244 kg que pesa en seco que se van a más de 260 en orden de marcha con los 12 litros de gasolina que le entran en el depósito. La Fuoco sale bien desde parado y no tiene ningún problema en ponerse rápidamente en cabeza a la salida de los semáforos. Como te comentaba, mi movilidad urbana no se ve mermada por su tamaño ni por la anchura del doble tren delantero, pues la medida de paso la marca más bien las puntas del manillar y extensión del escudo, y estos son como los de un scooter grande convencional. Salimos a carretera y por autovía y autopista su tacto es
absolutamente normal, Si salimos de la autopista y nos adentramos por carreteras
generales, de buen firme y trazado amplio, tampoco hay problema. La
Fuoco se dirige con precisión hacia donde fijo la mirada y su
manejo no difiere en absoluto al de cualquier otra moto. Cuando te
aproximas al viraje eliges el punto de frenada, miras hacia el punto
de contacto del interior de la curva y luego cuando ves franca la
salida abres gas con decisión. Nada que objetar salvo la grata
sensación de seguridad que te transmite su
tren delantero, da la
sensación de que podrías siempre
frenar más tarde en la entrada del viraje e inclinar mucho más.
El problema es que cuando coges confianza, en las tumbadas a
izquierdas nos encontramos con la
pata de accionamiento del
caballete central, que empieza a rozar con cierta facilidad. Por mis carreteras de montaña, con firmes de todo tipo, me lo he pasado en grande. A pesar de su peso y dimensiones, la Fuoco permite apurar frenadas hasta límites increíbles, y eso que la bomba de freno que viene de serie no es ninguna maravilla, pero sus dos discos y sus dos ruedas delanteras en contacto con el suelo, la detienen con potencia y seguridad. En contrapartida pediría un poco más de agilidad en los cambios de dirección, la Fuoco resulta dura de balancear y me hace trabajar con ganas, pero el resultado es gratificante, lastima que el caballete roce el suelo con tanta facilidad, sobre todo si además en mitad del viraje nos encontramos con un bache y se hunde la suspensión. En cuanto al pasajero, no puede tener queja del tamaño y confort del lugar que le toca, la postura es cómoda y natural, el asiento es amplio, bien mullido y tiene una firmes asas donde sujetarse.
Conclusión Estoy en la difícil tesitura de si recomendarte el
Fuoco u otra moto más “normal” para tus desplazamientos y
disfrute. La verdad es que este proyecto MP3 Por otro lado su peso y complejidad mecánica lo penalizan y como te decía redunda en el precio. Es de los scooters más caros, con los 7.500 euros que tienes que aflojar para adquirir uno, te puedes comprar buenas motos de media cilindrada y en algunas te sobrará dinero. De todas maneras si te gusta la innovación y las últimas tendencias, la Fuoco puede se una buena opción para disfrutar de un vehículo de dos ruedas… bueno, mejor dicho, ¡de tres!
¿te ha gustado?
Lo destacable: - Seguridad en terrenos delicados
Lo mejorable: - Peso y precio
Lista de accesorios: - Baúl de 42 litros. - Mochila blanda para fijar a la plataforma del baúl. - Parabrisas regulable. - Kit protección manos. - Tom Tom navegador y kit montaje. - Lona cubre-piernas. - Lona cubre-vehículo. - Alarma electrónica. Prueba y Redacción: Mariano Urdin Fotografía: Paloma Soria Septiembre 2011 Equipamiento probador: Guantes: Spyder
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